martes, 20 de enero de 2015

EL MUNDO INVISIBLE

El reconocido médium y espiritista asegura que era un niño cuando se le apareció el primer espíritu. Era el de María Catalina, su abuela, a quien no conocía.
Ana, la madre de Divaldo, se aterrorizó, porque el pequeño insistía en que la anciana quería hablar con ella. Entonces, la mujer, quien nunca conoció a su madre (porque murió cuando ella estaba pequeña), lo llevó donde una hermana de ella, quien sí alcanzó a conocerla.
El espíritu seguía dejándose ver de Divaldo, aún en la casa de su tía. La hermana de su madre le preguntó qué ropa usaba el supuesto espíritu.
“Me acuerdo que le dije que era muy bajita, llevaba una falda muy larga, tenía algo en la cintura y además algo que brillaba aquí (señala el pecho). Mi tía dijo: 'Ana, esa es mamá. Y eso que brilla es un camafeo que yo le puse a su cadáver'”, cuenta el brasilero.