domingo, 16 de septiembre de 2012

Historia de un Suicidio


El Suicida del Tren – La Oración

Citamos a continuación, una historia real, contada por Divaldo P Franco donde se destaca la importancia y efectos de la oración, las consecuencias del suicidio, entre otros temas.
Esta nota se publica con motivo de brindar consuelo y motivar a la práctica del bien en todas sus formas. Y en especial para una persona que nos pide unas palabras alusivas al tema del suicidio por un caso que le toca vivir desde muy cerca. Con mucho amor…
HISTORIA:
Nunca me olvidaré que un día leí en un periódico sobre un suicidio terrible, que me impactó: un hombre se tiró sobre las vías del tren, bajo los bajones de la locomotora y fue triturado. Y el periódico, con todos los detalles, contaba la tragedia, diciendo que era un padre con diez hijos, un modesto trabajador.
Aquello me impresionó tanto, que decidí orar por ese hombre.
Tengo un pequeño cuaderno para anotar el nombre de personas necesitadas. Y voy orando por ellas y, de vez en cuando, digo: si este ya evolucionó, voy a dar su lugar para otro; no puedo hacer más.
Así que, puse el nombre en mi cuaderno de oraciones especiales – las oraciones que hago de madrugada. Desde mi ventana veo una estrella y acompaño su ciclo; entonces, me quedo orando, miro hacia ella, conversando. Somos muy amigos, desde hace ya muchos años. Ella es paciente, siempre aparece en el mismo lugar y desaparece en el otro.
Empecé a orar por ese hombre desconocido. Hacía mi oración, intercedía, me ponía en la piel de abogado, y decía: Jesús mío, quien se mata (como decía mi madre) “no está en su sano juicio”. Verás que él no se quiso matar; fueron las circunstancias. Oraba y pedía, dedicándole más de cinco minutos (yo tengo una lista muy larga), pero ese era especial.
Pasaron casi quince años y yo continuaba orando por él diariamente, donde quiera que estuviera.
Un día, tuve un problema que me hizo sufrir mucho. Esa noche llegué a la ventana para conversar con mi estrella y no pude orar. No estaba en condiciones de interceder por los demás. Me encontraba con muchas ganas de llorar; pero, me es difícil que lo haga hacia fuera, aprendí a llorar por dentro. Me quedo afligido, experimento el dolor, y las lágrimas no me salen. (Tengo una gran envidia de quien llora aquellas enormes lágrimas, voluminosas, que no consigo verter).
En pocos momentos la emoción me fue invadiendo y, cuando me di cuenta, lloraba.
En ese intervalo, entró un Espíritu y me preguntó:
- ¿Por qué lloras?
- Ah! Mi hermano – respondí – hoy estoy con muchas ganas de llorar, porque sufro un grave problema y, como no tengo a quien quejarme, ya que vivo para consolar a los demás, no les puedo contar mis sufrimientos. Además, no tengo ese derecho, aprendí a no reclamar y no me estoy quejando.
El Espíritu dijo:
Divaldo, y si yo te pidiera que no llorases, ¿qué harías?
- Hoy no me lo pidas. Porque es el único día que conseguí hacerlo. ¡Déjame llorar!
No lo hagas – pidió. Si tú lloras yo también lloraré mucho.
- Pero, ¿por qué vas a llorar? – le pregunté.
Porque te aprecio mucho. Te amo mucho y amo por amor.
Como es natural, me quedé muy contento con lo que él me decía.
Tu me inspiras mucha ternura – prosiguió- y te amo por gratitud. Hace muchos años, me tiré bajo las ruedas de un tren. Y no tengo como definir la sensación de la eterna tragedia. Escuchaba el tren pitar, lo veía crecer a mi encuentro y sentía las ruedas triturándome, sin terminar nunca y sin morir nunca. Cuando acababa de pasar, cuando iba a respirar, escuchaba el pito y empezaba todo otra vez, eternamente. Hasta que un día escuché a alguien llamarme por mi nombre. Lo hizo con tanto amor, que aquello me alivió por un segundo, pues el sufrimiento volvía. Mas tarde, nuevamente, escuché a alguien llamarme. Empecé a tener espacios en que alguien me llamaba, y yo conseguía respirar, para aguantar aquel morir que nunca moría y no te se decir el tiempo que pasó. Creo que pasó mucho tiempo, hasta el momento en que dejé de escuchar el pito del tren, para escuchar a la persona que me llamaba. Me di cuenta, entonces, que la muerte no me mató y que alguien pedía a Dios por mí. Me acordé de Dios, de mi madre, que ya había muerto. Empecé a pensar en que no tenía el derecho de haber hecho aquello, empecé a escuchar a alguien decir: “El no lo hico por mal. El no quiso matarse.” Hasta que un día esta fuerza tan grande me atrajo; ahí te vi en esta ventana, llamándome.
Pregunté – continuó el Espíritu – ¿quién es? ¿Quién está pidiendo a Dios por mí, con tanto cariño, con tanta misericordia? Mamá me apareció y me aclaró:
- Es un alma que ora por los desgraciados.
- Me conmoví, lloré mucho y a partir de ese día empecé a venir aquí, siempre que tú me llamabas por mi nombre.
(Noté que nunca lo vi, por las diferencias vibratorias)
Cuando adquirí total conciencia – continuó diciendo – ya habían pasado más de catorce años. Me acordé de mi familia y fui a mi casa. Encontré a mi esposa blasfemando, injuriándome: “- Aquel desgraciado desertó, reduciéndonos a la más terrible miseria. Mi hija, hoy, es una perdida, porque no tuvo comida ni paz y se vendió. Mi hijo es un bandido, porque tuvo un padre egoísta, que se mató para no enfrentar la responsabilidad.
Dejándonos, nos redujo a este estado.
Sentí su terrible odio. Después, fui atraído hacia mi hija, en uno de estos miserables lugares, donde ella estaba expuesta como mercadería. Fui a visitar a mi hijo en la cárcel.
- Divaldo – me dijo emocionado – ahí empecé a sumar a los “dolores físicos” el dolor moral, del daño que mi suicidio trajo. Porque el suicida no responde sólo por el gesto, por el acto de autodestrucción, sino, también, por toda una onda de efectos que resultan de su insensato acto, siendo todo esto puesto en su débito en la ley de responsabilidades. Aparte de ti, nadie más oraba, nadie tenía duelo de mi, sólo tu, un extraño. Entonces hoy, que tú estás sufriendo, vengo a pedir: en nombre de todos nosotros, los infelices, ¡que no sufras! Porque si entristeces, ¿qué será de nosotros, los que estamos permanentemente tristes? Si tú ahora lloras, ¿qué será de nosotros, que estamos aprendiendo a sonreír con tu alegría? No tienes derecho a sufrir, por lo menos por nosotros, y por amor a nosotros, no sufras más.
Se acercó a mí, me dio un abrazo, recostó su cabeza en mi hombro y lloró lentamente. Lloró con dolor.
Igualmente emocionado, le dije:
- Perdóname, pero no esperaba conmoverte.
- Son lágrimas de felicidad. Por primera vez, soy feliz, porque ahora me puedo rehabilitar. Estoy aprendiendo a consolar a alguien. Y la primera persona a quien consuelo eres tú.

Transcomunicación Instrumental




Hablar de transcomunicación instrumental es hablar fundamentalmente de eso, de la 
comunicabilidad de los espíritus, uno de los principios básicos del espiritismo. Y que 
como la mayoría de los que estáis aquí ya sabéis se ha dado en todas las épocas de la 
humanidad, desde que el hombre está en el mundo.  
Decía San Agustín hablando de las manifestaciones ocultas: 
"¿Por qué no atribuir estas operaciones a los espíritus de los difuntos y no creer que la 
divina Providencia hace un buen uso de todo para instruir a los hombres, consolarlos y 
espantarlos?" 
"Mi infancia, ¿no ha sucedido a otra edad muerta, 
anteriormente a ella? ..  
Y antes de este tiempo, ¿he estado yo en alguna parte? ¿Era yo alguien?" 
Según Krhisna “Mucho tiempo antes de que se despojen de su envoltura mortal, las 
almas que sólo han practicado el bien adquieren la facultad de conversar con las almas 
que les han precedido en la vida espiritual” 
Los Oráculos se mantuvieron durante más de 400 años. El emperador Teodosio 
clausuraría el de Delfos en el siglo IV. 
El 31 de enero de 1971 Edgar Mitchell, como integrante de la misión Apollo 14, se 
convirtió en el sexto hombre  que caminaba sobre el suelo  lunar. A partir de aquello 
muchos de sus colegas empezaron a considerarle un lunático y no precisamente por 
haber estado más que nadie en la luna, día y medio, sino porque allí dice haber tenido 
una experiencia mística. A los pocos meses abandonó la Marina y la Nasa y fundó un 
instituto dedicado a la investigación paranormal. Como él muchos “lunáticos” ya se han 
encontrado con la confirmación de la realidad tras la muerte. 
Son un sinfín de hechos, casos y ejemplos de comunicación de los espíritus a lo largo de 
toda la historia de la Humanidad. Hay quien piensa que ese intento por parte de los 
espíritus de demostrar la existencia del espíritu había concluido con las investigaciones 
de los numerosos científicos de finales del siglo XIX que corroboraron esta realidad a 
través de fenómenos de voz directa, materializaciones, levitaciones, por citar algunos. 
Pero  vamos a buscar en la historia más reciente de las comunicaciones para averiguar 
en qué momento podemos situar los inicios de la transcomunicación instrumental. 
Ernst Senkowski, catedrático de física de Mainz Alemania, es el creador del término  
transcomunicación instrumental, que por definición es la técnica electrónica de comunicación con los espíritus. Por tanto la primera vez que un espíritu se ha valido de 
un aparato electrónico para manifestarse, ahí, en ese momento y en esa comunicación  
tendríamos claramente la primera transcomunicación instrumental. 
Podríamos sin embargo ampliar el concepto de aparato electrónico, incluyendo el de 
instrumento electromagnético como quizá podría ser considerado el propio médium.  
Una onda electromagnética es la oscilación de carga eléctrica con campo magnético, y 
que acompaña la onda que lo creó. Y estas ondas según la frecuencia pueden alcanzar 
las capas superiores de la atmósfera. Entre ellas se encuentran las ondas de radio, de 
televisión, pero también la luz que vemos. La mayoría de las longitudes de onda, sin 
embargo, no son detectadas directamente por los sentidos humanos. Heinrich Hertz, 
fue el primero en el 1888 en construir un aparato que emitía y detectaba ondas 
electromagnéticas VHF y UHF. 
El médium recibe unas ondas de pensamiento a través de una configuración orgánica 
particular, y no existe hasta el momento ningún aparato electrónico que pueda percibir 
el pensamiento ni del hombre, ni del espíritu. 
En realidad mientras eso no llegue cualquier intento de comunicación con los espíritus, 
instrumental o no siempre va a requerir la participación de un médium, que haga la vez 
de instrumento o intermediario, sea directamente recibiendo el pensamiento de los 
espíritus o indirectamente aportando fluidos que les permitan interferir directamente en 
la materia, ya sea una grabadora, un televisor, un ordenador, un teléfono, etc. 
Es algo que  Tomas Alba Edison intentó sin éxito, él creía firmemente en la vida 
después de la muerte y esperaba encontrar un invento que permitiese la comunicación 
directa con los espíritus. Dijo en una entrevista, para la respetada publicación "Scientific 
American", en 1920: "Si nuestra personalidad sobrevive, es estrictamente lógico y 
científico pensar que retiene la memoria y conocimientos que adquirimos en este 
mundo. 
Por lo tanto, si la personalidad sigue existiendo después de lo  que llamamos muerte, 
resulta razonable deducir que quieran comunicarse con las personas que han dejado 
aquí.  
“Me inclino a creer que si pudiéramos inventar un instrumento tan sensible como para 
ser afectado por nuestra personalidad, tal instrumento tendría que registrar algo".  
Edison creía que podía existir una frecuencia  entre la onda corta  y la onda larga que 
haría posible alguna forma de contacto con el “otro mundo”. Según sus propias palabras 
quería dar a los espíritus el medio de comunicar más eficazmente que con los sistemas 
conseguidos hasta aquel momento, con la mediumnidad. Tarea en la que parece ser que 
aún se encuentra imbuido junto a otros 200  espíritus, entre los que también están 
Marconi, Graham Bell, el inventor del teléfono, y Tesla, inventor de la radio. En vida 
estos cuatro grandes inventores intentaron  crear el ansiado invento que permitiese la 
comunicación espiritual. Tesla fabricó un receptor formado por un frasco de cristal y una serie de antenas y bobinas de alambre. Inmediatamente empezó a recibir sonidos y 
voces, y lo llamó la radio de los espíritus. Sin embargo por las conclusiones que expone 
en un artículo posterior se puede deducir  que esas transmisiones eran aleatorias y 
similares a las EVP(electronic voice phenomena) o las psicofonías. Tampoco llegaría a 
lograr la solución definitiva para una comunicación continua con lo que finalmente 
pensaba fuesen inteligencias extraterrestres. Se trataría del primer fenómeno de 
transcomunicación instrumental. Concluía el artículo diciendo. ¡Qué tremendo revuelo 
haría esto en el mundo! ¿Cuánto faltará? 
Con esa misma intención de crear un aparato destinado a posibilitar el diálogo con los 
desencarnados, el ingeniero  George Meek, junto a otros ingenieros electrónicos, 
matemáticos e inventores crearon el Spiricom. Ese proyecto nace a raíz de una 
comunicación a través de un médium del espíritu de un científico británico que fue 
físico en Yale. Manifestaba el deseo de trabajar con un grupo de ingenieros seriamente 
interesados en desarrollar un sistema de comunicación entre los dos planos. Así crearon 
diversos prototipos y todos lograron resultado pero siempre a través de la colaboración 
del fluido de un médium. Los propios espíritus estaban investigando por su parte y no 
tenían todavía todas las respuestas del sistema definitivo. Sabemos que los espíritus 
ligados a la Tierra más o menos elevados no tienen todavía todo el saber y hay también 
evolución en el otro lado. Nada se nos regala en este Universo y es por el propio 
esfuerzo que evolucionamos tanto aquí como allí. Y ellos están intentando construir allí 
instrumentos capaces de permitir la manipulación del fluido cósmico universal para que 
tenga efecto directo en los instrumentos de aquí. Y por nuestra parte, en el plano físico, 
hablan de la necesidad de construir un conversor para bajar la frecuencia y reducir la 
velocidad de estas partículas sutiles, para que así pueda ser amplificada y audible para 
nuestros sentidos. 
Para muchos el pionero, para otros, el icono más importante en este tipo de 
investigaciones. Pero sin duda la transcomunicación instrumental fue conocida por todo 
el mundo gracias a él. 
Friedrich Jürgenson, estaba dedicado profesionalmente a la realización de 
documentales. 
Después de haber sufrido en su niñez los embates de la Primera Guerra Mundial, la 
guerra civil de la revolución rusa, la miseria, y mil penurias más cuando después de 
muchos años y muy lejos de todo aquello en el tiempo y en el espacio se disponía a 
realizar el proyecto profesional con el que siempre había soñado, es que comienza la 
mayor historia de toda su vida, que más o menos empieza así. 
Un fin de semana de junio de 1959, Jürgenson acordó con su mujer pasar esos días en el 
campo, ya era primavera en Estocolmo. Y con la intención de grabar el canto de 
diversos pájaros que siempre le habían interesado desde la niñez, se llevó por primera 
vez su grabadora. En una cabaña apartada puso el grabador a funcionar con el 
micrófono cerca de la ventana abierta y que conectó en el momento que un pinzón se 
posó cerca. Después de grabar durante 5 minutos examinó la grabación. Al hacerlo, oyó unos ruidos extraños en la  cinta. Su primer pensamiento es que la 
grabadora se hubiese dañado en el trayecto. No obstante lo puso de nuevo y dejó 
reproducirse la cinta. Escuchó aquel extraño ruido y el trinar de los pájaros muy 
distante. Pero de repente escucha un solo de clarín, que ejecutaba una especie de toque 
de introducción. Atónito siguió escuchando y de pronto una voz de hombre comenzó a 
hablar en noruego, hablando de los cantos nocturnos de los pájaros noruegos, y 
mezclándose sonidos de pájaros entre los que había reconocido algunas especies de aves 
nocturnas noruegas.  
Tras la realización de nuevas grabaciones, las incursiones psicofónicas se sucedieron de 
manera constante, llegando a registrar saludos, indicaciones, y mensajes de diversos 
tipos y en diversos idiomas. Entre esas voces, Jürgenson reconoció la voz de su difunta 
madre, que repetía su nombre insistentemente. En una de las grabaciones habiendo 
dejado solo la grabadora vio como su perro tuvo un comportamiento extraño subiendo 
las escaleras nervioso  y   dirigiéndose al aparato. Segundos después escucharía en la 
grabadora la voz de alguien hablándole muy amablemente a su perro Carino por su 
nombre. Carino, aquí está el aparato, ¿Carino tu me escuchas?, ¿Carino, tú me conoces? 
Otra comunicación sólo podría entender cuatro años después. Decía  Molnbo, vía 
principal, Doce horas doce. Después de su primera entrevista en la prensa empezaron a 
llegar numerosos visitantes a su casa en Molnbo, y llegaban vía Estocolmo, utilizando el 
tren matutino que llegaba a Molnbo a las 12 horas y 12 minutos. 
Para él la comunicación no llegaba sólo  a través de las grabaciones que podía 
comprobar de una forma incontestable y reproducirlas a voluntad en cualquier momento 
y lugar. También había una comunicación interna que le mostraba esta nueva realidad y 
le incentivaba a seguir divulgando este canal de comunicación. 
Llegó a remitir parte de su trabajo a la Sociedad Parapsicológica de Estocolmo, donde 
por cierto, no se le dio mucha credibilidad a su trabajo, llegando a catalogarlo como 
fallos de grabación y en algunos casos, de fraude.                                                                                          
Friedrich Jürgenson se emplea de lleno en  la investigación y se rodea de grandes 
científicos y técnicos de su tiempo. En 1964 publica su libro "Voces del Universo", que 
rápidamente es traducido a gran cantidad de idiomas y populariza el conocimiento del 
fenómeno. El libro incluía un disco con  grabaciones de las más impresionantes 
psicofonías 
Konstantin Raudive se interesó por sus estudios y tras contactar con el, Jürgenson se 
trasladó a Uppsala (Suecia),  lugar de residencia de Raudive, donde ambos realizaron 
numerosas investigaciones. 
Fruto de los años de dedicación, en 1967 Jürgenson publica el libro, que tuvo gran 
repercusión en los medios parapsicológicos y ha sido siempre un gran referente para los 
investigadores. Años más tarde, en 1972, el Papa Pablo VI le concedió la "Gran Cruz de Comendador 
de San Gregorio Magno" por sus trabajos y estudios realizados como documentalista. 
En aquellas psicofonías encontramos informaciones sobre la realidad espiritual que no 
se diferencian con las de Allan Kardec, André Luiz, etc. 
Nos habla de la turbación, del sueño profundo, que pasan ciertos espíritus 
especialmente, en función de su forma de vida. Y de cómo se puede llevar a cabo una 
ayuda en su despertar tanto por encarnados como desencarnados. 
Él mismo posteriormente se revelaría como médium, evidentemente lo era de efectos 
físicos, pero también posteriormente desarrollaría una mediumnidad sonambúlica. 
Aunque esos desdoblamientos sólo le servían en lo personal para entender mejor la 
realidad espiritual. Su gran aportación sin embargo vendría por las grabaciones que 
pueden ser escuchadas por todos, y representan, científicamente, una prueba objetiva 
que se puede repetir y controlar a voluntad, para constatar la existencia después de la 
muerte. 
Jürgenson fallece en 1987, dejando un legado de tres libros y docenas de artículos, muy 
pocos de ellos traducidos al castellano.  
El mismo día de su desencarnación  el 21 de octubre de 1987, el medium  Claude 
Thorlin, se encontraba en su hogar. Desconocía  totalmente la noticia del deceso de 
Jürgenson. 
Se dispuso a ver la televisión, y al encender el aparato, se encontró con el mismísimo 
Jürgenson, en una extraña expresión. Corrió a tomar su Polaroid y registró la imagen. 
No está demás destacar, que no existe foto en vida alguna de Jürgenson, igual que la que 
apareció en la TV de Thorlin. 
Hay registros de audio, donde Jürgenson, siguió comunicándose desde el mas allá con 
otros investigadores. 
El Dr. Konstantin  Raudive era un filólogo y filósofo de origen letón  de reconocido 
prestigio  que cierto dia, de forma inesperada, se topó con el misterio de las psicofonías.   
Raudive estaba realizando  unas grabaciones con su magnetófono y de manera 
imprevista tuvo que dejarlo y salir de casa,  olvidando desconectar el aparato, el cual 
siguió grabando el "silencio". Cuando regreso y escuchó quedó consternado. En la 
grabación aparecia la voz de su madre, fallecida años atrás, que le llamaba (al igual que 
le sucedió a Jürgenson) con un diminutivo  cariñoso que él recordaba muy bien.   
Conociendo las investigaciones de Jürgenson se puso en contacto con este y aprendió 
todo lo que el cineasta sabía de las  psicofonías. A partir de ese momento Raudive 
consagró su vida al estudio de las voces, a su muerte en 1974 se dice que había 
conseguido grabar más de 120.000 inclusiones perfectamente audibles e inteligibles, tal 
fue su contribución a la investigación que en parapsicología se conoce hoy el fenómeno 
de las psicofonías con el nombre de "voces de Raudive", a pesar de ser Jürgenson su 
descubridor oficial.   Raudive trabajo también con grandes científicos e ingenieros de la prestigiosa firma 
TELEFUNKEN, desarrollando diversos aparatos  para la mejora de las grabaciones, 
entre ellos el famoso "psicofón" o "sintonizador de Raudive".    
Tradicionalmente la psicofonía se entendía como "registro sobre cinta magnetofónica", 
pero el avance de la tecnología ha abierto nuevas posibilidades en cuanto a los medios y 
las formas. Actualmente ya se han conseguido inclusiones en formato digital sobre el 
disco duro de un ordenador por poner un ejemplo.  
 El método "clásico", consiste en  poner un micrófono normal conectado a un 
magnetófono en un lugar silencioso, controlando la no existencia de ruidos audibles, y 
grabar el silencio ambiental.   
Pero existe otro interesante método sugerido por las propias psicofonías a Jurgenson y 
consiste en conectar un receptor de radio a la entrada de señal de grabación del 
magnetófono, y se sintoniza en el aparato receptor una frecuencia en la que no se capte 
ninguna señal, tan solo debe escucharse  el denominado "ruido de cascada o ruido 
blanco". Sobre dicho ruido suelen aparecer las voces al escuchar la grabación.   
Se han experimentado con todas las modalidades existentes de recepción: VHF, HF, LF, 
AM, FM, etc. Buscando siempre bandas no utilizadas ni por emisoras comerciales ni de 
ningún otro tipo.   
Las conclusiones de la mayoría de los investigadores es que debemos aportar una 
energía extra para lograr éxito en los registros, una energía que ellos califican de 
psíquica, reconociendo que hay personas especialmente dotadas y sin cuya presencia la 
psicofonía no llega nunca a producirse.   
Marcelo Bacci, italiano a través de una vieja radio a válvulas  trae la esperanza y la 
prueba de que existe otra vida.  
Es uno de los fenómenos más notables en la actualidad. Un tipo muy particular que odia 
cualquier tipo de atención mediática. Se inicia en el año 1949 cuando asiste a una sesión 
mediúmnica en Londres, llegaría a conocer a Jurgenson, empieza a realizar psicofonías 
y experiencias de voces directas, a través de una radio, desintonizada, transmitiendo 
mensajes muy largos, e incluso con un intercambio, preguntas-respuestas. En Grosetto 
que es donde vive cada cierto tiempo realizaba una serie de sesiones a la que acudían 
personas que habían perdido a un ser querido, sobre todo había muchos padres que 
habían perdido a sus hijos, y dentro de  ellos muchos ateos. En las sesiones se 
comunicaba en primer lugar  el Sabio, que era un espíritu guía, este espíritu llegó a 
comunicarse en idiomas diferentes al italiano, que entendían los presentes. En una 
ocasión unos reporteros alemanes, que estaban investigando el caso, el Sabio se dirigió 
a ellos en alemán. Los presentes reconocían las voces de sus familiares. Suele mostrarse 
con mucha fuerza y mucha potencia y es quien va dando paso a entidades del otro lado, 
que generalmente son niños, los hijos de los presentes. Uno de los casos más conocidos 
es el de Chiara Lenzi. Un investigador que trabaja para la justicia italiana y la interpol, 
comenzó a interesarse por la tci, acudió  a algunas de las sesiones y grabó esas 
manifestaciones y luego se ponía en contacto con los familiares y conseguía grabaciones 
de esas personas cuando estaban vivas y las comparaba, igual que hacía como perito 
judicial en los tribunales. Por encima de  un 95% en Italia se considera una prueba judicial. En este caso era del 95% por ciento de parecido. Había más diferencia en esas 
voces en vida, con 12 y 18 años, que la que se manifestó a través de la radio de Bacci. 
Hay toda una serie de investigaciones científicas con bastantes controles que se llevaron 
a cabo en la casa de Bacci, él nunca tuvo problema que los investigadores entraran en su 
casa y llevasen a cabo todas las investigaciones que considerasen oportunas. La primera 
de ellas tuvo como protagonista a Carlo Tragna, que es un ingeniero de sonido, él lo 
que hizo fue conectar en el enchufe de la radio de Bacci otra radio con una antena 
independiente pero sintonizada  en la misma frecuencia de onda corta de la radio de 
Bacci, en la radio de Bacci salían las  voces y en la del ingeniero no. Una segunda 
investigación en la que participaron  Mario Salvatore Festa, catedrático de física 
nuclear de la universidad de Nápoles, y Franco Santi, que es técnico de sonido, además 
de toda una serie de controles llegaron a  quitar todas las válvulas a la radio.  Hemos 
empezado a quitar todas las válvulas de la radio,-decía el físico-  y se dio la 
comunicación, entonces yo tomé posesión de la radio y con el sintonizador empezé a ir 
por todas las estaciones y no había señal, entonces en ese momento no había 
posibilidad de tener un contacto con el mundo exterior, nadie podía hacer funcionar 
una radio sin válvulas y con ese estupor de las voces del más allá, Marcelo Bacci tuvo 
una intuición genial, apagar la radio, y durante dos minutos y algo hemos seguido 
teniendo la conexión con la radio. Eso es  algo técnica y físicamente imposible, una 
radio no puede funcionar sin válvulas y mucho menos apagada. Pero técnicamente 
desde el plano espiritual si pueden producir directamente  a través del altavoz de la 
radio, de igual forma que han podido provocar fenómenos de voz directa. 
Año 2004, otra investigación con Mario  Salvatore Festa y otros científicos, los 
controles fueron más duros, con la radio apagada y sin válvulas, había investigadores de 
diferentes países, y las voces se comunicaron en inglés, italiano, portugués, y español, e 
incluso había frases en otros idiomas, y les decía cosas como: alégrate David, aquí está 
Johan, Johan era el abuelo de aquel científico, Manu os protege, incluso llega a decir el 
Sabio: sabemos todo de vosotros, la energía que interviene en esta comunicación no 
comporta cambios en vuestra física, no estáis aún preparados para recibir esta 
realidad. El sabio siempre le da muchos ánimos a Bacci.    
Son cientos de miles las psicofonías que se han grabado por investigadores serios y 
millones las que han recogido muchas personas desde el anonimato y desde hace ya 
varias décadas. Hay muchísimas asociaciones en todo el mundo y podemos afirmar que 
es relativamente sencillo recoger una psicofonía, como es igualmente sencillo obtener 
una comunicación mediúmnica, siempre y cuando eso sí, exista un médium. Los 
fenómenos de EVP, las psicoimágenes, las comunicaciones a través del ordenador y del 
teléfono siempre van a necesitar de un médium, una persona o varias que estén 
aportando fluidos que son los que permiten a los espíritus afectar a la materia. Charles 
Richet, premio nobel de fisiología, estudiando a los médiums y a este tipo de fluido, lo 
denominó ectoplasma. Y es gracias a él que los espíritus pueden hoy interferir en una 
radio como pudieron y pueden hoy provocar un fenómeno de voz directa. Es gracias a 
este fluido que un espíritu puede crear una imagen en un circuito de televisión como 
igualmente puede dar golpes o hacer girar mesas. Esta facultad de donar ese fluido en el 
espiritismo lo denominamos  mediumnidad de efectos físicos y si bien a una pequeña 
escala es común que haya personas que puedan aportar mínimamente este fluido, por 
otra parte es muy poco común encontrar personas que lo produzcan en gran cantidad y llevar a cabo fenómenos de una forma más evidente, como los de  Daniel Douglas 
Home y que fuese investigado por Sir William Crookes. O los de Marcelo Bacci. 
Veíamos que algunos espíritus investigan y  buscan la forma de encontrar el medio 
directo de comunicación, el tan ansiado instrumento, e igualmente hombres desde hace 
más de 100 años están detrás de encontrar el gran invento de todos los tiempos. Hace 
falta seguir investigando pero la solución final va a llegar cuando la humanidad no sólo 
lo merezca sino esté preparada para algo así.  
Los espíritus, ya trajeron la guía práctica para el intercambio mediúmnico que 
encontramos en el libro de los médiums. Es ahí que tenemos la base y mientras no 
apliquemos esas recomendaciones especialmente en el campo de lo moral, difícilmente 
podremos alcanzar mayores conquistas. 
La pregunta 934 de El libro de los Espíritus dice así: 
1. La pérdida de las personas que amamos, ¿no es uno de los sucesos que nos 
causan una pena legítima, dado que dicha  pérdida resulta irreparable y es 
independiente de nuestra voluntad? 
- Ese motivo de congoja alcanza así al rico como al pobre. Se trata de una prueba o de 
una expiación y constituye una ley común. Pero representa un consuelo para vosotros 
el que podáis comunicaros con vuestros amigos por los medios de que disponéis, hasta 
tanto no tengáis otros más directos y más accesibles a vuestros sentidos. 
Tras esas voces hay mensajes de esperanza, una evidencia más de la inmortalidad, es su 
papel y por el cual los espíritus no escatiman esfuerzos, tratando de demostrar al 
hombre por todos los medios posibles que sí pueden volver para contarnos lo que hay en 
el otro lado. 
Al espiritismo como ciencia de observación  que es le cabe también el papel de la 
investigación, no obviando estos nuevos sistemas, contribuyendo y colaborando en esta 
tarea. 
Esta afirmación quizá pueda sorprender a algunos o no ser compartida por otros. Pero 
Allan Kardec nos recuerda esto repetidas veces.  Así por ejemplo en el libro de los 
médiums dice: 
La instrucción espiritista, no comprende sólo la enseñanza moral dada por los 
Espíritus, sino también el estudio de los hechos; a ella incumbe la teoría de todos los 
fenómenos, la investigación de las causas, y como consecuencia, la confirmación de lo 
que es posible y de lo que no lo es; en una palabra, la observación de todo aquello que 
puede hacer adelantar la ciencia. 
En el campo de la transcomunicación instrumental vemos que los investigadores están 
provistos de profundos conocimientos de electrónica, de física, de cuestiones de la 
materia sin más pero no hemos encontrado ninguno que por ejemplo lleve a cabo sus 
experimentos bajo todas las recomendaciones que ya nos han dado los espíritus como 
por ejemplo la armonía, la sintonía, la  elevación moral, grupos homogéneos, estudio 
permamente y regulado de la doctrina espírita. Muchos de estos experimentadores a través de sus investigaciones se van dando cuenta 
por sí mismos de algunos detalles, como por ejemplo que los fenómenos se dan cuando 
hay una persona especialmente dotada, sin la cual no se producen. Algo que ya el libro 
de los médiums nos explicaba muy bien hace 150 años. 
Pero entonces, ¿tendrán los espíritas que hacerse parapsicólogos, o los parapsicólogos 
espíritas? 
Ni lo uno ni lo otro, pero posiblemente en un futuro cuando el espiritismo esté más 
divulgado no ya la parapsicología sino la propia ciencia investigará sin tapujos la vida 
después de la muerte y utilizará la metodología que los propios espíritus ya han 
revelado y se encuentra en la doctrina espírita, y más particularmente en el libro de los 
médiums. 
Y hasta que eso llegue los espíritas podemos y debemos estudiar los hechos, y dar 
espacio a eso en primer lugar en nuestras mentes quizá un poco ancladas a este respecto. 
Recordemos algunos de los grandes espíritas españoles el Vizconde Torres Solanot o 
José María Fernández Colávida. Ambos se dedicaron con todas sus fuerzas y empeño 
en divulgar la doctrina espírita, en formar núcleos de estudio, en organizar congresos, 
pero también reservaban espacio para la  investigación y la experimentación. Torres 
Solanot llevando a cabo sesiones diarias en  el campo de las materializaciones con la 
médium de las flores, haciendo correspondencias cruzadas con el grupo de Colávida. 
Manuel Ausó y Monzó de la Sociedad Espiritista Alicantina del siglo XIX que al 
enterarse de las nuevas investigaciones de la fotografía espiritista en Bostón empezaron 
a experimentarla en el centro, con la ayuda de los propios espíritus que les indicaban a 
través de los médiums cómo obtener mejores resultados. Fernández Colávida sería por 
ejemplo el iniciador de las regresiones  a otras existencias ahora tan divulgadas. 
Entonces llevaba razón Allan Kardec cuando decía que también tenemos que estudiar 
los hechos y que esto ayudaría a hacer adelantar la ciencia. 
Sin embargo los hechos, los fenómenos, siendo importantes no deben ser nunca lo más 
importante. Son los mensajes que hay detrás de las comunicaciones, que buscan la 
regeneración moral de esta humanidad y  que han venido de una forma organizada a 
través de la revelación espírita. Hoy ninguno de nosotros hace pruebas sorprendido de 
lo interesante y maravilloso que es la comunicación telefónica, sencillamente utilizamos 
la telefonía para comunicarnos y lo importante es la información que intercambiamos, 
no el hilo telefónico o las ondas electromagnéticas por donde circula. 
El mejor sistema de comunicación será aquel que permita una mejor y más cómoda 
forma de transmisión de la información y desde luego las psicofonías o los EVP están 
lejos de equipararse a la  psicografía o la psicofonía  a través de un médium, que 
permiten mensajes más amplios. Pero no por ello nos conformemos y sigamos de cerca 
esta búsqueda del santo grial de la comunicación directa con los espíritus.  
Vivimos en la era de la tecnología y tenemos una idea muy lineal y lenta de lo que está 
por venir, pero los descubrimientos se están dando de forma exponencial. La tecnología 
formará parte de nuestros cuerpos y de nuestra salud como ya de hecho está ocurriendo 
con ciertos implantes. Por ejemplo la Universidad de Navarra realizó una cirugía que 
consistía en colocar un implante auditivo de unos electrodos en el tronco cerebral de una 
niña de 13 meses. Aún la Humanidad no tiene oídos para oír, ni ojos para ver. 
Pero no temamos mirar por el telescopio espiritual y estudiar este firmamento que nos 
muestra el verdadero Universo, y digamos con Galileo…y sin embargo se mueve. 
Nuestras lentes hoy por hoy son los médiums, nuestra Astronomía es el Espiritismo y 
los soles que más nos iluminan la verdad y el amor. 
Salvador Martín