martes, 17 de febrero de 2015

CONPRENSION Y ELIMINACION DE NUESTROS DEFECTOS


Recordemos: para cultivar nuestra tierra interior, debemos primero eliminar la mala hierba, debemos enterrar profundamente el arado, removiendo aquello que debe ser removido y eliminando lo que debe eliminarse. Sólo así nuestra siembra dará buena cosecha. Y según nos afirman las mismas enseñanzas cristianas, el vino nuevo, aquel que es producto de la transmutación, no se echa en odres viejos (los viejos esquemas en los que se apoya el ego).
El trabajo que se presenta ante el aspirante es arduo y difícil. La desintegración de nuestros defectos (odios, miedos, lascivia, ignorancia, envidia, etc, etc) es un trabajo permanente que demanda nuestra mejor voluntad y el mayor de los esfuerzos. Pero sólo a través de este trabajo el ser humano se libera, y consigue la auténtica felicidad y paz. Los demás caminos, aquellos que predican el amor, la alegría, la paz, etc, sin pasar por el estudio y la eliminación de nuestra esclavitud psicológica, aunque positivos en un comienzo, están destinados al fracaso. La muerte psicológica es la plataforma sobre la que se edifican estos valores.

En tratándose de comprender fundamentalmente cualquier defecto de tipo psicológico, debemos sincerarnos con nosotros mismos. Sin evasivas de ninguna especie, sin justificaciones, y sin disculpas, debemos reconocer nuestros propios errores. Es indispensable auto-explorarnos para auto-conocernos profundamente, y partir de la base cero radical.

El Fariseo Interior es óbice para la Comprensión. Presumir de virtuoso es absurdo...

Auto-explorarse íntimamente es ciertamente algo muy serio; el Ego es realmente un libro de muchos tomos...

Cualquier error es polifacético y tiene muchas raices en nuestro subconsciente. El gimnasio psicológico es indispensable, afortunadamente lo tenemos y éste es la misma vida. El sendero del hogar doméstico con sus infinitos detalles, muchas veces dolorosos, es el mejor salón del gimnasio. El trabajo fecundo y creador mediante el cual nos ganamos el pan de cada día es otro salón de maravillas.


Muchos aspirantes a la vida superior anhelan con desesperación evadirse del lugar donde trabajan, no circular más por las calles de su pueblo, refugiándose en el bosque con el propósito de buscar la Liberación Final. Esas pobres gentes son semejantes a los muchachos irresponsables que huyen de la escuela, que no asisten a clases, que buscan escapatorias...
Vivir de instante en instante, en estado de aleta percepción, alerta novedad, como el vigía en época de guerra, es urgente, indispensable, si en realidad queremos disolver todos nuestros defectos.

En la interrelación humana, en la convivencia con nuestros semejantes, existen infinitas posibilidades de auto-descubrimiento. Es incuestionable y cualquiera lo sabe, que en la interrelación los múltiples defectos que llevamos escondidos entre las ignotas profundidades del subconsciente, afloran siempre naturalmente, espontáneamente, y si estamos vigilantes entonces los vemos, los descubrimos.
Empero, es obvio que la auto-vigilancia debe siempre procesarse de momento en momento. Defecto psicológico descubierto, debe ser íntegramente comprendido en los distintos recovecos de la mente.
No sería posible la comprensión de fondo sin la práctica de la meditación. Cualquier defecto íntimo resulta multifacético y con diversos enlaces y raíces que debemos estudiar juiciosamente. Auto-revelación es posible cuando existe comprensión íntegra del defecto que sinceramente queremos eliminar. Auto-determinaciones nuevas surgen de la Conciencia cuando la comprensión es uni-total. Análisis superlativo es útil si se combina con la meditación profunda, entonces brota la llamara de la comprensión...
La disolución de todos esos Agregados Psíquicos que constituyen el Ego se precipita si sabemos aprovechar hasta el máximun las peores adversidades. Los difíciles gimnasios psicológicos en el hogar o en la calle o en el trabajo, nos ofrecen siempre las mejores oportunidades.




Codiciar virtudes resulta absurdo, mejor es producir cambios radicales. El control de los defectos íntimos es superficial y está condenado al fracaso. Cambios de fondo es lo fundamental y esto sólo es posible comprendiendo íntegramente cada error. Eliminando los Agregados Psíquicos que constituyen el Mí Mismo, el Sí Mismo, establecemos en nuestra Conciencia cimientos adecuados para la acción recta. Cambios superficiales de nada sirven, necesitamos con urgencia inaplazable, cambios de fondo.Tenemos que tener esa inquietud de trabajarnos internamente, el querer ser mejores personas,sentir verdadero arrepentimiento por nuestros pensamientos y actos, dice un proverbio por ahi, que hasta que el agua no hierva a cien grados no cristaliza lo que tiene que cristalizar.
Comprensión es lo primero, eliminación lo segundo y para eliminar tenemos que orar mucho, pedir a nuestro padre que nos ayude en esta labor.