viernes, 20 de febrero de 2015

¿POR QUÉ LA GENTE SE GRITA?


Porqué


gritar¿Por qué la gente se grita?
Un día un sabio preguntó a sus discípulos lo siguiente:
– ¿Por qué la gente se grita cuando están enojados?
Los hombres pensaron unos momentos:
– Porque perdemos la calma – dijo uno – por eso gritamos.
– Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? – preguntó una vez más ¿No es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado?
Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía al maestro. Finalmente él explicó:
– Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.
Luego preguntó:
– ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran? Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente,¿por qué? Sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña. Continuó: – Cuando se enamoran más aún, ¿qué sucede? No hablan, sólo susurran y se vuelven aún más cerca en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así es cuan cerca están dos personas cuando se aman.
Luego el sabio concluyó:
– Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, llegará un día en que la distancia sea tanta que no encontrarán más el camino de regreso.
“La respuesta suave quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor”

miércoles, 18 de febrero de 2015

¿ES NECESARIO REENCARNAR?

Reencarnar es el regreso continuo de un mismo Espíritu a la vida en diversos cuerpos. Reasumir la forma material es una ley tan natural como el nacer, vivir o desencarnar. Mas, si es tan evidente el fenómeno porque, entonces, la mayoría de los científicos lo desconoce?”El motivo es simples: la ciencia aun está bajo ese yugo del materialismo y no consigue explicar todo. El conocimiento científico es limitado, aunque es progresiva. Las verdades aceptadas por las academias son consecutivamente efímeras y provisorias. Ni precisa ser un científico hoy para considerar normales los numerosos fenómenos que hace menos de 6 siglos eran totalmente ignorados por los científicos: el movimiento de la Tierra, las partículas subatómicas, al composición química del agua, etc. Diariamente el científico revé sus tesis de la víspera. Con todo, el conocimiento humano solo avanza a través de la pesquisa y, efectivamente, los que niegan la teoría de la reencarnación jamás la estudiaron cuidadosamente. Entretanto, algunos científicos de renombre que la investigaron concluyeron en que se trataba de un hecho innegable: Thomas Edson , William Crookes , Charles Richet y tantos otros pesquisidores que confirmaron científicamente los mecanismos de la pluralidad de las existencias , a ejemplo de Ian Stevenson, Brian L. Weiss, H. N. Banerjee, Erlendur Haraldson, Hellen Wanbach, Edith Fiore , Pierre Marie Félix Janet , Hemendra Nath Banerjee, Milton H. Erickson, Morris Netherton , Amit Goswami, Jünger Keil, Fenwick, Harold G. Koenig, Jim Tucker, Hernani Guimarães Andrade, Hermínio Correa de Miranda, que consiguieron resultados notables sobre la tesis reencarnacionista. El pesquisidor Trutz Hardo narra en un libro de su autoría, intitulado “"Niños que han vivido antes: Reencarnación de Today” la historia del niño de 3 años de edad, de la región de las Colinas de Golã (frontera entre Siria e Israel), que afirmo haber sido asesinado con un hacha en su vida anterior. Sorprendentemente el chaval indico los lugares donde su cuerpo fue enterrado y el local donde fue ocultada el arma del crimen. A través de excavaciones fueron encontrados un esqueleto de un hombre y de un machado. El niño también recordó el nombre completo do su asesino que ante las excepcionales evidencias asumió el homicidio. [1] La historia y la constatación de los hechos relatados por el chaval de la ciudad de Gola fueron testimoniadas por el Dr. Eli Lasch, conocido por desenvolver un sistema médico de Gaza como parte de una operación del gobierno israelíes en la década de 1960. La noticia fue bastante compartida en las redes sociales a inicios de 2015, después de haber sido publicada en la versión brasileña en el site inglés Epoch Times. Entretanto, hay quien afirma que“ no pasa de un engaño”, según el punto de vista del obscuro analista de sistemas (idealizador del site www.e-farsas.com). Dice el “notable” detective virtual que “cada uno cree en lo que quiere, mas no hay ninguna prueba científica de que la reencarnación exista de hecho. La historia publicada en el Epoch Times es una traducción de un artículo de 2014 sobre un libro de 2012 que narra un hecho contado por un médico que murió en 2009 y no puede ser comprobado. [2] Por tanto, el libro, el episodio, las pruebas cabales, los testimonios son mediocres, meros elementos de farsas, ilusión, embustes, en la convicción del arrogante analista de sistemas que evidencia robusta ignorancia y total incompetencia para opinar sobre hechos que no comprenden su borroso “ojo vivo” virtual. Recordamos al sumo detective virtual que varios científicos investigaron cuidadosamente casos de niños que relatan memorias de vidas pasadas. Fueron verificados muchos casos en que los detalles dados por los niños (algunas veces con una precisión extraordinaria) corresponden a personas fallecidas. Hasta porque, la reencarnación es una ley natural hace muchos milenios conocida como consta en un antiguo papiro egipcio: “Antes de nacer, la criatura ya vivió y la muerte no es el fin, La vida es un evento que pasa como el día solar que renace”. [3] Las pesquisas sobre la Reencarnación no se limitan y ni cesan en las tesis de las personalidades antes anotadas.. Estudios sobre ese tema crecen, constantemente. La Física, la Genética, la Medicina, la Neurociencia y varias escuelas de la Psicología vienen siendo convocadas para ofrecer la contribución de sus pesquisas. Mientras tanto, avisamos al lúdico y escéptico detective virtual que actualmente, muchas universidades internacionales, legítimas referencias máximas de la ciencia, ya poseen grupos de pesquisa sobre este importante tema. Seguramente llegará el día en que la reencarnación también constará de aquella lista progresiva de asuntos comunes. ¿De dónde se origina mi convicción aquí expresa sobre esta cuestión? ¿En qué me baso para a afirmar con tanta seguridad? Cumple clarificar, que a preexistencia humana no ha sido componente de ilusión de los investigadores de arriba: es una de las convicciones más antiguas de la Historia. Conforme referimos antes, un papiro egipcio de 5000 a.C. ya la menciona. Otro, más reciente, bautizado de “Papiro Ananá” (1320 a.C.), expone: “El hombre retorna a la vida varias veces, mas no recuerda sus pretéritas existencias, excepto algunas veces en sueño. En fin, todas esas vidas le serán reveladas”[4] En Grecia clásica, Pitágoras (580 a 496 a.C.), Ya divulgaba la palingenesia (reencarnación). En el diálogo Phedon, Platão cita Sócrates (469 a 399 a. C): “Es, cierto que hay un retorno à la vida, que los vivos nacen de los muertos”. Esta misma certeza consta de la mayoría de las religiones antiguas, como el Hinduismo, Budismo, Druidismo, etc. LA reencarnación está señalada en la Biblia, veamos: Jeremías (1:4-5): “me fue dirigida la palabra del Señor en estos términos: Antes que yo te formase en el vientre de tu madre, te conocí; y, antes que tu salieses de su seno, te santifique y te establecí profeta entre las naciones.”[5] O, en el Nuevo Testamento: “Yo os digo, sin embargo, que Elias ya vino y no lo reconocieron.” (…) “Entonces los discípulos comprendieron que (Cristo) les había hablado de Juan Bautista.” [6] La hipótesis de que tengamos una única vida es enteramente incompatible con la admirable perfección existente en todo el universo conocido. La insustentable idea de que “a los hombres está ordenado morir una sola vez, viniendo, depuse de eso el Juicio” [7] ni merece comentarios adicionales. La concepción de que, después de la muerte del cuerpo físico, nuestras individualidades se pierden en un enigmático NADA es, ciertamente, risible, pues la gran jerga científica establece que en la vida “nada se crea, nada se pierde, todo se transforma”. ¿Por tanto, si tenemos tantas evidencias à favor de la reencarnación, que nos presentan contra la misma los opositores? Apenas la simple opinión de los académicos que endiosan a la densa materia y la de algunos oscuros y decrépitos teólogos. Todavía, quieran o no quieran, les guste o no les roste a los que no creen e ignorantes, de aquí a algunos años, veremos a la Academia de la Ciencia, declarar esta admirable comprobación como, hace dos mil años, Jesús informo a Nicodemo: “Es necesario nacer de nuevo”.

martes, 17 de febrero de 2015

ÁNGELES GUARDIANES, ESPÍRITUS PROTECTORES, FAMILIARES O SIMPÁTICOS



Lo primero fue aclarar que ángeles guardianes o espíritus protectores son en realidad lo mismo. Hay dos características de esta clase de espíritus que los diferencian de los demás: la primera, que son de un nivel intelectual y moral notablemente superior al de sus protegidos; la segunda, que han recibido como misión orientarnos hacia el progreso, pudiendo acompañarnos durante diversas existencias. Los espíritus familiares son aquellos que tienen lazos afectivos con nuestra familia encarnada o desencarnada y se interesan por nuestra suerte, inmiscuyéndose en nuestros asuntos movidos por el afecto que nos dedican. Como su nivel intelectual y moral no es necesariamente superior al nuestro mismo, pese a que su intención siempre sea buena, su influencia no es siempre la más acertada para que alcancemos los objetivos a los que nos proponemos antes de encarnar. Los espíritus simpáticos son aquellos con los que tenemos sintonía por la afinidad de tendencias y proyectos. Pueden ser espíritus interesados en el bien, el amor y la paz, si los pensamientos que irradiamos son de este tenor vibratorio, pero también pueden ser espíritus inferiores, si nuestros sentimientos son de clase más bien negativa, como la rabia, el rencor, la depresión o la desesperanza. En definitiva, nos dicen los espíritius, es igual el nombre que les demos a los espíritus que están a nuestro alrededor. Lo importante es que comprendamos que para sintonizar con espíritus elevados, e incluso para “escuchar la voz de nuestro mentor espiritual”, lo más importante es buscar armonizarse a través de pensamientos, emociones y actitudes en línea con la Ley de Amor. La oración es el método más seguro para entrar en comunicación con nuestros mentores. Nos escuchan siempre y buscan la mejor manera de responder a nuestras dudas y orientarnos en la senda del bien.


Os dejo a continuación un lindo mensaje de Sant Agustín en el Libro de los Espíritus. Hagamos lo posible por abrir nuestros canales psíquicos a las buenas orientaciones de estos seres que, con extrema caridad, nos orientan y amparan. ¡Cuánto trabajo damos algunos! Gracias a todos estos mentores que se dedican a nosotros, y al Maestro Mayor, mentor y guía espiritual de toda la humanidad terrestre.

Cariños de la hermana menor

Hay una doctrina que por su encanto y su dulzura, debería convertir hasta los más incrédulos: la de los ángeles guardianes. ¿No es acaso una idea muy consoladora la de pensar que se tiene siempre cerca de sí a seres que os son superiores, que están siempre allí para aconsejaros, sustentaros y ayudaros a escalar la áspera montaña del bien, que son amigos más seguros y más consagrados que las más íntimas uniones que se puedan contraer en la Tierra? Esos seres están allí por orden de Dios que los ha puesto a vuestro lado, y lo están por amor suyo, cumpliendo una bella pero penosa misión. Sí, donde quiera que estéis, él estará con vosotros: en las cárceles, los hospitales, los lugares de depravación, la soledad, nada os separa de ese amigo a

quien no podéis ver, pero cuyos más dulces impulsos siente vuestra alma y cuyos sabios consejos oye.

¡Deberíais conocer mejor esta verdad! ¡Cuántas veces os ayudaría en vuestros momentos de crisis y cuántas os libraría de los Espíritus malos! Pero en el día supremo este ángel de bondad os habrá de decir con frecuencia: “¿No te dije tal cosa y no la hiciste? ¿No te enseñé el abismo y te precipitaste en él? ¿No deje oír en tu conciencia la voz de la verdad y tú seguiste los consejos de la mentira?”. ¡Ah!, Interrogad a vuestros ángeles guardianes, estableced entre ellos y vosotros esa ternura íntima que reina entre los mejores amigos. No penséis en ocultarles nada, porque tienen la mirada de Dios, y no podéis engañarlos. Soñad con el futuro; procurad avanzar en esta vida y vuestras pruebas serán más cortas y más felices vuestras existencias. ¡Adelante! Hombres valerosos; desechad de una vez por todas, prejuicios y segundas intenciones; entrad en la nueva senda que se abre ante vosotros. ¡Adelante! ¡Adelante! Tenéis orientadores, seguidlos: el objetivo no os puede fallar, porque ese objetivo es Dios.
A los que piensan que es imposible que Espíritus verdaderamente elevados se entreguen a tan laboriosa y tan incesante tarea, les diremos que influimos en vuestras almas aun estando a varios millones de leguas de vosotros. Nada es para nosotros el espacio y aunque vivamos en otro mundo nuestros Espíritus conservan sus vínculos con el vuestro. Gozamos de cualidades que no podéis comprender, pero, tan cierto es que Dios no nos impuso una tarea superior a nuestras fuerzas como tampoco que os abandonó a solas sobre la Tierra, sin amigos y sin apoyo. Cada ángel guardián tiene su protegido sobre el cual vela, como un padre vela por su hijo y es feliz cuando lo ve en el buen camino y sufre cuando sus consejos son menospreciados. No temáis cansarnos con preguntas, sino que debéis estar, por el contrario, en continua relación con nosotros y así seréis más fuertes y felices. Son estas comunicaciones de cada hombre con su Espíritu familiar las que hacen a todos los hombres médiums, médiums ignorados hoy, pero que se manifestarán más tarde y se esparcirán como un océano sin límites para repeler la incredulidad y la ignorancia. Hombres instruidos: instruid; hombres de talento: elevad a vuestros hermanos. ¿No sabéis que obra cumpliréis así? La de Cristo, la que Dios os impuso. ¿Para qué os ha dado Dios la inteligencia y la ciencia, sino para que la compartáis con vuestros hermanos, para que progresen en el camino de la alegría y de la felicidad eterna?
SAN LUIS, SAN AGUSTÍN

LO QUE DAMOS REGRESA A NOSOTROS


Su nombre era Fleming y era un pobre agricultor inglés. 
Un día, mientras trataba de ganarse la vida para su familia, escuchó a alguien pidiendo ayuda desde un pantano cercano. 
Inmediatamente soltó sus herramientas y corrió hacia el pantano. 
Allí, enterrado hasta la cintura en el lodo negro, estaba un niño aterrorizado, gritando y luchando, tratando de liberarse del lodo. 
El agricultor Fleming salvó al niño de lo que pudo ser una muerte lenta y terrible. 
Al día siguiente, un carruaje muy pomposo llegó hasta los predios del agricultor inglés. 
Un noble inglés, elegantemente vestido, se bajó del vehículo y se presentó a sí mismo como el padre del niño que Fleming había salvado. 
Yo quiero recompensarlo, dijo el noble inglés. Usted salvó la vida de mi hijo. 
No, yo no puedo aceptar una recompensa por lo que hice, respondió el agricultor inglés, rechazando la oferta. 
En ese momento, el propio hijo del agricultor salió a la puerta de la casa de la familia. 
-¿Es ese su hijo? preguntó el noble inglés. 
-Sí -, respondió el agricultor lleno de orgullo. 
-Le voy a proponer un trato. Déjeme llevarme a su hijo y ofrecerle una buena educación. Si él es parecido a su padre, crecerá hasta convertirse en un hombre del cuál usted estará muy orgulloso. 
El agricultor aceptó. 
Con el paso del tiempo, el hijo de Fleming el agricultor se graduó en la Escuela de Medicina del St. Mary' s Hospital en Londres, y se convirtió en un personaje conocido a través del mundo, el notorio Sir Alexander Fleming, el descubridor de la Penicilina. 
Algunos años después, el hijo del noble inglés cayó enfermo de pulmonía. 
¿Que lo salvó? La Penicilina. 
¿El nombre del noble inglés? Randolph Churchill. 
¿El nombre de su hijo? Sir Winston Churchill.

CONPRENSION Y ELIMINACION DE NUESTROS DEFECTOS


Recordemos: para cultivar nuestra tierra interior, debemos primero eliminar la mala hierba, debemos enterrar profundamente el arado, removiendo aquello que debe ser removido y eliminando lo que debe eliminarse. Sólo así nuestra siembra dará buena cosecha. Y según nos afirman las mismas enseñanzas cristianas, el vino nuevo, aquel que es producto de la transmutación, no se echa en odres viejos (los viejos esquemas en los que se apoya el ego).
El trabajo que se presenta ante el aspirante es arduo y difícil. La desintegración de nuestros defectos (odios, miedos, lascivia, ignorancia, envidia, etc, etc) es un trabajo permanente que demanda nuestra mejor voluntad y el mayor de los esfuerzos. Pero sólo a través de este trabajo el ser humano se libera, y consigue la auténtica felicidad y paz. Los demás caminos, aquellos que predican el amor, la alegría, la paz, etc, sin pasar por el estudio y la eliminación de nuestra esclavitud psicológica, aunque positivos en un comienzo, están destinados al fracaso. La muerte psicológica es la plataforma sobre la que se edifican estos valores.

En tratándose de comprender fundamentalmente cualquier defecto de tipo psicológico, debemos sincerarnos con nosotros mismos. Sin evasivas de ninguna especie, sin justificaciones, y sin disculpas, debemos reconocer nuestros propios errores. Es indispensable auto-explorarnos para auto-conocernos profundamente, y partir de la base cero radical.

El Fariseo Interior es óbice para la Comprensión. Presumir de virtuoso es absurdo...

Auto-explorarse íntimamente es ciertamente algo muy serio; el Ego es realmente un libro de muchos tomos...

Cualquier error es polifacético y tiene muchas raices en nuestro subconsciente. El gimnasio psicológico es indispensable, afortunadamente lo tenemos y éste es la misma vida. El sendero del hogar doméstico con sus infinitos detalles, muchas veces dolorosos, es el mejor salón del gimnasio. El trabajo fecundo y creador mediante el cual nos ganamos el pan de cada día es otro salón de maravillas.


Muchos aspirantes a la vida superior anhelan con desesperación evadirse del lugar donde trabajan, no circular más por las calles de su pueblo, refugiándose en el bosque con el propósito de buscar la Liberación Final. Esas pobres gentes son semejantes a los muchachos irresponsables que huyen de la escuela, que no asisten a clases, que buscan escapatorias...
Vivir de instante en instante, en estado de aleta percepción, alerta novedad, como el vigía en época de guerra, es urgente, indispensable, si en realidad queremos disolver todos nuestros defectos.

En la interrelación humana, en la convivencia con nuestros semejantes, existen infinitas posibilidades de auto-descubrimiento. Es incuestionable y cualquiera lo sabe, que en la interrelación los múltiples defectos que llevamos escondidos entre las ignotas profundidades del subconsciente, afloran siempre naturalmente, espontáneamente, y si estamos vigilantes entonces los vemos, los descubrimos.
Empero, es obvio que la auto-vigilancia debe siempre procesarse de momento en momento. Defecto psicológico descubierto, debe ser íntegramente comprendido en los distintos recovecos de la mente.
No sería posible la comprensión de fondo sin la práctica de la meditación. Cualquier defecto íntimo resulta multifacético y con diversos enlaces y raíces que debemos estudiar juiciosamente. Auto-revelación es posible cuando existe comprensión íntegra del defecto que sinceramente queremos eliminar. Auto-determinaciones nuevas surgen de la Conciencia cuando la comprensión es uni-total. Análisis superlativo es útil si se combina con la meditación profunda, entonces brota la llamara de la comprensión...
La disolución de todos esos Agregados Psíquicos que constituyen el Ego se precipita si sabemos aprovechar hasta el máximun las peores adversidades. Los difíciles gimnasios psicológicos en el hogar o en la calle o en el trabajo, nos ofrecen siempre las mejores oportunidades.




Codiciar virtudes resulta absurdo, mejor es producir cambios radicales. El control de los defectos íntimos es superficial y está condenado al fracaso. Cambios de fondo es lo fundamental y esto sólo es posible comprendiendo íntegramente cada error. Eliminando los Agregados Psíquicos que constituyen el Mí Mismo, el Sí Mismo, establecemos en nuestra Conciencia cimientos adecuados para la acción recta. Cambios superficiales de nada sirven, necesitamos con urgencia inaplazable, cambios de fondo.Tenemos que tener esa inquietud de trabajarnos internamente, el querer ser mejores personas,sentir verdadero arrepentimiento por nuestros pensamientos y actos, dice un proverbio por ahi, que hasta que el agua no hierva a cien grados no cristaliza lo que tiene que cristalizar.
Comprensión es lo primero, eliminación lo segundo y para eliminar tenemos que orar mucho, pedir a nuestro padre que nos ayude en esta labor.











MECANICIDAD DE NUESTROS ACTOS


Cuando hablamos con alguien, éste nos cuenta los diversos sucesos de su vida. Nos habla, dijéramos, de acontecimientos, de lo que sucedió en determinadas épocas de su historia, como si la vida fuera, únicamente, una cadena de eventos. No se dan cuenta las gentes, de que además de las circunstancias de la existencia, existen también los estados de Conciencia. La capacidad para vivir se basa, precisamente, en la forma como uno acierta a combinar los estados conscientivos con las circunstancias de la existencia. Puede darse el caso de que una circunstancia que podría haber sido feliz, no lo fue, debido a que no supimos combinar el estado conscientivo con el evento en sí mismo.

Cuando examinamos el mundo en que vivimos, podemos verificar el hecho contundente, claro y definitivo, de que hay personas que deberían ser felices y no lo son. Hemos conocido muchos casos concretos de personas que tienen una buena casa, un hermoso coche, una magnífica esposa, preciosos hijos y dinero suficiente, y sin embargo no son felices. En cambio, hemos podido corroborar el caso de individuos pobres, que están menesterosos, posiblemente humildes trabajadores de pico y pala, que ni gozan de una hermosa mansión, ni tienen más dinero que el que se necesita para el diario sustento, ni usan precioso automóvil último modelo, y que sin embargo son felices en sus hogares; con sus hijos pobres pero limpios, aseados, y sus esposas hacendosas y sinceras. Así, pues, no es el dinero en sí mismo el que puede darnos la felicidad. Todo depende de la forma en que uno sepa combinar los estados conscientivos con los sucesos o las circunstancias de la vida práctica.

Si alguien colocado en magníficas condiciones no está a la altura de las circunstancias, si no sabe combinar, inteligentemente, los estados conscientivos con el medio en el que se desenvuelve y vive, incuestionablemente será un desdichado; empero otro, que aunque esté en circunstancias difíciles si sabe combinar los hechos de su vida práctica con los estados de Conciencia, logra bienestar, prosperidad, felicidad, etc. Así pues, que se hace urgente comprender la necesidad de aprender a vivir sabiamente.
Si queremos un cambio definitivo de las circunstancias de la vida, se hace necesario que tal cambio se verifique primero dentro de nosotros mismos. Si internamente no modificamos nada, externamente la vida continuará con sus dificultades. Ante todo es necesario hacernos dueños de sí mismos. Mientras uno no sepa gobernarse a sí mismo, tampoco podrá gobernar las circunstancias difíciles de la existencia.
Cuando contemplamos los diversos acontecimientos de la vida, cuando vemos este orden de cosas, podemos evidenciar que las gentes son verdaderas máquinas que no saben vivir. Si alguien les insulta, reaccionan furiosas; si alguien les saluda, sonríen dichosas. Resulta muy fácil en verdad, para cualquier perverso, jugar con las máquinas humanas; puede hacérseles pasar de la tristeza a la alegría, y viceversa, con sólo decirles unas cuantas palabras. ¡Qué fácil les resulta!, ¿verdad? Basta con que alguien nos insulte para estar reaccionando, basta que alguien nos dé unas palmaditas en el hombro para sonreír contentos. No sabemos gobernarnos a sí mismos, otros nos gobiernan, y eso de hecho es lamentable, somos incapaces.
¿Por qué sufren los seres humanos, por qué permiten al pensamiento y al sentimiento que intervengan en las diversas circunstancias de la vida? Si nos insultan, reaccionamos de inmediato insultando; si hieren nuestro amor propio sufrimos, y hasta nos encolerizamos. Cuando contemplamos todo el panorama de la vida, podemos evidenciar, claramente, de que hemos sido, dijéramos, leños en el océano, debido precisamente a que hemos permitido que en las diversas circunstancias de nuestra existencia, se entrometan siempre la mente y el sentimiento. No le hemos dado oportunidad a la Esencia, al Ser, para que se exprese a través de nosotros. Siempre hemos querido resolver las cosas por nuestra cuenta: reaccionamos ante cualquier palabrita dura, ante cualquier problema, ante cualquier dificultad. Nos sentimos heridos cuando alguien nos hiere, o contentos cuando cualquiera nos alaba. Hemos sido víctimas de todo el mundo, todo el mundo ha jugado con nosotros; hemos sido, dijéramos, leños entre las embravecidas olas del gran océano, no hemos sido dueños de sí mismos.

¿Por qué nos preocupamos? -Me pregunto y les pregunto a ustedes-. "Por los problemas", me dirán. La preocupación, es un hábito de muy mal gusto, de nada sirve, nada resuelve; uno tiene que aprender a vivir de instante en instante, de momento en momento. ¿Por qué ha de preocuparse uno? Así pues, ante todo no permitir que la mente y los sentimientos se entrometan en las diversas circunstancias de la vida. La Personalidad humana debe volverse tranquila, pasiva; esto implica, de hecho, una tremenda actividad de la Conciencia, esto significa aprender a vivir conscientemente, esto significa poner el basamento para el despertar.
Todos quisieran ver, oír, tocar, palpar las grandes realidades de los mundos superiores; mas naturalmente, ¿cómo podrían los dormidos convertirse en experimentadores de las grandes realidades? ¿Cómo podrían, aquellos que tienen la Conciencia en sueños, ser investigadores de la vida en las regiones supra-sensibles de la Naturaleza y del Cosmos? Si nosotros despertáramos Conciencia, podríamos comprobar el hecho concreto de que el mundo no es tal como lo estamos viendo.
Cuesta trabajo saber que uno está en estado de hipnosis. Si las gentes se lo propusieran, podrían despertar de ese estado tan lamentable, pero desgraciadamente no se lo propone nadie. Cuesta mucho pues -repito-, descubrir el estado de hipnosis en que uno se halla. Uno viene a darse cuenta de que existe el hipnotismo, cuando la fuerza hipnótica fluye más rápido, cuando se concentra en determinado lugar, cuando se hace una sesión de hipnotismo; fuera de eso, fuera de tal momento, uno no se da cuenta de que está en estado de hipnosis.

¿Cómo podría despertar alguien que es un juguete de los demás? Si yo les insultara a ustedes en este instante, estoy seguro de que¿Cómo podría despertar alguien que es un juguete de los demás? Si yo les insultara a ustedes en este instante, estoy seguro de que ustedes no me tolerarían, protestarían violentamente, y a lo mejor ustedes se retirarían violentamente. ¡Vean cuán fácil es hacerlos cambiar a ustedes! Basta con que yo les diga una palabrita dura, y ya se ponen sonrojados y furiosos. Ahora, si quiero halagarlos, me basta con decirles palabritas dulces, y ya están contentos; es decir, ustedes son víctimas de las circunstancias, no son dueños de sí mismos, y eso es lamentable, ¿verdad?


De manera hermanos, que el que quiera ser amo de sí mismo, debe empezar por no permitir que la mente y los sentimientos intervengan en los asuntos de la vida práctica. Claro, esto requiere, como ya lo dije, una tremenda pasividad de la Personalidad y una espantosa actividad de la Conciencia. Precisamente eso es lo que necesitamos: la actividad de la Conciencia. Cuando la Conciencia se vuelve activa, sale de su letargo, y entonces es obvio que viene el despertar.

De manera que las circunstancias de la vida dependen de nuestros estados de Conciencia. Cambiando uno sus estados de Conciencia, cambian las circunstancias, eso es obvio. No podrían cambiar las circunstancias de la vida, si no cambiamos antes nuestros estados de Conciencia.
Los invito pues a ustedes, a la reflexión más profunda. Conforme nosotros vayamos permitiendo que se manifieste la Conciencia, conforme vayamos controlando la mente y el sentimiento, para que no metan sus narices donde no deben, el resultado será maravilloso, porque a medida que la Conciencia se activa, el proceso del despertar se acentúa, y no solamente cambian todas las circunstancias que nos rodean, sino que además empezamos a notar que durante las horas en que el cuerpo físico duerme, nosotros trabajamos -vivimos dijéramos-, fuera del cuerpo físico en forma consciente. Y así, a medida que la Personalidad se va volviendo pasiva, a medida que la mente y el sentimiento van siendo refrenados para que no se metan donde no deben, el despertar será cada vez más grande, y así terminaremos convertidos en grandes investigadores de la vida en los mundos superiores. Quien quiera despertar, debe hacerlo aquí y ahora. Quien despierta aquí y ahora, despierta en todos los rincones del Universo.

lunes, 16 de febrero de 2015

RECUERDO DE UNA VIDA ANTERIOR

El niño de tres años que recordó su vida pasada, identificó a su asesino y la ubicación de su cuerpo

nino-vida-pasadaSiempre se ha considerado que los niños tienen una imaginación muy viva. Pero, ¿cómo podemos saber si nuestros niños están contando historias o si realmente son la reencarnación de alguien? Hay muchos casos que indican que los niños, de hecho, tienen la capacidad de recordar sus vidas pasadas. Y aunque muchas personas rechazan esta creencia, lo cierto es que los hechos demuestran que se trata de toda una realidad.
¿Pero qué ocurre si un niño reporta un incidente en particular que se puede probar? Por ejemplo, mediante los libros de historia, en los registros de guerra o incluso por los recuerdos de los miembros mayores de la familia.
Y este es el caso de un niño de 3 años de edad, que vive en la región de los Altos del Golán, cerca de la frontera de Siria e Israel, que según relató fue asesinado con un hacha en su vida anterior. Pero lo sorprendente no fueron sus palabras, fue capaz de mostrar a los ancianos de la aldea, el lugar exacto donde el asesino enterró su cuerpo. Después de una investigación al lugar indicado por el muchacho, descubrieron atónitos el esqueleto de un hombre allí, además el arma del homicida, un hacha.

La reencarnación de una víctima por asesinato

En su libro, “Los niños que han vivido antes: La reencarnación en la actualidad”, el terapeuta alemán Trutz Hardo narra la historia de este chico, junto con otras historias de niños que parecen recordar sus vidas pasadas con una exactitud asombrosa. La historia de este niño fue presenciada por el Dr. Eli Lasch, quien es mejor conocido por el desarrollo del sistema médico en Gaza como parte de una operación del gobierno israelí en la década de 1960. El Doctor Lasch, que murió en 2009, le contó los acontecimientos asombrosos a Hardo.
El muchacho era de la etnia drusos, y en su cultura se acepta la existencia de la reencarnación como un hecho. Tan pronto como nace un niño, los ancianos buscan marcas de nacimiento, ya que están convencidos de que éstas provienen de heridas de muerte atribuidas a una vida pasada. Si dichas marcas se encuentran en un niño, los ancianos tratan de descubrir información de su vida pasada, y tan pronto como el niño es capaz de hablar intentan obtener los primeros indicios sobre las circunstancias de su antigua muerte.
Ellos son conscientes de que a menudo los niños pequeños confunden los acontecimientos pasados ​​y presentes, así que tan pronto como el niño tiene tres años y es capaz de distinguir entre los acontecimientos del pasado y su vida actual, el niño es llevado al lugar que ha descrito y en el que afirma haber vivido en una vida pasada (siempre que el niño en cuestión mencione tal lugar). Dado que se trata por lo general una circunstancia inusual, se forma una especie de tablero de nativo para la investigación, dirigido por varios respetados ancianos de la aldea.
Incluso con estos datos, la historia del pequeño de tres años llegó a sorprender a toda su comunidad. El pequeño nació con una gran mancha de nacimiento en la cabeza de color rojo. Cuando el niño tenía la edad suficiente para hablar, le dijo a su familia que había sido asesinado por un golpe en la cabeza hecha con un hacha, además de recordar el nombre que tuvo en su vida pasada. El chico decía ser la reencarnación de un hombre que había desaparecido cuatro años antes. También recordaba el nombre completo de su asesino.vida-pasada-ninoDebido a la expectación creada por las declaraciones del muchacho, muchos curiosos se habían reunido para presenciar lo imposible. De repente, el muchacho se acercó a un hombre y le dijo: “¿No eres tú…?” El hombre respondió que sí. Entonces el muchacho dijo: “Yo solía ser su vecino. Tuvimos una pelea y me mató con un hacha”. El hombre se quedó sin habla y sin poder reaccionar pero él no admitió el asesinato.
Entonces el niño les dijo a los ancianos donde estaba enterrado el cuerpo. En ese mismo lugar, encontraron el esqueleto de un hombre con una herida en la cabeza que correspondía a la marca de nacimiento del niño. También encontraron el hacha, el arma homicida. Todo el mundo se quedó mirando el asesino quien finalmente admitió el crimen delante de todos. El Doctor Lasch, fue el único no-druso que estuvo presente a través de todo este increíble proceso.
¿Cómo podía haber sabido el pequeño donde había enterrado su cuerpo después de su muerte? ¿Cómo pudo reconocer a su asesino? ¿Cómo un niño tan pequeño recordaba tantos detalles de una vida pasada? Son muchas las preguntas que acompañan a este inusual caso, que escapa a cualquier explicación de la razón. 

sábado, 14 de febrero de 2015

PROTECTORES Y GUÍAS ESPIRITUALES

                   

1. INTRODUCCIÓN
No es aconsejable, desde la perspectiva espírita, abordar los temas de conocimiento espiritual de forma gratuitamente especulativa. Las herramientas de la razón, la lógica y el sentido común, unidas de la mano con la sensibilidad, son imprescindibles a la hora de lograr el entendimiento buscado. Con ellas se ha de proceder a una reflexión profunda y constructiva sobre la base de informaciones contrastadas y el aval de las experiencias, tanto personales como ajenas. De ahí que en este tema que hemos titulado “Protectores y Guías Espirituales” no vayamos a inventarnos nada; nos limitaremos a seleccionar informaciones, las compararemos y contrastaremos, las sintetizaremos y ordenaremos pedagógicamente para así elaborar un cuadro amplio, clarificador y lo más entendible posible del asunto propuesto. Este es el objeto primordial de nuestro estudio, pero junto a ello y como telón de fondo permanente, buscamos también aportar nuestro granito de arena en la labor de difusión, motivación y sensibilización con relación a la realidad del espíritu inmortal.
2. ANTECEDENTES
Para encontrar evidencias de la existencia del concepto de seres espirituales personalizados, hemos de remontarnos hasta la prehistoria, ya que en yacimientos arqueológicos se han encontrado símbolos totémicos que evocan la concepción de seres espirituales individuales. Posteriormente, hace unos 5.000 años atrás, con el surgimiento de las ciudades-estado, los dioses oficiales se identificaron  con la religión del estado. Estas deidades estaban alejadas de la gente y con frecuencia inspiraban miedo. Por esta razón las deidades personales y familiares adquirieron gran importancia en la vida diaria de las personas, pues les brindaban acogimiento y protección. Estas deidades personales actuaban como guardianes para individuos y familias y a ellas se podía apelar en momentos de crisis; las tradiciones y creencias referidas a estas concepciones se han trasmitido a través de los siglos y los milenios y han llegado hasta nuestros días.
Seguidamente vamos a describir ciertas tradiciones de algunos pueblos y civilizaciones del pasado, que reflejan la creencia en potencias invisibles protectoras y guías.
Lares2.1. Los dioses romanos.
Comenzaremos con la civilización romana. Los dioses romanos eran tan numerosos que se ha llegado a decir que en Roma había más dioses que ciudadanos; para los romanos, cada acción o cada gesto de la vida se hallaba presidido por una divinidad diferente. Pero la mayoría de las divinidades romanas no eran, como los dioses griegos, dioses personales con una forma de vida y un carácter muy parecidos a los humanos, sino simples espíritus menores, que recibían el nombre colectivo de indigitamenta. 
2.1.1. Lares, manes y penates
No obstante, existían algunas divinidades particulares de filiación muy antigua, y aunque las divinidades originalmente extranjeras fueron adquiriendo, con el paso del tiempo, cada vez mayor importancia en al vida social y religiosa de la ciudad, el culto romano permaneció apegado a sus divinidades tradicionales de origen ancestral.
Entre éstas tenían especial importancia los lares, que eran los espíritus deificados de los antepasados. Estos espíritus acogían bajo su protección a la familia de la que en un tiempo habían formado parte. Cada casa tenía su larario,que consistía en una pequeña alacena, situada en la estancia principal, que contenía las estatuillas representativas de estas divinidades a las que realizaban ofrendas.
Los manes eran, por su parte, los espíritus de los difuntos. Los romanos creían que era preciso alimentarlos para que se mantuvieran con vida y por ello depositaban regularmente comida en los enterramientos junto al cadáver y, posteriormente, al lado de la tumba.
Otro tipo de divinidades familiares eran los penates, es decir, aquellos poderes que velaban por la defensa y las provisiones de la casa.
2.2. Los griegos
En la mitología griega tenemos la figura del “dáimon”, que se suele denominar también “poder”, “lo divino”, “lo deiforme”, “el que reparte”, “un dios”, “genio”, “espíritu”, etc. La expresión tenía entre los griegos diferentes acepciones y tuvo cambios a lo largo del tiempo. Entre sus significados dentro de la religión y cultura griegas vamos a destacar dos:
  1. Con dicho término se designaba a las almas «divinizadas» de antepasados humanos que desde su situación de perfección y bienaventuranza ejercían sobre el mundo de los hombres una función de protección
  2. Igualmente se usaba para designar a seres divinos y semidivinos, intermediarios entre los dioses superiores y los hombres y mensajeros de los primeros.
Nos recuerda esta última acepción a la de los “ángeles” en el cristianismo. De hecho el término griego Agathodaimon, representa en la mitología helena a un dáimon benefactor que acompaña durante toda la vida a las personas y se manifiesta cuando es necesario, concepto que el cristianismo asimiló en su idea del “ángel de la guarda”.
2.2.1. El Dáimon de Sócrates
Según Platón (427-347 a. d. C.) los dáimones representan las almas de los muertos más sabios, por lo que merecen un lugar de privilegio en el otro mundo, los cuales actúan de mediadores entre los dioses superiores y los hombres, siendo mensajeros de los primeros. Son considerados como seres divinos y semidivinos. Esta idea resume las dos acepciones complementarias que escogimos atrás, en una sola y sin contradicciones.
SócratesPlatón, dio una definición de dáimon al explicar de dónde procedía la sabiduría de su maestro Sócrates (470 – 399 a. d. C,). Éste afirmaba poseer una voz interna o dáimon que le indicaba qué había de hacer y qué no, revelándole la verdad de las cosas y las circunstancias de su existir.
Nos presenta Platón al dáimon como un ser individual que acompaña a cada hombre durante su vida. Cuando el ser humano muere, es el propio dáimon que lo acompañó en vida, quien lo conduce a su juicio post-mortem.
Platón también proporciona testimonios, que se apoyan en la tradición establecida durante el período de la grandeza de Delfos, donde muestra que el culto al dáimon era parte del dominio de este oráculo, del que sabemos que Sócrates tomó su célebre divisa “conócete a ti mismo”.
Sócrates declaraba que a él le acompañaba siempre un dáimon, independiente de su ser, con poderes sobrenaturales. Decía que escuchaba la voz del dáimonen su interior, lo que le permitía ponerse en contacto con él.
Sin negar la fuerza ni el carácter superior del dáimon, Sócrates no le adoraba servilmente, ni se entregaba a él sin más. Entendía al dáimon como alguien que siempre le disuadía de errores pero que nunca le daba órdenes. Se  dejaba orientar por el dáimon, al que llama «voz profética dentro de mí, proveniente de un poder superior», o también «señal de Dios», la cual, después de advertirle, nunca le decía lo que debía hacer ni le presionaba. Es más, afirmaba que sudáimon exhibió mayor exactitud que cualquiera de las formas de adivinación que se practicaban en su época, y sostenía que todos los seres humanos poseemos un dáimon interior.
2.4. Pueblos andinos: los Aymaras
2.4.1. Achachilas
Entre los aymaras de los Andes, los achachilas eran los espíritus protectores, seres sobrenaturales de extrema importancia sólo superados por la gran diosa de la tierra, la Pachamama. Son los grandes protectores de las comunidades aymaras; habitan en las montañas y los cerros y abrigan al hombre. Básicamente existe una relación filial entre los aymaras y los achachilas, puesto que éstos son los espíritus de sus antepasados, que siguen habitando permanentemente cerca de su comunidad, vigilando a los suyos, compartiendo sus sufrimientos y dándoles sus bendiciones.
Los hombres les “pagan” por esto con respeto, oraciones y ofrendas. Dentro de los achachilas existen los grandes achachilas (representados por las grandes montañas de las cordilleras), que serían los grandes protectores de todo el pueblo aymara. Otros Achachilas están representados por los cerros que rodean las comunidades.
Confirmando lo anterior, otras fuentes que recogen estudios de las tradiciones aymaras, añaden que los achachilas son los hombres que se han dejado en la tierra para ayudar a su pueblo. Se le personifica como un anciano con vestimentas aymaras  y barbas blancas. También suele comentarse que cuando va a ocurrir algún problema, hace soñar a la gente a fin de que esté prevenida
Guía 23. MISIONES DE LOS ESPÍRITUS
En el mundo espiritual, al margen momentos puntuales de seres que están en estadios inferiores, no existe la ociosidad sino el trabajo laborioso de acuerdo, sobre todo, al grado de adelanto alcanzado, así como a las capacidades, tendencias, inclinaciones y necesidades de cada cual. En relación a esto, la cuestión 569 de El Libro de los Espíritus, nos informa así:
¿En qué consisten las misiones que pueden tener a su cargo los espíritus errantes?
«Son tan variadas, que sería imposible describirlas, y además las hay que no podéis comprender. Los espíritus ejecutan la voluntad de Dios, y no podéis penetrar todos sus designios».
“Las misiones de los espíritus siempre tienen el bien por objeto. Ya como espíritus, ya como hombres están encargados de favorecer el progreso de la humanidad, de los pueblos o de los individuos en un circulo de ideas más o menos extenso, mas o menos especial, de preparar el camino a ciertos acontecimientos y velar por la realización de ciertas cosas. Algunos tienen misiones más restringidas y en cierto modo personales o del todo locales, como asistir a los enfermos, a los agonizantes, a los afligidos, velar por aquellos cuyos guías y protectores son, y dirigirlos por medio de sus consejos o sugiriéndoles buenos pensamientos. Puede decirse que hay tantas especies de misiones como clases de intereses que vigilar, ya en el mundo físico, ya en el moral. El espíritu adelanta según el modo como cumple su tarea”.
Estas informaciones sobre las ocupaciones de los espíritus en estado de erraticidad se completan en la cuestión 584 del mismo texto, donde se añade:
“Unos recorren los mundos, se instruyen y se preparan para una nueva encarnación.
Otros más adelantados se ocupan del progreso, dirigiendo los acontecimientos y sugiriendo pensamientos propicios; asisten a los hombres de genio que concurren al adelanto de la humanidad.
Otros se encarnan con una misión de progreso.
Otros toman bajo su tutela a los individuos, familias, reuniones, ciudades y pueblos de los que son ángeles guardianes, genios protectores y espíritus familiares.
Otros, en fin, presiden a los fenómenos de la naturaleza, cuyos agentes directos son.
Los espíritus vulgares se mezclan en nuestras ocupaciones y diversiones.
Los espíritus impuros o imperfectos esperan, entre angustias y tormentos, el momento en que le placerá a Dios procurarles los medios de progreso. Si hacen el mal, es por despecho del bien que no pueden aún gozar.”
4  PROTECTORES Y GUÍAS ESPIRITUALES
También en El Libro de los Espíritus, en las cuestiones 489, 490 y 491, se nos dice:
489 – ¿Hay Espíritus que se unen particularmente a un individuo para protegerle?
¡Sí, el hermano espiritual, al que vosotros llamáis el Espíritu bueno, o el genio”.
490 – ¿Qué debe entenderse por ángel guardián?
“El Espíritu protector de un orden elevado”.
491 – ¿Cuál es la misión del Espíritu protector?
Presencia guía“La de un padre respecto a sus hijos; llevar a su protegido al buen camino, ayudarle con sus consejos, consolarle en sus aflicciones y sostenerle en las pruebas de la vida”.
Así, pues, con la denominación de Guía oProtector Espiritual, se designa a aquel ser espiritual que tiene encomendada la tarea específica de amparar, ayudar y proteger a otro espíritu durante su fase de encarnado, siendo una más de las variadas tareas que ejercen los espíritus de cierto progreso. El guía espiritual es generalmente un espíritu cercano, afín o simpático, aunque también los hay que pueden desarrollar esta tarea como deber, como se nos recuerda en la cuestión 493 de El Libro de los Espíritus. “¿Es voluntaria u obligatoria la misión del Espíritu protector?”, pregunta Kardec, a lo que su espíritu instructor contesta: “El Espíritu está obligado a cuidar de vosotros; porque ha aceptado esta tarea; pero elige los seres que le son simpáticos. Para unos es un placer, para otros una misión o un deber”.
Todos nosotros, los seres encarnados, desde el salvaje y de moral inferior hasta seres adelantados espiritualmente, tenemos asignado un espíritu guía que vela por nosotros. Por definición el espíritu guía o protector es una entidad de mayor evolución que su protegido – no se entendería lo contrario, lo cual viene confirmado por lo que le dijeron los espíritus a Kardec según se refleja en la cuestión 514 de El Libro de los Espíritus, – y no es nada extraño encontrar vínculos de parentesco entre ambos, en ésta o en anteriores encarnaciones. Esto es debido a que la ley de afinidad y simpatía está envuelta en la determinación del guía espiritual que corresponde a cada ser encarnado, ley conjugada, evidentemente, con la de amor y justicia.
Este espíritu protector ejerce su tarea desde el nacimiento de su protegido hasta su desencarnación y en numerosos oportunidades le acompaña incluso en la vida espiritual, después de la muerte, y hasta en otras vidas.
Es ilógico pensar que un espíritu guía o protector tenga que ser necesariamente de una categoría evolutiva elevadísima, de por sí o sólo porque sea “nuestro” guía,  un  pensamiento que si se tiene descubre un tremendo sentimiento de vanidad. Para esto existe, también, una ley de jerarquía y de economía espiritual, que lleva a que cada ser realice sólo las tareas para las que está preparado, y de igual forma que es un dispendio de recursos innecesario que sean los catedráticos los que den clases al nivel de primaria en una escuela, no es posible suponer que si un guiado tiene, por decirlo así, un grado de evolución 4, su guía sea del grado 30. Es más, la jerarquía espiritual implica que los propios guías espirituales puedan enfrentar situaciones o problemas que requieran por su parte una asesoría o intervención superior, para ofrecer una respuesta adecuada a su protegido.
Según la clasificación establecida por Kardec, de acuerdo a las informaciones espirituales por él recibidas, se pueden establecer tres categorías esenciales en los espíritus. La primera categoría la integrarían los espíritus imperfectos, caracterizados por el predominio de la materia sobre el espíritu y la propensión al mal; en los de la segunda categoría hay predominio del espíritu sobre la materia y del deseo del bien, y comprende los espíritus buenos; en tanto que la tercera comprende los espíritus puros, es decir, los que han alcanzado el grado máximo de perfección.
Lógicamente, sólo podremos comenzar a encontrar guías espirituales de cierto nivel entre los espíritus situados en el segundo orden, los espíritus buenos, aquellos que llegaron al medio de la escala. Entre estos, según Kardec explica en la cuestión 107 de El Libro de los Espíritus, “unos poseen la ciencia, otros la sabiduría y la bondad”, y aunque están todavía sujetos a pruebas, sus características generales son – añade el sabio francés – “el predominio del espíritu sobre la materia y deseo de hacer bien. Sus cualidades y poder para practicarlo están en proporción del grado a que han llegado, poseyendo unos la ciencia, otros la prudencia y la bondad, y reuniendo los más adelantados el saber y las cualidades morales. No estando aún completamente desmaterializados, conservan más o menos, según su jerarquía, los vestigios de la existencia corporal, ora en la forma del lenguaje, ora en sus costumbres, en las que se llega a descubrir algunas de sus manías, y a no ser así, serían espíritus perfectos.
Comprenden a Dios y el infinito – continua el Codificador – y gozan ya de la felicidad de los buenos; son dichosos cuando hacen el bien e impiden el mal, y el amor que los une es para ellos origen de una dicha inefable no alterada por la envidia, por los remordimientos, ni por ninguna de las malas pasiones, que atormentan a los espíritus imperfectos; pero todos han de sufrir pruebas hasta que alcancen la perfección absoluta.
Como espíritus, suscitan buenos pensamientos, alejan a los hombres del camino del mal, protegen, durante la vida, a los que se hacen merecedores de protección y neutralizan la influencia de los espíritus imperfectos en aquellos individuos que no se complacen en tolerarla…
Protector familiarA este orden – concluye Kardec – pertenecen los espíritus conocidos en las creencias vulgares con los nombres de genios buenos, genios protectores y espíritus del bien; En tiempo de superstición y de ignorancia se les ha elevado a la categoría de divinidades bienhechoras.
En este momento, nos surge una pregunta, ¿qué criterios se siguen para la elección de un guía determinado para cada ser? Michael Newton en su obra “La Vida entre Vidas”, responde así a esta cuestión:
“A menudo me preguntan si los profesores-guías se nos asignan al azar o con algún motivo concreto. Es una pregunta difícil de contestar. Los guías parecen asignársenos de una manera ordenada en el mundo espiritual. Creo que esta elección está basada en la adaptación y la integración de sus técnicas de enseñanza a la identidad de nuestras almas. Por ejemplo, he oído que existen ciertos guías jóvenes en cuyas vidas pasadas tuvieron que superar rasgos negativos difíciles a quienes se les asigna almas con las mismas pautas de conducta”.
Este otro párrafo que copiamos de la obra titulada “Canalización”, de Sanaya Román y Duane Packer, nos parece que aporta elementos clarificadores y complementarios para encontrar respuesta aceptable al interrogante planteado:
“No todas las entidades de los dominios superiores deciden ser guías…. El trabajo en otros planos de la realidad es tan variado como su trabajo en la tierra. Los guías son cier­tos seres que tienen una gran habilidad para transmitir la energía de su di­mensión, a la de ustedes. Se requiere de una enorme cantidad de energía de nuestro plano para llegar al de ustedes, y esto se hace con mucha frecuencia debido, al amor puro por la humanidad y la devoción a la transmisión de ideales superiores. Al alcanzar los dominios superiores, el servicio altruista para los demás es un sendero de evolución rápida…”.
En definitiva, parece ser que es el nivel de comprensión de cada espíritu lo que determina el grado del guía que se le asigna. Igualmente, se ha de tener en cuenta que no todos los espíritus en todos los momentos, pueden ejercer todas las funciones, pues estas dependen, como también hemos señalado, de su posición en la escala espiritual.
Características de los guíasNo hay correlación entre el sexo del guiado y la apariencia sexual con la que se presenta el guía. Los guías pueden aparecer como varones o mujeres, aunque en los dominios de la espiritualidad pura no hay polaridad, de forma que los guías no son hombres o mujeres tal como lo entendemos desde el punto de vista de la existencia física.
 Y en cuanto al aspecto formal con que se presentan o pueden presentar los guías, es muy  variable  en cuanto a la raza, el atuendo y otros distintivos reconocibles; a veces se los percibe sólo como luz y color o como sonidos; otros traen ropajes como los de los antiguos monjes, o están ataviados con túnicas. Algunas personas miran a sus guías como figuras familiares que han co­nocido o que forman parte del imaginario de sus creencias, tales como Cristo, Buda, determinados santos, o ángeles, quienes representan gran amor y sabiduría para ellos. Los guías pueden aparecer también como pieles rojas americanos, sabios chinos, maestros hindúes, guerreros de viejas civilizaciones, así como otras numerosas apariencias, etc.
En fin, ellos, los guías espirituales, adoptarán por lo general la identidad que permita el mayor éxito en la misión que deben desempeñar, o aquella con la que cada cual pueda relacionarse con mayor facilidad.
5. PROBLEMAS DE NOMENCLATURA
El témino “ángel” deriva del latín angelus, que a su vez proviene del griegoaggelos, y significa “mensajero”. Los grandes maestros del espiritismo, empezando por Kardec, relacionan en sus estudios el concepto de “guía” o “protector espiritual” con  el de “ángeles guardianes” o “ángeles de la guarda”, que es parte de la tradición del Cristianismo. Teniendo bases sólidas esta relación – pues verdad es que es una misma idea básica sustenta ambos conceptos – y siendo útil incluirla oportunamente en las explicaciones que el tema demande para resaltar dicha vinculación, no es menos cierto que el uso equivalente e indiscriminado de estas dos denominaciones en el marco de la doctrina espiritista, puede suponer la introducción de confusiones interpretativas innecesarias, reverberando en el ambiente mental imágenes extrañas que tienen que quedar ya en los márgenes pasados de nuestra trayectoria evolutiva. Por ello aconsejamos a los espíritas que empleen las expresiones ”guía espiritual” o “protector espiritual” en vez de “ángel de la guarda” o “ángel guardián”; unas y otras tienen su propio y distintivo enmarque histórico y doctrinal, las cuales representan, a fin de cuentas, un nivel de conciencia completamente diferente.
Según la Doctrina Espírita, los denominados tradicionalmente como ángeles no son seres aparte y de una naturaleza especial, seres que no han reencarnado jamás, creados perfectos por Dios desde el principio para su servicio y el de la Creación. Serían, en cualquier caso, espíritus puros que han llegado a la perfección después de haber sufrido y superado toda clase de pruebas. Igualmente, las alegorías con que se los representa, incluyendo las alas, no son otra cosa que una indicación simbólica de su estatus superior y no expresión fidedigna de haber evolucionado a la categoría de pájaros celestes, como algunos admiten ingenuamente. En el lenguaje común, la expresión “ángel” se usa con frecuencia para resaltar las altas cualidades morales que adornan a algunas personas, sin que a nadie se le ocurra inferir de ahí que al aludido o aludida, sea quien sea, le estén comenzando a salir de los homóplatos asomo alguno de apéndices plumíferos.
Repetimos, creemos que cada cosa debe permanecer en su contexto y que el Espiritismo tiene palabras más “asépticas” y precisas para resaltar un elevado grado de desarrollo espiritual sin desempolvar añejas y ambiguas terminologías que a día de hoy no aportan otra cosa que confusión.
6. LA PROTECCIÓN ESPIRITUAL COMO TAREA ESPECIALIZADA
Se integran en la labor de guías aquellos espíritus que habiendo alcanzado el grado de progreso requerido, tienen, además, una inclinación natural a la enseñanza y un deseo de ayudar a otros para que hagan lo mismo.
Quienes acometen el trabajo de guías o protectores espirituales son preparados en el mundo espiritual en centros especializados en la labor que desempeñarán, lo mismo que ocurre con otras misiones particulares, como es el caso de quienes vienen al plano físico a ejercer una labor misionera como médiums, describiéndose en diversas fuentes informativas la existencia de escuelas en el mundo etéreo donde se capacita a los candidatos.
ProtectoresNada de esto nos debe extrañar cuando sabemos que el mundo espiritual se rige, repetimos una vez más, por una precisa jerarquización en función del nivel de progreso de cada ser, de sus capacidades, inclinaciones y necesidades, presidiéndolo todo el orden más excelso.
Según la enseñanza y las informaciones manejadas por algunos autores, las cualidades que son propias de un guía o protector espiritual serían:
a) Actúan como compañeros sin ser demasiado indulgentes.
b) Tienen gran capacidad para motivar e infundir ánimos.
c) No juzgan.
d) No pretenden que se hagan las cosas a su modo
e) No son restrictivos ni imponen su valores
f) Nos aceptan por lo que somos como individuos, con el derecho a cometer nuestros propios errores.
Hablando de este mismo aspecto, en la obra “Canalizar”, de la autoría conjunta de Sanaya Roman y Duane Packer“, se nos dice lo siguiente:
“Los guías superiores vienen a iluminar su camino. Su único deseo es lograr su bien superior; están presentes para ayudarle con co­sas tales como recordar quiénes son; perder el miedo y aprender a amar­se a sí y a los demás. Ellos vienen para acrecentar su alegría y para ayu­darle con su crecimiento personal y su trabajo en la tierra.
Los guías de nivel superior no le atemorizan ni incrementan su ego. No le halagan, aunque celebrarán sus progresos. Crean una sensación de con­ciencia expandida y una visión interior mayor. Le animan a utilizar su propia sabiduría y discernimiento, en vez de obedecer a ciegas cualquier cosa que le digan. Nunca insisten en que usted “tiene” que hacer algo ni tampoco inten­tan determinar un resultado directo de su vida personal. Ellos le apoyan y estimulan a desarrollar y utilizar sus fuerzas interiores y su sabiduría más profunda. Le invitarán a que no les entregue su poder. Los guías de nivel su­perior a menudo son humildes y reconocen que la suya no es la única ver­dad. Ofrecen firmes sugerencias y le ayudan a tomar sus propias decisiones. Los guías de niveles superiores pueden señalar lo que no está funcionando bien en su vida, pero lo harán de una manera que le haga sentirse poderoso y fuerte.
acción de los guíasLos guías de nivel superior rara vez predicen acontecimientos futu­ros. Si lo hacen, esto es sólo porque dicha información será útil para su crecimiento o para la humanidad. Si la información que recibe del guía de otra persona le humilla o le hace sentirse mal consigo, decida si quie­re aceptarla o no como cierta. Si sale de una lectura de un guía y siente temor por su vida, entonces no ha estado con un guía de nivel superior, porque ellos le dejan la sensación de haberse elevado y de encontrarse apoyado… Ellos le ayudan a verse de una manera nueva y expan­dida. Tenga conciencia de que usted puede convertir un mensaje esti­mulante en uno de menos alegría si decide escucharlo como algo nega­tivo en vez de positivo.”
Informaciones diversas también nos llevan a concluir que entre los equipos de guías hay una distribución de funciones según su grado de progreso, que nos permiten agruparlos en tres clases básicas:
1ª) Guías primarios
2ª) Guías medios
3ª) Guías superiores
A estas hemos de sumar la categoría de los ayudantes, conformada por familiares, amigos y afines espirituales.
Los guías de nivel medio y superior normalmente dirigen a un grupo de espíritus, tanto en el mundo espiritual como en la Tierra y reciben la ayuda de otras entidades.
7. DIFERENCIAS ENTRE ESPÍRITUS GUÍAS, PROTECTORES, FAMILIARES Y AFINES
El médico norteamericano Michael Newton en el capítulo 8º de su libro “Vida entre Vidas”, obra en la que recoge extensa información sacada en sesiones de inducciones hipnóticas a cerca de treinta pacientes suyos, precisa las diferencias entre los denominados “amigos espirituales” y el “guía” propiamente dicho:
“Hay que tener mucho cuidado al interpretar la palabra ‘amigo’. Normalmente cuando un sujeto en trance habla de un amigo espiritual se refiere a una alma compañera o a un alma de su grupo, no a su guía. Las entidades que llamamos ‘amigos” están en niveles muy cercanos al nuestro. Estos amigos pueden darnos ánimos desde el plano espiritual cuando nosotros estamos en la Tierra y también pueden acompañarnos en alguna vida terrenal”.
“Los espíritus que se hallaban en buenas condiciones al dejar la Tierra, pueden proteger a los que les son queridos y les sobreviven. Mas o menos restringido es el poder del que disfrutan La situación en la que se encuentran no siempre les permite entera libertad de acción”, dijeron los espíritus que asesoraban a Kardec a una pregunta suya que podemos leer en la cuestión 508 de El Libro de los Espíritus.
En la misma obra, poco más adelante – cuestión 514 -, ocupándose de este mismo asunto, se puede leer:
- ¿Los espíritus familiares son los mismos que los simpáticos y protectores?
«Hay muchos matices en la protección y en la simpatía. Dadles el nombre que queráis. El espíritu familiar corresponde más bien al amigo del hogar».
Protegiendo a la humanidadCon todo ello Kardec hace el siguiente resumen donde añade sus propias conclusiones:
“De las anteriores explicaciones y de las observaciones hechas sobre la naturaleza de los espíritus que se unen al hombre – observa -, puede deducirse lo siguiente:
El espíritu protector, ángel guardián o genio bueno es el que tiene la misión de seguir al hombre durante la vida y ayudarle a progresar. Siempre es de naturaleza relativamente superior a la del protegido.
Los espíritus simpáticos son los que se sienten atraídos a nuestro lado por aficiones particulares e incluso por una cierta semejanza de gustos y sentimientos, tanto para el bien como para el mal. La duración de sus relaciones se halla subordinada a las circunstancias.
Podemos tener muchos espíritus protectores. Todo hombre cuenta con espíritus, más o menos elevados, que con él simpatizan, al que le dedican afecto y por el que se interesan, como también tiene junto a sí  a otros que le asisten en el mal.
Los espíritus perversos o “malos genios” se unen al hombre con la mira de alejarle del bien, pero obra por voluntad propia y no en virtud de una misión. Su tenacidad está en relación del acceso más o menos fácil que halla. El hombre es libre siempre de escuchar su voz o rechazarla. 
Los espíritus familiares se unen a ciertas personas por lazos más o menos duraderos con objeto de serles útiles dentro de los límites de su poder, con frecuencia bastante limitado. Son buenos; pero a veces poco adelantados y hasta un poco ligeros. Se ocupan gustosos de los pormenores de la vida íntima, y sólo obran con permiso de los espíritus protectores o por orden suya.
8. ACTUACIÓN DE LOS PROTECTORES
8.1. Cómo ayudan los protectores espirituales
Michael Newton en su libro ya varias veces mencionado, “La Vida entre Vidas”, abunda en las informaciones que ha logrado extraer sobre la vida en el mundo espiritual con el concurso de sus pacientes. El tema de los guías espirituales está presente a lo largo de toda la obra, lo que da cuenta de la importancia que le otorgan los propios protagonistas de las experiencias. Entre las conclusiones que en torno a esta cuestión llega Newton, destaca que los guías siempre aparecen como una “fuerza creadora y afable… Son – añade - figuras indulgentes en nuestra existencia porque forman parte del cumplimiento de nuestro destino”.
Los seres espirituales ayudan a sus protegidos de diversas formas: apoyando en momentos de sufrimiento o abatimiento, ayudando en situaciones de peligro, alertando ante decisiones erróneas, ofreciendo aclaraciones y orientaciones en momentos de duda o confusión vía intuición u otras. La mayor parte de las veces, dicha ayuda es ejercida sin que los seres guiados sean conscientes de ella. Y mediante la realización de su tarea como protector, la propia entidad guía progresa o adelanta espiritualmente, es decir, evoluciona.
healerLa manera que tienen los guías espirituales de actuar es casi siempre velada o no ostensible pues, como enseñaron los espíritus a Kardec, si siempre tuviésemos la oportunidad de contar con la ayuda directa de ellos, no obraríamos por nosotros mismos y, en consecuencia, no evolucionaríamos, para lo cual necesitamos de la experiencia. Este asunto aparece tratado en la cuestión 501 de El Libro de los Espíritus:
“La acción de los espíritus que os quieren bien está siempre regulada de manera que no os anule el libre albedrío… No viendo quien le ampara, el hombre se confía a sus propias fuerzas. Sobre él, no obstante, vela su guía y de tiempo en tiempo le ayuda advirtiéndole del peligro”.
Se aportan informaciones adicionales en la cuestión 524 de la misma obra:
Esta acción de protección y guía velada se vale de los mecanismos psíquicos de la intuición y el presentimiento. Pero como en múltiples ocasiones hacemos oídos sordos a estas insinuaciones, también los guías usan de las personas que nos rodean para darnos consejos directos, a los que también en innumerables oportunidades nos negamos a aceptar. “Examine cada uno las diversas circunstancias felices o desgraciadas de su vida y verá que en muchas ocasiones recibió consejos que no aprovechó y que le habrían ahorrado muchos disgustos, si los hubiese escuchado”.
No nos engañemos, en nuestra situación de armonía o de sufrimiento, los únicos responsables somos, para bien o para mal, nosotros mismos.
Tampoco podemos pensar que un guía espiritual esté permanentemente al lado de su protegido como si fuera su sombra, pues hay muchos momentos en que no es necesaria su presencia. Estamos hablando más bien de una vinculación que nace de un compromiso, vinculación que incluso podrá tener sus expresiones bioenergéticas que determinan que ante una demanda de ayuda sincera de su protegido, el guía acuda espontáneamente en su socorro. Para el entendimiento más exacto de este mecanismo no hemos de olvidar que los parámetros que nos son habituales en el plano físico en cuanto a distancias, velocidades y tiempo no son aplicables a esas dimensiones sutiles de la naturaleza donde moran los seres espirituales.
8.2. Cambio de Guías
El espírito protector no queda fatalmente atado al ser que se le confió para guiar. Son frecuentes las ocasiones en que algunos espíritus dejan sus posiciones como protectores para desempeñar diversas tareas, con lo que se efectúa un cambio de guía.
8.3. Alcance y limitaciones de las tareas de los guías espirituales
No podemos esperar de nuestro guía espiritual más que motivación, apoyo, aliento aviso, y en algunas ocasiones informaciones precisas de varias formas dentro de su cometido, pero jamás pretendamos que nos vayan a “sacar las castañas del fuego”, como se dice vulgarmente. Ellos nos estimulan para el crecimiento moral y espiritual, pero no se van a inmiscuir en las cosas mundanas o en nuestros negocios materiales, ellos no son nuestros asesores bursátiles ni sentimentales, nos nos van a decir el número que va a tocar en la lotería ni con quien nos vamos a casar… Las realizaciones materiales dependen de nuestro esfuerzo personal y son, acertadas o erróneas, de nuestra responsabilidad y campo de experimentación para nuestro propio progreso.
Igualmente, no creamos que todas nuestras lamentaciones serán atendidas por el guía, cuando en realidad muchas de ellas son estériles quejas nacidas de nuestra poca madurez o expresión de infantil rebeldía ante deseos insatisfechos. No esperemos, pues, que el guía aparte las dificultades materiales de nuestro camino,  ya que ellas forman parte de nuestro entrenamiento en la vida para aproximarnos paulatinamente a la madurez e iluminación espiritual.
Guía indio
8.4. Dificultades en las tareas de los Guías
Puede darse el caso que un espíritu protector se aleje temporalmente a su protegido por mostrarse éste rebelde a sus consejos. Se aparta cuando ve que sus recomendaciones y sugerencias son inútiles y que más fuerte en su protegido es la decisión de abandonarse a la influencia de los espíritus inferiores. Pero este abandono no es completo y de alguna manera siempre se hace oír, acudiendo presto cuando se le llama con sinceridad.
Sobre esta cuestión Michael Newton en “La Vida entre Vidas”, señala:
“Nuestros profesores no se enfadan con nosotros hasta el punto de abandonarnos, pero si he notado que tienen una manera especial de hacerse difíciles de encontrar cuando sus alumnos irritados evitan enfrentarse con los problemas. Los guías quieren únicamente lo mejor para nosotros y a veces esto significa que deben permitir que soportemos cierto grado de dolor para alcanzar objetivos concretos. No pueden prestarnos ayuda si no estamos preparados para hacer los cambios necesarios con el fin de aprovechar todas las oportunidades que la vida nos ofrece”.
La entidad conocida como Ramatis, inspiradora de una serie de interesantes pero, quizás, desiguales obras, a través de la mediumnidad de brasileño Hercilio Maes, en el libro titulado “Mediumnismo”, contesta una pregunta referida al aparente abandono en que a veces algunos guías dejan a sus guiados, en este caso a determinados médiums, aunque la contestación es de aplicación general, como veremos:
Pregunta: Si la renuncia y el amor son los atributos de las almas angélicas, ¿por qué los espíritus benefactores y amigos se apartan de nosotros, en base a nuestra ignorancia, cuando nos comportamos en forma tonta e interesada, en el intercambio mediúmnico? Cuántas veces, nosotros, encarnados, toleramos las incongruencias, los pedidos interesados y absurdos de las personas, y sin embargo los atendemos en sus indagaciones frívolas, sin que las censuremos. ¿Qué os parece nuestra consideración?
Ramatís: Los espíritus buenos sirven a sus entes queridos y encarnados, ayudándolos a cargar con su fardo kármico durante la trayectoria física. Pero la bondad y el altruismo no deben incentivar la imprudencia y pretensión de atender a todos los intereses de sus simpatizantes encarnados, pues para ser útil, la mayoría de las veces debe estar amparada por la sabiduría.
Hay casos donde los guías, aunque se sientan contrariados en sus sentimientos, necesitan adoptar providencias drásticas contra sus protegidos, dejándolos a merced de sus propias experiencias dolorosas. Aunque se diga que es preferible la bondad sin la sabiduría, a veces la bondad puede volverse insensata y dar lugar a la indisciplina o confusión”.
Argumento en la misma dirección aparece en la cuestión 498 de El Libro de los Espíritus:
“Cuando un Espíritu protector deja que su protegido se extravíe en la vida, nos es porque no pueda luchar contra los espíritus maléficos, sino porque no quiere. Y no quiere porque de las pruebas sale su protegido más instruido y perfecto. Lo asiste siempre con sus consejos, dándoselos por medio de los buenos pensamientos que le inspira, pero que casi nunca son atendidos. La flaqueza, el descuido o el orgullo del hombre son exclusivamente lo que le da fuerza a los malos espíritus, cuyo poder viene del hecho de no oponérseles resistencia”.
Así pues, los protectores espirituales se apartan temporalmente de nosotros cuando hacemos malas elecciones para nuestras vidas desoyendo pertinazmente la voz interior, pero están dispuestos a reanudar su ayuda desde que les necesitemos de verdad y pidamos su asesoramiento.
De hecho, tal como nos asegura el mundo espiritual, los mayores obstáculos psíquicos que el hombre antepone a sus amigos y mentores de la espiritualidad, nacen en la falta de humildad sincera en los corazones para el examen de su propia situación.
8.5. Duración de la tarea del Guía
¿Tendremos siempre, ad eternum, necesidad de guías espirituales? Parece ser que no, lo cual es lógico, pues en la medida en que el Ser es capaz de conducirse a sí mismo, las intervenciones de los guías se reducen y luego se hacen innecesarias.
Esta idea la vemos reflejada en la cuestión 500 de El Libro de los Espíritus, donde se nos dice:
“Cuando el Espíritu alcanza el punto de poder guiarse a sí mismo, como sucede al estudiante, para el cual llega un momento en que no precisa más de maestro, este espíritu deja de necesitar, de ahí en adelante, de su protector.  Pero esto – precisa oportunamente el instructor  - no se da en la Tierra.”
Luminosidad espiritual9. MISIONES ESPECIALES DE PROTECCIÓN
Desde el mundo espiritual se realizan misiones especiales de protección y guía, bien sea buscando el progreso de un colectivo o el de una área de conocimiento determinado.
Nos enseñan los espíritus por intermedio de Kardec – cuestión 518 y siguientes de El Libro de los Espíritus – que “los espíritus prefieren estar en medio de los que se les asemejan. Así se hallan más a voluntad y más ciertos de ser oídos. Es por sus tendencias que el hombre atrae a los espíritus ya sea sólo o formando parte de un todo colectivo, como una sociedad, una ciudad, o un pueblo. Por tanto, las sociedades, las ciudades y los pueblos son, de acuerdo con las pasiones y el carácter en ellos predominante, asistidos por Espíritus más o menos elevados. Los Espíritus imperfectos se apartan de los que les repelen.  Se sigue de esto que el perfeccionamiento moral de las colectividades, como de los individuos, tiende a apartar a los malos Espíritus y a atraer a los buenos, que estimulan y alimentan en ellas el sentimiento del bien, como otros les pueden insuflar las pasiones groseras”.
“Las aglomeraciones de individuos, como las sociedades, las ciudades, las naciones, tienen Espíritus protectores especiales, por la razón de que esos agregados son individualidades colectivas que, caminando hacia un objetivo común, precisan de una dirección superior.”
“En cuanto a su nivel, los espíritus protectores de las colectividades pueden ser de naturaleza más elevada que los que se ligan a los individuos. Todo es relativo al grado de adelantamiento, trátese de colectividades o de individuos”.
Además, cuanto más elevado es un espíritu, la irradiación de su cuerpo espiritual – o de su Ser, si quiere decir así – es mayor. De esto podemos deducir que un espíritu de orden elevado puede tener bajo su protección a cientos o miles de encarnados, siendo este número mayor cuanto más alta es la evolución de ese maestro del espíritu, pudiendo ejercer esa protección incluso sobre un mundo y más allá, ¿por qué no?…
Hay espíritus interesados particularmente en el avance de determinadas áreas del conocimiento para el bien de la humanidad, y guían y protegen a aquellos individuos que por su trabajo, dedicación y esfuerzos, se hacen merecedores de su ayuda. En el mundo espiritual se elaboran los avances científicos, por ejemplo, de los que la humanidad dispondrá más temprano o más tarde.
Hay concepciones antiguas que ya dan idea de estas protecciones especiales. De los griegos, por ejemplo, nos viene la expresión “musa”. Las Musas eran las deidades que según la mitología griega protegían a las ciencias y las artes, e inspiraban a los poetas y artistas.
Por otro lado la expresión “Santo Patrono” designa en nuestra área cultural de tradición cristiana católica, al Santo o Santa titular de una iglesia, por lo que en consecuencia, según las enseñanzas católicas, ejerce patronazgo sobre la feligresía que depende de dicha iglesia o templo. Así, el Santo o santa elegido ejerce como protector de un pueblo o de una congregación religiosa o laica. Igualmente hay santos Patronos a los que tradicionalmente se asigna labores de protección de diversos colectivos, trabajos o áreas de actividad.
También los espíritus maestros que asesoraron a Kardec se refirieron a estas tareas especializadas de protección, como se puede ver en la cuestión 521 de El Libro de los Espíritus:
¿Pueden ciertos Espíritus auxiliar el  progreso de las artes, protegiendo a los que a esas artes se dedican?, pregunta Kardec. A lo que se le responde: “Hay Espíritus protectores especiales que asisten a los que los invocan, cuando son dignos de esa asistencia. ¿Qué quieres, sin embargo, que hagan con los que juzgan ser lo que no son? No pueden hacer que los ciegos vean  ni que los sordos oigan”.
10. IDENTIFICACIÓN DE LOS GUÍAS
Así como considero de gran importancia dar a conocer la realidad de los guías y protectores espirituales y en esa dirección va la charla que ofrecemos, no considero tarea urgente o prioritaria la identificación de nuestro guía particular. No lo desdeñaría si esa oportunidad se me ofreciera, pero no realizaría investigaciones exhaustivas para identificar y poner nombre a mi guía. Entiendo que no es un objetivo inmediato ni siquiera para los espíritas.
hermano francisco“Dadle en nombre que queráis – se nos dice sobre esto en El Libro de los Espíritus, cuestión 504 – el de un espíritu superior que os inspire simpatía o veneración. Vuestro protector acudirá a la llamada que con ese nombre le dirigís, visto que todos los espíritus son hermanos y se asisten mutuamente”.
Un inconveniente importante a la hora de pretender insistentemente, a toda costa u obsesivamente, la identificación del guía personal la podemos colegir del hecho de que casi siempre los nombres conocidos con que se identifican los protectores no son realmente las personalidades históricas que tuvieron esos nombres. Y esto no es ninguna usurpación, sino que atendiendo al llamado sincero de un encarnado por aquel que respeta y venera, se le responde por un espíritu simpático capaz de atender la solicitud.
Por otro lado, hay tal abismal diferencia numérica entre personalidades de renombre histórico y espíritus, que en modo alguno bastarían para que cada ser humano tuviera un protector “famoso”. Sobre ello en El Libro de los Espíritus los mentores espirituales de Kardec enseñan lo siguiente:
“Entre los espíritus, pocos hay que tengan nombre conocido en la Tierra. Por eso es que la mayoría de las veces ellos ningún nombre dan. Vosotros, sin embargo, casi siempre queréis un nombre; entonces, para satisfaceros, el espíritu toma el de un hombre que conociste y a quien respetáis”.
“¿Así, cuando un espíritu protector dice ser San Pablo, por ejemplo, no es cierto que sea el espíritu mismo o el alma del apóstol que tuvo ese nombre?
R. Exactamente, por cuanto hay millares de personas a las cuales fue dicho que tienen por ángel guardián a San Pablo, o cualquier otro. Más ¿qué os importa eso, desde que el espíritu que os protege es tan elevado que San Pablo?..
De aqui debemos extraer la enseñanza que independientemente del nombre que evocar asignemos a nuestro guía, él acudirá en nuestra ayuda, pues es el pensamiento el que atrae al espíritu y no los nombres.
Transcribimos a continuación estos otros párrafos de El Libro de Los Espíritus (cuestión 256) con información precisa y clarificadora sobre este mismo tema:
La cuestión de la identidad es, pues, como dijimos, casi indiferente, por cuanto se trata de instrucciones generales, una vez que los mejores espíritus pueden substituirse mutuamente sin mayores consecuencias. Los Espíritus superiores forman, por así decir, un todo coletivo, cuyas individualidades nos son, con raras excepciones, desconocidas. No es la personalidad de ellos la que nos interesa, sino la enseñanza que nos proporcionan Ahora bien, desde que esa enseñanza es buena, poco importa que aquel que la dio se llame Pedro,o Pablo. Debe él ser juzgado por su calidad  y no por sus insignias. Si el vino es malo no será la etiqueta la que lo volverá mejor. 
No sucede lo mismo con las comunicaciones íntimas, porque ahí es el individuo, su persona misma, la que nos interesa; muy razonable, por tanto, es que, en esas  circunstancias, procuremos certificar que el Espíritu que atiende a nuestro llamado es realmente aquel que deseamos.”
11. CÓMO CONOCER Y CONTACTAR CON NUESTRO GUÍA
¿Cómo contactar con nuestros guías? Hay que saber pedirlo, con honestidad y sinceridad, una petición que nazca de la necesidad, sin pretensiones egoístas. La oración (no confundir con el rezo) es una vía, lo mismo que la meditación, la introspección o la autohipnosis. Otra posibilidad es desarrollando la sensibilidad psíquica para percibirlos e identificarlos a través de su energía, que tendrá para nosotros un particular “registro” o “patrón” que será como una huella digital etérica.
El mundo de los sueños es también un escenario donde con frecuencia se dan encuentros con nuestro guía. Conozco muchas experiencias de sueños conscientes donde la persona se veía acompañada de un ser que situado a su lado y guiándolo en sus excursiones astrales, siendo siempre el mismo en distintas oportunidades, no podía, sin embargo, verle su rostro. A pesar de ello el registro que quedaba en la intimidad de la persona que vivía la experiencia era de confianza, sosiego y alegría, y lo que emanaba de aquel ser acompañante  era amor y sabiduría.
12. CONCLUSIÓN
El tema de los protectores y guías espirituales tiene gran importancia dentro de las enseñanzas del Espiritismo, filosofía que ofrece una visión clarificadora de viejas enseñanzas que si fueron útiles en su momento dejaban al ser humano con una visión infantil de la solidaridad y la fraternidad universal.
Ser conscientes de que siempre, en todos los momentos, tenemos una mano amiga, solícita a atender nuestras peticiones de ayuda, nos debe llevar a no sentirnos solos nunca, a no sentirnos abandonados en cualquier circunstancia. Saber que hay seres que nos quieren, que se interesan por nosotros, que nos impelen al progreso incesante, nos suscita sentimientos de alegría y de agradecimiento.
Hagámonos, pues, merecedores de esa ayuda benevolente, prestemos oído a la voz interior que nos invita al encuentro de nuestra esencia, que nos alienta a esforzarnos para nuestro propio progreso espiritual. Oigamos esa voz interior que, como a Sócrates, nos advierte cuando damos un mal paso y nos empuja hacia más amplios y felices horizontes.

Por: Oscar García Rodríguez