domingo, 7 de abril de 2013

EL PODER DE LA PALABRA





DIVALDO HABLANDO SOBRE LA REENCARNACIÓN




Gentiles damas, caballeros, muy buenas noches. Lamentablemente no hablo con la necesaria corrección vuestro hermoso idioma, gustaría de poder hacerlo con la belleza castellana para traducir el mensaje que traigo en mi espíritu y en mi corazón. Indudablemente tengo la seguridad de que ustedes me sabrán disculpar los errores y disimular, naturalmente, cualquier equivocación; lo más importante, sin embargo, será el contenido de mis palabras y no solamente la forma como las presentare.
El tema para esta tarde es respeto a uno de los puntos más fascinantes de la cultura ética y filosófica de la humanidad. Solo muy recientemente la ciencia ha intentado investigar ese problema fundamental de la personalidad del hombre, problema de naturaleza parafísica, naturaleza parapsicóloga, el problema de la palingenesia o de las vidas sucesivas, de la reencarnación.
La reencarnación ha fascinado, a través de miles de años de la cultura y de la civilización, a todos los pueblos antiguos del mundo, particularmente India, cuando e Baghavadgita enseña que Arjuna recibía instrucciones de Krishna sobre la inmortalidad del alma y de la reencarnación del espíritu. Posteriormente, en Egipto, El Libro de los Muertos ha enseñado que el alma tiene una independencia total del cuerpo, y que cuando el cuerpo muere el alma no muere con el, sino que vuelve a renacer, llevando en si misma las necesidades evolutivas para marchar hacia la perfección. Después Grecia, con la doctrina de Pitágoras ha preparado el conocimiento de la reencarnación con el fin de ofrecer un campo muy amplio a aquellos que estudian el principio de la inmortalidad del alma, de la justicia divina y de los renacimientos espirituales.
Roma, Las Galias, la Península Ibérica, han estudiado la reencarnación en las intimidades de sus florestas, de sus santuarios; hasta hoy tenemos una documentación filosófica muy amplia cuando hacemos una gira por la historia y nos detenemos en los santuarios de Keops, de Kefren, de Micerino, en Tebas y Alejandría. Es en las florestas celtitas que las enseñanzas de la reencarnación hablan de una realidad indudable; pero, la reencarnación empezó a recibir un aporte de naturaleza filosófica superior cuando Platón, en los Diálogos socráticos – de Timeo y de la Naturaleza- enseño que el hombre vive y que “vivir es recordar”, como decir que todo lo que se ha olvidado en una vida en otra se puede recordar.
Jesús no ha pasado como una excepción; ha enseñado también la reencarnación, como hacían los judíos con el nombre de “resurrección de la carne”. Buda ha enseñado la reencarnación con una ética fundamental, con tanta belleza que conmueve el alma de los estudiantes de Mahadeva. Poco después, cuando empezó la escuela neoplatónica de Alejandría, Orígenes considerado el padre de la iglesia primitiva, enseñaba que la reencarnación es la prueba fundamental de la misericordia de Dios, y es la única forma de explicarse que Dios es justo para todos.
Posteriormente Tertuliano, autor de la Apologética, enseñaba también que la reencarnación es una forma vivida de reconocer la divinidad y que por medio de la reencarnación el hombre se envuelve, se satura y consigue la perfección. Después de el, San Agustín se preguntaba si antes de su niñez no seria creíble aceptar la realidad de haber vivido antes. Y tantos otros de la escuela neoplatónica de Alejandría hasta Proclo, Porfirio, Eusebio, han enseñado la reencarnación; pero cuando llego la Edad Media, y la cultura filosófica estuvo detenida bajo la presión de los dogmas religiosos, las enseñanzas de la reencarnación se quedaron en el olvido, gracias al dogma que decía que el hombre solamente nace y muere una vez, basándose en las enseñanzas del Apóstol Pablo que así se expresaba.
En el siglo XVI un pensador ingles, filosofo, Lord Bacón se preguntaba: si no seria justo creer que la ciencia de la religión deberían ser una ciencia de profundidad al contrario de una ciencia simple; y escribía: “una filosofía profunda conduce el pensamiento del hombre a la verdadera religión, y una filosofía superficial conduce al hombre al escepticismo, al materialismo”; después propuso que la ciencia no se podría quedar mas en la intimidad de los sótanos, debería venir a los laboratorios, y que las religiones tenían que aceptar los datos de la ciencia. A partir del siglo XVII, cuando Descartes, Leibniz, empezaron a pensar, fue necesario que existiera una reforma de los conceptos filosóficos religiosos, para que la ciencia empírica cambiara la forma de la vida en la Tierra.
El siglo XVIII, con el iluminismo francés, con Voltaire, Diderot, Montesquieu, y toda una pléyade de pensadores, abrió las puertas a la investigación de los fenómenos científicos, y también, de los fenómenos anímicos. Empezaron los fenómenos anímicos con el nombre de fluidismo, siendo el verdadero pionero Franz Antón Mesmer. El siglo XIX preparaba el cambio de la estructura filosófica-científica de toda la Tierra con la presentación de los datos de naturaleza experimental, y ofreció al hombre la oportunidad de hacer una revisión de la cultura basada en la experiencia de unos hechos en la investigación experimental.
Allan Kardec, entre aquellos que estudiaron los fenómenos parafísicos, presento entonces, el 18 de Abril de 1.857, una obra que se transformaría en la piedra angular de la filosofía espiritualista de los siglos que vendrían después; esta fue “El Libro de los Espíritus”, que es un tratado de dialéctica espiritualista, presentando la doctrina espirita, que pretende explicar ¿Quién es el hombre?, ¿de donde viene?, ¿hacia donde va?, ¿Por qué sufre?; pero al hacerlo Allan Kardec tuvo una actitud eminentemente científica, diciendo que el Espiritismo estaría al lado de la ciencia, pero que no se detendría donde la ciencia se quedaba, iba mas adelante; pero que si la ciencia presentaba un punto que no estaba correcto con la enseñanza espirita, nosotros los Espiritistas deberíamos tener el coraje de abandonar el conocimiento espirita y quedarnos con la enseñanza científica, porque para nosotros las informaciones filosóficas tienen que poseer un respaldo de naturaleza experimental basado en la ciencia de información y de investigación.
A partir de 1.865 los psiquistas empezaron a estudiar las formas paranormales, y en 1889 se empezaba a hablar de la ciencia parapsicológica exactamente en la hora en que Richet, Crookes, Delanne, empezaban a estudiar y a explicar la Metapsíquica. Pero en 1930, en la Universidad de Duke, fue cuando el Doctor Joseph B. Rhine haciendo experimentaciones paranormales con las cartas de las barajas zener empieza la investigación de la naturaleza de los hechos paranormales para saber si el hombre posee o no, facultades paranormales: Las experiencias iniciales, que llegaron hasta un millón, eran para detectar las posibilidades científicas de un hecho telepático.
En 1937 el Doctor Joseph B. Rhine enseñaba que la telepatía es una realidad científica y que todos pueden realizarla. En 1942, el decía que la clarividencia era otro hecho científico indudable. En 1945, se pudo detectar otra facultad paranormal del hombre, la facultad “cognitiva”, demostrando que los hechos religiosos de todos los pueblos no eran una superchería; no se trataba de creencias, eran mas que una creencia, era una realidad científica con una explicación de creencia, porque la ciencia parapsicológica había conseguido probar que el hombre puede conocer el pasado, “retrocognicion” y puede conocer el porvenir, “precognición”. A partir de 1948 los Parapsicólogos empezaron a estudiar uno de los hechos mas fascinantes: el hecho de “aquello” que da el recuerdo de haber vivido antes, “aquello” que forma parte de la genética psicológica dando verdaderos genios: niños que consiguen hablar en idiomas que nunca estudiaron ni oyeron hablar; niños que se hicieron notables músicos desde la niñez; niños matemáticos; niños dibujantes; niños que tenían el poder de volver al pasado naturalmente identificando a personas, acontecimientos, hechos, con la mayor facilidad; como una persona que estaba en dos tiempos del tiempo, en el tiempo pasado y en el tiempo actual. Los Parapsicólogos delante de hechos tan fascinantes se propusieron descifrar por que se hace el genio y el bruto; por que de dos hermanos gemelos, uno se puede transformar en un verdadero sabio, y el otro presenta un coeficiente intelectual mas bien bajo, sin posibilidad de adquirir un conocimiento; esto ¿Por qué? En Psicología se ha demostrado que el conocimiento humano, el aprendizaje solamente es posible por medio de cuatro técnicas: el conocimiento motor o mecánico, el conocimiento conceptual, el conocimiento de naturaleza momentánea, y el conocimiento por error o acierto.
El conocimiento motor es por conocimiento natural, es conducir automóviles; no es necesario ser inteligente para ser un buen conductor y posiblemente este conocimiento motor, este aprendizaje que la persona hace con un automatismo, es responsable de muchos accidentes que se cometen e las calles por medio de los automóviles.
El conocimiento conceptual se adquiere por medio del estudio, la memoria retiene por la repetición. Pero hay un conocimiento que fue presentado por un experimentador alemán, el conocimiento del “insight”, esta “iluminación” momentánea que uno tiene sin una explicación justa.
Este psicólogo alemán procuro encontrar algo que se pareciera más al hombre y naturalmente se fijo en el chimpancé. La experiencia tenía una significación muy curiosa. Puso al chimpancé en una jaula de hierro y cerca de el también unas barras de hierro, para que pudiera alcanzar bananas que estaban a cierta distancia; el chimpancé cuando se sintió cerca de la banana las miro e intento alcanzarlas con la mano, pero el brazo era corto y no lo consiguió; entonces mirando a su alrededor encontró la barra de hierro y tomándola pensó alcanzar la banana, pero percibió que no era posible; noto, sin embargo, que había otro trozo de hierro, y súbitamente tuvo un “insight”; tomando este otro trozo de hierro pudo yuxtaponerlo al otro y entonces alcanzo las bananas, saco una, dos, comió y se mantuvo con cara de ángel, como ciudadano complacido, cuando acababa de comer una banana sacaba otra, hasta que se las comió todas.
Entonces el doctor Koehler descubrió que el hombre lleva también con el una facultad “insight”. Muchas veces miramos una cosa y descubrimos, nos damos cuenta, que por medio de una “iluminación”, se puede obtener el conocimiento.
La última fase del conocimiento es el conocimiento por acierto y por error, por ejercicio, hacer la misma cosa hasta retenerla en la memoria. La Psicología pues, solo reconoce un tipo de memoria., la memoria normal, cuyo conocimiento se hace por estos cuatro métodos. Delante de esto los parapsicólogos preguntan ¿Cómo puede alguien hablar un idioma que no ha estudiado? ¿Cómo puede alguien llegar hasta un piano y empezar a tocarlo con sabiduría profunda? ¿Cómo puede una persona, que nunca ha tocado un violín poder tocar como un virtuoso? Entonces llegaron los parapsicólogos a la conclusión que paralelamente a la memoria normal hay una memoria paranormal o extracerebral; una memoria que no es del cerebro pero que se manifiesta a través del mismo.
Examinemos un hecho, para ver mas claro lo que deseamos decir:
Murió, en la ciudad de Mathura, en la India, una señora de 23 años, el 5 de mayo de 1926, cuando le nacía su primer hijo; al mirarlo la señora se dirigió a su marido y le dijo: “siento que me voy a morir”; y el marido dominado por las lagrimas le dijo: “si tu te mueres, yo no me volveré a casar, nunca mas, porque tu eres el alma de mi alma, la vida de mi vida”. Esa señora se despidió de las personas y dos horas después de haber nacido el hijo murió. Su esposo quedo desesperado, se llamaba Kedar Nath, y Kedar Nath empezó una viudez difícil, amarga, llena de soledad.
Un año después en Nueva Delhi, el 20 de octubre de 1927, en una familia acomodada,
Nació una niña que recibió el nombre de Shanti Devi, Shanti Devi era una niña perfectamente normal hasta que un día en que, con cuatro años de edad, se dirigió a su madre y rehusando comer la comida que le era presentada, le dijo: “no como esto por que yo soy brahmani y esta comida es de los chatrias” (los chatrias pertenecían a una clase inferior). La madre la miro y le sonrió: a los cuatro años los niños tienen cosas raras; y no le dio importancia.
Al día siguiente, la niña le dice:
-“Madre, yo recuerdo que estoy casada, y me llamo Ludgi Devi”. La madre la miro y se dijo: ¡que precoz, estos tiempos son muy adelantados! ¿Cómo una niña de cuatro años puede hablar de matrimonio?, y se quedo muy afligida cuando la niña le dijo:
-“Me acuerdo de mi hijo, que posiblemente ahora es un poquito mas viejo que yo, porque cuando el nació yo me morí”.
La madre no le dio importancia y entonces la niña empezó a entristecerse; cada día se presentaba más triste, mas llena de añoranza, hasta el día en que le dijo:
-“Mama, yo tengo necesidad de volver a mi ciudad natal”.
Y la madre le dijo: “Tu ciudad natal es Nueva Delhi, donde nos encontramos”.
-“No, mama- le contesto- yo soy de Mathura, y esta ciudad queda lejos de aquí” (unos 140 Km.)
Y la niña empezó a hablar en un dialecto que la madre no conocía, y como la niña hablaba mucho de que tenia esposo, de que había dejado un hijo, y de que no le gustaba la comida sino era “brahmánica”, la madre resolvió consultar a un psiquiatra, quien le hizo traer a la niña. La niña estuvo con el y hablo con tanta tranquilidad que el psiquiatra atestiguo que era completamente normal, que no se trataba de una alucinación, ni de un desequilibrio emocional.
Entonces la familia de Shanti Devi acordó hacer un viaje hacia la ciudad de Mathura, donde hasta entonces nunca había estado. Cuando llego a Mathura, la niña que ya tenia cinco años dijo:
-“Madre, esta es la plaza” (y dio el nombre de la plaza); “de aquí hasta mi casa es muy fácil, yo se ir hacia allá; si ustedes vienen yo les enseño cual es la dirección de mi casa”.
Y conduciendo a los padres llego a una casa cercana al rió Juana, donde decía que allí había vivido. Mientras hablaba llego un hombre y pregunto que era lo que pasaba; la familia contesto:
-“Es que esta niña afirma que ha vivido en esta cuidad”.
Y el hombre le pregunto: “Y que nombre tienes”?
Antes de contestarle, ella lo miro y le dijo: “Usted es mi esposo, no?”
El hombre dijo: “¿Cómo! Yo soy casado y mi esposa esta en el comedor, y si ella sabe que tengo dos esposas… ¡no me pongas mal!”
Entonces la niña dijo:
-“Tuvistes coraje de casarte otra vez, ¡eh!, tu que dijiste que no lo harías nunca mas; entonces me aseguraste que no te casarías otra vez y aquí estas, casado, ¿Qué ocurrió?
El hombre le pregunto: “Quién eres tu?”
-“¿Yo?- replico ella- yo soy tu esposa, no te acuerdas”?
Y empezó a recordar al marido que ella era la reencarnación de Ludgi Devi, su primera esposa.
El sonrió y creyó que alguien había preparado la trampa, porque la niña hablaba de cosas que solamente la esposa muerta y el sabían. Pero súbitamente ella miro la casa y dijo:
-“¿Qué paso?, la casa esta muy distinta, porque cuando yo vivía aquí la casa era blanca, ¿Por qué ahora es amarilla?”
Y el dijo: “Porque mi nueva esposa, que es muy celosa, me exigió que la cambiara de color”.
-“Yo había pintado la casa blanca porque era mi color favorito- dijo Shanti Devi-, y otra cosa que te quiero preguntar: ¿Dónde esta la estatua de la diosa Shiva que yo tenia allí?”.
Y el dijo: “¿Cómo te acuerdas?”
-“Claro- replico ella-, yo la puse allí; y te pregunto otra cosa: ¿Dónde están las monedas, 150 rupias de oro?”- (que serian unas 50.000 pesetas).
Y el exclamo: “Dios mío, esta mujer, esta niña conoce cosas que nadie podría saber. Voy a contártelo: Cuando yo empezaba a preparar la casa para casarme otra vez…(no era que yo necesitara otra esposa, no, yo soy muy fiel; pero sucedía que tu madre- la madre de Ludgi Devi- estaba muy vieja y para tener que cuidar a un niño pequeñito yo tenia miedo de que no pudiera hacerlo, y por lo tanto lo mejor seria darle una madre jovencita, porque entonces yo resolvía dos problemas, el del niño, y el mío, y lo hice en memoria tuya)…, y mientras arreglaba la sala encontré la estatuita de la Diosa Shiva, cuando la saque encontré debajo las monedas de oro, y yo creí que eran regalo de la Diosa para mi matrimonio; pero ¿Por qué tenias las monedas?”
- “Bueno, por una razón – le contesto ella -, yo tenia miedo de que en la hora de mi parto muriera, y entonces prometí a la Diosa que si yo quedaba con vida le ofrecería las 50 monedas, las 50 rupias. La verdad es que he muerto, y tu te has beneficiado, pero yo no me casare, seré fiel a nuestro antiguo matrimonio, y te esperare, aceptare tu esposa como una hija que te ayuda a cuidar a mi hijo”.
La niña, Shanti Devi, tenía entonces cinco años.
El doctor sueco, Sture Lonnestrand psicólogo (que fue a estudiar el caso de Shanti Devi, llegando a Nueva Delhi estuvo con el periodista Chand Tara Mather quien lo llevo ante la niña y mantuvo una entrevista de cuatro horas), le preguntaba:
-“¿Cómo te acuerdas de la vida anterior, acaso sientes alguna aflicción?”
-“No, naturalmente me acuerdo como alguien que tiene un sueño y lo recuerda después”.
-Y ¿Cómo te sientes por vivir dos tiempos a un tiempo?”
-“Me siento muy bien, me acuerdo del marido sin añoranza porque ha encontrado a otra, y siento una necesidad muy grande de predicar la reencarnación que esta en mi misma, como una prueba que yo soy de la vida pasada”.
Shanti Devi tiene hoy 51 años, y predica la reencarnación diciendo que ella es un hecho del que no se puede dudar y hace parte de la historia de la Parapsicología de la India, habiendo sido examinada por parapsicólogos, psicólogos y otros.
Pero cuando hablamos de la reencarnación las personas rehúsan oír, aunque escuchen, oyen sin meditar, sin reflexionar porque tienen un atavismo que les ayuda a negar la reencarnación, y ese atavismo es de naturaleza tecnológica hoy, dialéctica ayer, y negativista en todos los tiempos; y es que nos han enseñado, en todas las vidas anteriores, que el hombre solamente tiene una vida, que la vida empieza en la cuna y que se concluye en la tumba; que cuando se habla de reencarnación la primera impresión es esta, de shock; porque delante de la reencarnación hay dos posiciones negativas, la primera es esta: no creo en la reencarnación y como no creo, no hay. Las personas suponen que el decir no creo en esto, esto no es verdad, aunque nunca hayan escuchado, que jamás hayan averiguado cualquier información; es una actitud anticientífica. La segunda posición es esta: no, no creo en la reencarnación porque mi religión no la enseña. Y dice que no hay; entonces como mi religión piensa por mi, habla por mí, se encarga de mis problemas espirituales, yo no puedo creer en la reencarnación pues mi religión la niega; y esta es otra actitud negativa, porque la religión es un camino, no el responsable de nuestra vida. La religión es un pedagogo, es un maestro que enseña, pero hoy sabemos por la técnica de Pedagogía, de Metodología, que la enseñanza no es trasmitir cultura, es apuntar rumbos, para que cada uno , por medio de la investigación, pueda adquirir el conocimiento y marchar hacia el rumbo que le complazca. Entonces la argumentación de que la religión no enseña la reencarnación y por eso no se cree en ella, es una actitud cómoda.
Examinemos las dos actitudes.
Las personas afirman: “yo no creo”, y le preguntamos:
-“¿Por qué no cree?”
-“Porque no es posible”.
-Y ¿Por qué no es posible?”
-“Bueno, porque no lo es”.
_”¿Cuál es su argumento para decir que no es posible?”
-“Bueno, porque no hay pruebas”:
-“Deme una prueba negativa y yo le daré cien pruebas positivas, afírmeme con un hecho que no hay reencarnación”.
-“No, no puedo”.

-“Entonces, hay”.

Es una técnica psicológica, si yo no puedo negar probando es que mi afirmación es una creencia, no es una actitud científica.

Los religiosos dicen: “no, mi religión enseña que no hay reencarnación”, pero su religión es de la rama occidental, del cristianismo: la Iglesia Católica, Apostólica, Romana (después del siglo cuarto, por que hasta el siglo cuarto se creía en la reencarnación), o la religión Protestante, las ramas del Luteranismo. En cambio la Teosofía, que es una religión filosófica, enseña la reencarnación; el Budismo, enseña la reencarnación; el Confucionismo, enseña la reencarnación; el Mazdeísmo, enseña la reencarnación; el Judaísmo antiguo, enseña la reencarnación; entonces no son las religiones. Algunas religiones dicen que la reencarnación no es posible, pero sabemos que en Occidente existen 600 millones de cristianos, muchos de ellos niegan la reencarnación; pero la India, solamente la India, tiene 600 millones de personas, 400 millones de los cuales, solo en la India, creen en la reencarnación; es decir, que en el Oriente mas de mil millones de personas religiosas, con sus textos religiosos, creen en la reencarnación; entonces no son las religiones, son algunas de las religiones de la rama cristiana. Por ejemplo, los kurdos del Líbano que son cristianos, son cristianos y reencanacionistas.

El Espiritismo viene a probar que en la religión cristiana, dentro de los Evangelios de Jesús, la reencarnación se encuentra perfectamente demostrada cuando El Maestro dialoga con sus discípulos; por ejemplo, hay un momento en que los discípulos le preguntan: “Maestro, para que haya venido el Mesías ¿no seria necesario que viniera Elías?”, y El contesto ( como se lee en el Evangelista Marcos que trata la cuestión): “el Elías que debería venir, ya ha venido”; y Marcos agrega; “es este que ahí esta”, y los discípulos comprendieron que se trataba de Juan Bautista; pues, si Juan Bautista era Elías, estaba reencarnado en Elías, porque si había muerto 400 años antes de nacer Juan Bautista, si Juan era Elías solamente fue posible por medio de la reencarnación.

En otra ocasión Le preguntan los Apóstoles: “Maestro, ¿no es necesario que antes de que se cumplan las profecías ocurran muchas cosas?”, y El empieza a describir las señales del fin del mundo, y dice: “no pasara esta generación sin que todo lo que he hablado se cumpla, hasta la letra pequeña”. Hablo Jesús hace dos mil años, pero todo lo que dijo no se ha cumplido; entonces cabe preguntar: ¿mintió?, ¿se equivoco?, o ¿no se refería a los cuerpos?, “no pasara esta generación” dijo, ya han pasado 40 generaciones de 50 años para cada generación, o, 50 generaciones para 40 años de cada generación. A que personalidad se refería?, ¿a los cuerpos o a las almas?, ¿no se refería Jesús al hecho de que aquellas almas que estaban allí no saldrían de la Tierra antes de que se cumpliera todo lo que El había hablado, y que estas almas se reencarnarían por medio de los tiempos?

En otra oportunidad el Maestro pregunto a los discípulos: “¿quien dicen que Yo soy?”, y ellos le contestaron: “unos dicen que Tu eres uno de los Profetas que volvió, otros dicen que Tu eres Elías”; -¿Cómo ha vuelto un Profeta si no es a través de la reencarnación?; para que fuera Elías seria necesario que este se hubiera reencarnado. Pero hay un momento fantástico, es el momento en que el Maestro recibe la visita de Nicodemo, el celebre Doctor de la Ley, cuando este Le dice: “Maestro, yo se que nadie puede hacer lo que haces Tu, si Dios no esta con el, entonces Te pregunto: ¿Qué es necesario hacer para entrar en el reino de Dios?”, y la respuesta es una contestación notable: “es necesario nacer de nuevo”, “¿Cómo?, - pregunto Nicodemo-, ¿Cómo nacer de nuevo, será necesario o posible que un hombre viejo vuelva a la madre, y vuelva a nacer otra vez?”; es decir, que el comprendió la contestación (ustedes lo pueden comprobar leyendo el Evangelio de San Juan, Cáp. 3, vers. 1 al 7), y El le contesta: “en verdad, en verdad te digo que es necesario nacer de nuevo, nacer del agua y nacer del espíritu”. El dialogo es muy bello y muy amplio.

Las religiones han enseñado que este renacer es por medio del bautismo, por medio del bautismo de inmersión y aspersión, por medio de lo cual el Ser humano se libera del pecado original; la cuestión es muy amplia para hacer una investigación histórica, porque nosotros no creemos en el pecado original, ni mucho menos en Adán y Eva. Creemos en la teoría del transformismo, del evolucionismo de Darwin G, el concepto evolucionista de que venimos de las formas primarias de la vida, como enseña Gustavo Geley; todo vuelve, y vuelven los minerales, los vegetales, los animales y se transforman en minerales, vegetales, animales, hombres, sociedades y Universos mas perfeccionados; no hay el reposo ni el vació, todo se trasforma y evoluciona hasta el infinito. Entonces no podemos creer en el pecado original que haya cometido Eva y Adán por medio de la desobediencia, porque sabemos, sabemos hoy, que no hubo matrimonio, pero que Adán y Eva eran raza, las razas Adánicas, que poblaron la Tierra; pero eso no es una creencia, es una ciencia.

La Paleontología nos prueba por medio del lenguaje de los fósiles la existencia del Pithecanthropus erectus, del Sinanthoropus, de los hombres que vivieron en ese y aquel periodo, y todos nosotros podemos ver, en el Museo de Londres, la prueba documental del hombre del periodo carbonífero, podemos mirar los huesos del hombre del Neandertal de donde venimos por medio de la evolución orgánica de la transformación material hasta adquirir este cuerpo que es un transito hacia cuerpos mas perfeccionados. Entonces las religiones enseñaron que “nacer de nuevo” es “bautizar” para quitar de la persona o sacarle el pecado original; pero hagamos un estudio mas rápido: Jesús dice, “es necesario nacer del agua y nacer del Espíritu”; miren ustedes la colocación de las palabras: nacer del agua, como si el “Agua” fuera el elemento donde nació la vida, y es verdad, por que en el momento de la concepción, que tenemos?, el óvulo femenino que es una gotita de “Agua” cubierta por una piel transparente y muy porosa, y tenemos en el gameto masculino, una gotita de “Agua” que al encontrar el óvulo produce la célula huevo, una célula de agua que se coloca en el útero y empieza el proceso placentario, por medio de la alimentación de “Agua”, de liquido amniótico, empieza la formación del cuerpo y el cuerpo humano surge de dos gotitas de agua que se unen en una gota sola y forman este cuerpo estructural que cuando llega a la edad adulta la ciencia dice que tiene un 78% de agua y otras sustancias de sales y minerales. Entonces “nacer del agua” es recibir un cuerpo den nuevo para empezar a evolucionar; por tanto las religiones no niegan la reencarnación.

Las religiones cristianas no niegan la reencarnación, no hay una frase den toda la Biblia, de tapa a tapa, que niegue la reencarnación; sin embargo, hay dieciocho citaciones de la reencarnación veladamente con el nombre de “resurrección de la carne”. Las mentalidades científicas dicen que necesitamos de los hechos; examinemos algunos:

Hemos contado en esta gira un caso que nos sorprende, a mí, particularmente, de un niño que vivió en Londres que se llamaba Zerah Colburn. Zerah Colburn se acordaba de haber vivido antes, tenia 8 años cuando se revelo como un notable matemático, no sabia leer ni escribir, ni tampoco matemáticas calculista; invitado a un examen en la Universidad de Londres ofrecieron un espectáculo para probar la memoria paranormal, extracerebal, porque no era la memoria normal, ya que el no estudio matemáticas, por lo tanto, no podía saber de esta materia. Para probarla se lleno el teatro Albert Hall de Londres y empezaron un ping-pong con el niño haciéndole preguntas científicas de matemáticas, y el, ocho años, las contestaba con tranquilidad.

Súbitamente un maestro de Aritmética que se sentía herido con el conocimiento del niño, le dijo:

- Niño, le quiero hacer una pregunta de Aritmética, ¿sabe cual es….?

- No, no se, no se teoría, yo se calcular.

El maestro se sintió vanidoso, iba a atajar al niño culturalmente, cuando le dijo:

-Me gustaría hacerle una pregunta, a ver si usted me puede contestar: “le voy a dar un numero y lo multiplica por si mismo, es decir, si yo pongo el numero 4 y le coloco un guarismo significativo en la parte superior derecha, quiere decir que este numero se debe multiplicar por si mismo tantas veces cuantas el guarismo indique”.

Por ejemplo:

-Dime ¿Cuánto es el número 8 a la décima sexta potencia?

Y el niño contesto:

-“¿Ah! Si lo se, el número 8 a la décima sexta potencia es igual a: 281.474.976.710.656”.

Los maestros empezaron a multiplicar y doce minutos después llegaron a la conclusión que el numero 8 elevado a la décima sexta potencia, es decir, 8X8= 64X8…, era igual a 281474.976.710.656.

Si ustedes tienen dudas pueden multiplicarlo, el castellano esta errado, pero el numero es correcto.

Entonces los maestros lo miraron y preguntaron:

-“¿Cómo sabes, chico?”.

-“Me acuerdo”.

-“Te acuerdas, ¿de donde?”

-“No se de donde me acuerdo, pero si se que esta correcto”.

Este niño no tiene una explicación genética.

Vivió también en Francia, en la ciudad de Armentieres, un niño psicópata, llamado Louis Fleury. Louis Fleury, analfabeto y psicópata, era un notable matemático- lo que no quiere decir que los matemáticos sean psicópatas-, Este niño tenia la especialidad siguiente: el contestaba cualquier raíz cuadrada de cuatro guarismos en cuatro segundos; cualquier raíz cúbica de seis guarismos en trece segundos.

En 1912 le preguntaron:

- Usted podría decir, si le presentamos una fecha, ¿Cuál fue el día de la semana?

- “No se, pregúntenmelo”.

- Niño, ¿Qué día de la semana fue el 22 de mayo de 1908?

- - “Viernes”.

-¿Cómo lo sabes?

-“Lo recuerdo.

Pero antes los niños genios hay que trazarse una teoría: los Geneticistas y los Psicólogos, de la llamada memoria genética, explican que nuestros descendientes reciben las informaciones por medio de los genes y de los cromosomas; es decir, que los genes y los cromosomas ancestrales traen conocimiento y súbitamente este conocimiento irrumpe en la memoria. Es una explicación respetable pero un tanto absurda, pongamos un ejemplo: ustedes que han nacido en España, otro que han nacido en Cataluña, y que tienen un ascendiente de personas que hablan el idioma castellano, el lenguaje que acá tiene sus raíces, hace 800 o 1.000 años, ¿Por qué los genes y cromosomas de sus antepasados no hacen que sus hijos ya nazcan hablando correctamente el castellano?; necesitan estudiarlo en el Jardín de Infancia, en la Escuela Primaria, en el Instituto, en la Facultad y quizás después de haber estudiado mucho no lo hablan correctamente (esto ocurre con todos los idiomas). Creerse que el hablara correctamente un idioma es el resultado de los genes y cromosomas, es llevar una hipótesis a lo absurdo; eso ¿Porqué?, para hablar fielmente un idioma son necesarias muchas condiciones: una formación gutural, para poder pronunciar la palabra correctamente, como si se hubiese nacido allá; hay una capacitación de las cuerdas vocales; de la formación de los dientes; de la lengua; colocación labial; por ejemplo: yo, no consigo decir lajota, nunca, yo digo oho (ojo), lo que ustedes dicen con tanta naturalidad; pero si les pido que digan “coraçao”, también lo dicen pero pronuncian “corasao”, entonces es necesaria una formación mas correcta; sin embargo, solamente, después de mucho estudio se aprende- repitiendo, corrigiendo, diciendo, sintiendo – el alma del idioma, es así como se consigue hablarlo regularmente. Pero una persona nativa percibe si el que habla no es de la misma ciudad, si es extranjero; lo advertimos entre los de Cataluña y los de Madrid; por ejemplo acá, cuando vengo a Barcelona (sin que me hablen el catalán, ¡por Dios!, porque no comprendo nada), tengo que apurar mi oído para entender castellano porque acá se habla rápido y con acento muy especial.

¡Y los de Sevilla!, yo no entiendo nada, porque hablan otro idioma dentro del castellana.

Nosotros en Brasil tenemos aquellos que viven en el centro y se comen las últimas silabas y primera de la próxima palabra, quedándonos sin saber lo que dicen.

Tenemos un amigo que es un genio universal, el más gran médium del mundo Francisco Cándido Xavier, el hombre apóstol. El es de una ciudad perteneciente al estado de Minas Gerais, y en este estado ocurre como en Sevilla. Si le preguntan: Xico, ¿Dónde nació usted?, el no contesta en Pedro Leopoldo, el dice: Ped.Poldo”; y nosotros preguntamos: ¿Dónde?, en “Ped Poldo”. Desaparece dos silabas, esto una persona que escribe correctamente, porque pone Pedro Leopoldo, sin embargo, no lo dice así.

Hay un personaje muy importante que es el doctor Norberto Wiener, el padre de la ciencia cibernética; los cohetes que llegan a la Luna, los proyectos de navegación espacial vinieron de el, de este hombre notable: Norberto Wiener. A los 2 años de edad hablaba cuatro idiomas que nunca había estudiado; a los 8 hablaba siete idiomas; con 14 años concluyo “La Teoría y la Cultura de Matemáticas” en la Universidad; con 18 años se hizo catedrático de la Universidad donde el estudio matemáticas. Y cuando le preguntaban al doctor Norberto Wiener ¿Cómo se puede conocer tantas matemáticas?, contestaba: “me acuerdo, mi conocimiento se quedo hasta un punto y después continué”.

Entonces los genios precoces, los genios musicales: Chopín; Mozart, a los 7 años compuso y presento dos operas a los reyes de Inglaterra y de Alemania; un niño llamado Wren, que vivió en Francia, a los 4 años de edad, dibujo, construyo un aparato de astronomía y se lo ofreció a su padre con un poema en latín, idioma que, pues, no hablaba.

La reencarnación explica los genios precoces, pero también elucida los casos teratológicos. ¿Cómo es que padres normales producen hijos monstruosos?; ¿Cómo es que en una familia las personas tienen caracteres tan distintos?; ¿Cómo se puede explicar que un hijo nuestro reciba una educación, desde la hora en que nació, por toda la vida y es un extraño dentro de nuestra casa?; ¿Cómo se explica la simpatía, la antipatía? La ciencia psicológica no tiene la explicación!, dice que es una reacción de la sangre, pero es una reacción muy curiosa, porque podemos no simpatizar con una persona muy bella, y amar profundamente con simpatía a una persona muy fea, deformada, incapaz. La reencarnación enseña que todos nosotros pertenecemos a una familia de almas; que nuestros cuerpos son trajes para realizar experimentaciones. Pero cuando la Parapsicología, hoy, llega a la conclusión de que hay una memoria extracerebral, ¿Dónde estará esta memoria que no es cerebral?: estará en el periespíritu.
Como decía Allan Kardec: el hombre se constituye de una realidad triple: espíritu, periespíritu y materia. El espíritu es eterno; el periespíritu es una formación “espirito-material”, “semiespiritual”, “semimaterial”; ese periespíritu esta encargado de modelar la forma, ese periespíritu es la forma, es el centro de la entelequia como enseña Aristóteles.

Allan Kardec dice que la reencarnación es la prueba fundamental de la misericordia de Dios, que presenta una Justicia Divina. Todos somos hermanos; todos nosotros marchamos hacia la perfección; todos nosotros tenemos una ruta, un rumbo de felicidad que nos espera.

La vida en la Tierra no es un escenario de placer. El hombre es responsable por su cuerpo, por su felicidad, por su desdicha. Felicidad o desgracia resulta de nuestra actitud de comportamiento. Dios no nos hizo a unos dichosos, a otros desdichados; no, nos ha creado simples e ignorantes, para que consiguiéramos nuestras experiencias, adquiriéramos nuestras capacidades evolutivas, y la ciencia moderna lo puede probar. Esta es una información que tiene 120 años.

Y ahora la cámara Kirlian, como ustedes tendrán oportunidad de ver, viene a probar que la materia es un conjunto de energía; pero esa energía no es material, es la energía que hace la materia y cuando la materia se disgrega la energía desaparece. Es decir que r tenemos un espíritu; que ese espíritu no es esclavo de la carne., la carne si es esclava del espíritu; que nosotros estamos construyendo lo que es necesario para nuestra evolución

Las personas normalmente, cuando son religiosas y les sucede alguna cosa desagradable lo primero que dicen es: ¡Dios es culpable¡, ¿El no sabe que yo soy fiel, que me dedico a El, que Lo amo?, ¿Por qué me hace esto?, como si Dios fuera un personaje que se preocupara por nuestras cosas insignificantes. Es lo que decía Voltaire: “yo no creo en el Dios que los hombres hicieron, yo creo en un Dios que hizo a los hombres, el Dios de las Galaxias, el Dios de todos los mundos; no un Dios que se preocupa con nuestras miserias, que cuando tenemos un problema Le decimos: Señor, si Tu me resuelves este problema, yo Te ofrezco esto o aquello; si Tu haces esto yo Te doy aquello.”

Me acuerdo que la reina Isabel de Inglaterra, Isabel I, cuando se estaba muriendo dio un celebre grito: “¡Dios, mi reino por un minuto mas de vida!”, y yo tengo la impresión de que Dios se puso a sonreír y dijo: “pobre Isabel, su reino ya es mío y ella también”; entonces ella dejo la vida y Dios continuo dueño del reino.

Este Dios que el Espiritismo viene a presentar, no es un Dios antropomórfico, es un Dios universal, trascendental; como decía Jesús: “el Padre”, esta palabra profunda.

Enrich Fromm, el celebre psicoanalista de la corriente freudiana, dice que nosotros necesitamos de un mecanismo de apoyo; cuando nos libertamos de nuestros padres, tenemos que apoyarnos en Dios; no es correcto, este concepto es materialita, y siendo freudiano es de la libido, es un concepto sexual.

Nosotros creemos en Dios por un atavismo; porque el hombre primitivo cuando miraba las fuerzas de la Naturaleza las llamaba cualquier cosa, pero las temía y las amaba, haciendo un culto que se ha transformado hoy en culto trascendental, sin imágenes, sin culto exterior; porque el Espiritismo no tiene jerarquías, no tiene imágenes, no tiene clase sacerdotal. Somos hombres libres, el conocimiento espirita nos liberta, nos hace hombres responsables por nuestros hechos. Si yo cometo un error, no puedo decir: ¡Dios dio, perdóname!, esto es inútil; yo me perdono, rehabilitándome. Porque Dios perdona ofreciendo la oportunidad para que la persona se rehabilite; y cuando yo hago una cosa Dios no me pune, no me castiga; las leyes que yo no respeto, estas empiezan a girar en contra mía, y yo no estoy siendo castigado, estoy siendo reeducado. Si un alumno en la escuela no estudia, es negligente, es gozador, llega la hora de los exámenes y dice a los profesores: tengan piedad de mi, yo necesito pasar, necesito cambiar de clase, yo necesito…; y el profesor dice: ¿pobrecito!, no hay problema, yo te voy a cambiar, serás promocionado”; ¿es justo?, el promocionar por debilidad. Es necesario llegar a un progreso con el esfuerzo. Si el profesor, el maestro, le dice: “no, no puedo, no tienes capacidad”, ¿Le castiga?, tal vez no, hace justicia al decirle: “yo te voy a ofrecer la oportunidad de rehabilitación, repites el año, estudias y te haces un buen ciudadano”. Entonces, esto es justicia; y es esta la justicia que la reencarnación viene a traer.

Si yo ofrendo a alguien, no lo ofendo a el, me ofendo a mi mismo. Si yo perjudico a este, me perjudico a mi mismo, porque cada uno es lo que es, no como lo hacemos nosotros. Sin embargo, todos vivimos muy preocupados por lo que piensan los demás, por lo que dicen los otros, y nos quejamos muchas veces, molestos, porque alguien piensa mal. Una vez, yo estaba con un problema y muy apenado, angustiado, recurrí a los espíritus y le dije a mi espíritu amigo: “hermano, mire que injusticia, estoy muy herido”; y el espíritu dijo: “¿Por qué?, si estas herido no tienes dignidad; porque si alguien te hirió el problema es de el, no es tuyo, tu continuas como estaba, y el no, el cayo. Ahora, si tu le contestas y le recuerdas la ofenda, entonces tu caes con el; si tu te vengas, eres peor que el; pero si tu perdonas, estas donde estabas y te conviertes en mejor que el, superándote a ti mismo”.

El mal no hace mal a nadie, el mal solamente hace mal a quien lo practica, porque le hace un hombre malo. Eso si, si alguien me perjudica, el problema recae sobre el; si yo perjudico a alguien, el problema recae sobre mí.

La reencarnación nos abre un horizonte nuevo para entender la vida; los sufrimientos, las nostalgias, las angustias, las amarguras, los desesperos que nosotros atravesamos, desaparecen; y es en este punto que la ciencia espirita, que el Espiritismo, es notable; porque el Espiritismo para el siglo XX, es el mas notable tratado de higiene mental, porque consigue libertarnos de aquellos tremendos enemigos de los hombres, los cuatro fantasmas del alma: el miedo, la enfermedad, la duda y la muerte.

El Espiritismo nos saca el miedo, porque somos lo que somos y no lo que aparentamos. Sin embargo, hay mucha gente que finge una cosa que no es; cuando se pone un traje de 200 dólares, muy caro, la persona cambia de personalidad, el se engaña a si mismo, porque intrínsicamente es el mismo.

El Espiritismo nos viene a decir que nosotros tenemos una programación interior para libertarnos del miedo. Con el conocimiento espirita aprendemos primero a conocernos: “Nosce te ipsum”, del santuario de Delfos, Conocerte a ti mismo; aprendemos a conocernos, esto es muy importante, porque es muy común entre las criaturas humanas decir: yo miro a una persona, y la conozco, la percibo todos los errores y defectos; porque nosotros transferimos de nuestro YO las imperfecciones hacia los demás. El Espiritismo nos enseña a conocernos, ¿quien soy?, ¿porque esto en la Tierra?, ¿para que?, ¿Qué hacer para ser feliz? Y si ustedes desearen respuestas para estas preguntas, léanlas en “El Libro de los Espíritus”, sin compromiso, léanlo, el mas completo tratado de dialéctica espiritualista, publicado por Allan Kardec. “El Libro de los Espíritus” les explica todo el origen del hombre, hasta las leyes morales, la Justicia Divina; y después consérvenlo, o abandónenlo.

Después, el Espiritismo mata el temor a la muerte, porque todos nosotros tenemos un poco de recelo de la muerte, ¡eh!; cuando somos jóvenes nos hacemos materialistas, es porque tenemos la idea de que vamos a vivir mucho; pero cuando llega la edad nos declinan las fuerzas; cuando llega la enfermedad, la muerte es una constante, y gustaríamos que la vida continuara. Hay una anécdota que nos cuenta que Shopenhauer enseñaba que el hombre puede ser feliz si se quita la vida, cuando tiene un problema se quita la vida; y enseñaba la técnica del suicidio. Hasta que un día en que un jovencito del interior, llegado a su escuela de filosofía, le pregunto:
- “Maestro, ¿es verdad que se puede libertar del sufrimiento, quitándose uno la vida?”.
Y el dijo:
- “Claro, porque si estas con problemas y te quitas la vida, desapareció el problema”.
- Maestro – le pregunto el joven- , ¿usted cuantos años tiene?
El maestro respondió:
- Sesenta y cuatro años.
- “Entonces, usted ha tenido muchos problemas, ¿no, maestro?”
- Muchos”
- Y ¿Por qué no se ha quitado la vida?
- -“Porque ahora si yo me quitara la vida, ¿Quién les enseñaría a quitarse la suya?.
Era un filósofo

El espiritismo nos enseña a matar la muerte, porque la muerte es solamente un cambio de posición. La vida continua, y la prueba se tienen cuando vuelven los llamados “muertos”. El Espiritismo nos da una actitud optimista; si hoy es noche, voy a trabajar para mi gran día; si hoy es un día bello, voy a continuar trabajando para un día eterno. El Espiritismo nos hace comprender que el infortunio resulta de nuestras actitudes; entonces voy a cambiar de actitudes para el bien y seré feliz. Y por fin, el Espiritismo es el Consolador, como prometió Jesús: “Yo os mandare El Consolador, el Espíritu de Verdad, que enseñara todas las cosas que yo dije, repitiendo, y que dirá cosas nuevas. Cuando El Consolador volverá ya no tendréis mas sufrimientos”. El Consolador son las voces, la añoranza que sentimos de nuestros seres queridos que partieron de la Tierra, no tiene justificación porque ellos salieron del cuerpo, pero no desaparecieron de la vida. La madre que ama continua junto al hijo querido; la viuda sentirá en esos momentos de reflexión, de meditación, la presencia del ser amado; el niño huérfano escuchara la voz de la madre; la madre llena de desesperación sentirá la presencia del hijo.
Esta es la prueba fundamental de la vida; tener la certeza de que la vida continua, es tener la certidumbre de que vivir es amar, vivir es evolucionar; y delante del mundo lleno de dolores y que todos nosotros hacemos un rol de reclamaciones, de desesperaciones, el Espiritismo nos enseña a valorar la vida; nos dice que el cuerpo es una bendición, mismo un cuerpo marcado, amputado, desesperado, señalado por los dolores, es una bendición de Dios; porque el vaso no es importante, mas importante es el contenido; y el contenido es el alma. Por lo tanto, el mensaje del Espiritismo es optimista; es un mensaje científico, basado en la supervivencia del alma, en la reencarnación, es una acritud cristiana de la caridad trascendental, no de la limosna; de la caridad espiritual, de la caridad del amor, de la caridad de la solidaridad humana, de una caridad que de dignidad al hombre, para que el pueda decir un día: “¡Dios mío, cuantas venturas siente mi alma, porque creo, porque se, porque siento!”
Muchísimas gracias Dios mío, yo Te agradezco el honor de vivir, yo Te agradezco la alegría de sentir, yo Te agradezco la felicidad de amar.

Divaldo Pereira Franco