sábado, 8 de junio de 2013

ENEMIGOS


Enemigos. ¡La palabra conlleva una carga negativa impresionante! El enemigo es alguien que despierta en nosotros los sentimientos más primitivos: miedo, odio, deseo de venganza. 

Delante de un enemigo, las manos se nos hielan, el corazón late fuerte, la sangre palpita en nuestras sienes. Y la pregunta surge: ¿Cómo actuar? O, ¿qué hacer? La respuesta a esa pregunta fue dada por el Cristo: “Ama a tu enemigo, incluso a los que te persiguen”. 

Pero, nosotros, que somos personas comunes, acostumbramos a reaccionar a este consejo de Jesús. Y nos preguntamos: ¿Amar al enemigo? ¿Hacer el bien a quien nos maltrató? 
Y, en general, concluimos: ¡Imposible!. Para nosotros, la expresión “Amar al enemigo” parece una utopía.

En algunos casos, hasta somos irónicos: “Esa enseñanza de Jesús no es para nosotros. Aún somos muy imperfectos”.
Lo que sucede es que no entendemos correctamente el significado de la palabra “amar” cuando se aplica al enemigo.
Jesús era un sabio. Él conocía profundamente el alma humana. ¿Ustedes piensan que Él sugeriría algo que no seríamos capaces de hacer? ¡Claro que no! Todas las sugerencias de Jesús son perfectamente posibles. Por eso vamos a examinar mejor esta cuestión de “amar al enemigo”.
Lo primero es entender lo que significa la expresión “amar al enemigo”. Con esas palabras, Jesús nos invita a perdonar a quien nos hace mal, o al menos, apela para que no busquemos la venganza.
¿Parece difícil? No tanto. Vamos a hablar de forma práctica:
Si alguien tiene un enemigo, en general, ¿cuál es la actitud que adopta? La mayoría de las personas mantienen a su enemigo permanentemente en sus pensamientos. No consigue pensar en nada más allá de la persona odiada, y así la vida trascurre.
Quien odia se mantiene esclavo del enemigo. Come, duerme, se despierta, trabaja y vive constantemente en medio de ese sentimiento de rencor, alimentando deseos de venganza.
¿Parece ruin? Pues es exactamente lo que hacemos: dejamos al enemigo comandar nuestra vida. Tornándonos en esclavos de aquellos que odiamos.
Por eso la sabia propuesta de Jesús, que es la liberación de los lazos que nos unen a los enemigos.
Perdonar es más fácil. Deja al alma más libre, el cuerpo más saludable, las emociones bajo control. Cuando el Cristo pronunció la expresión “amar al enemigo”, en verdad, ofreció un camino de equilibrio y de serenidad.
Es claro que el Cristo no espera que tengamos para con los enemigos el mismo amor que dedicamos a nuestra familia y a los amigos. Jesús quiere apenas que apartemos de nuestro corazón la amargura, la infelicidad, el odio y el deseo de venganza.
Por eso Él aconsejaba: “Oren por los que los ofenden”. Y en esas oraciones, pidamos a Dios que nos dé fuerzas para superar la ofensa vivida.
Pidamos también a Dios que nos ofrezca la oportunidad de ser útil a aquel que nos hirió. Si esa oportunidad surge, no dejemos pasar la chance de ser útiles y buenos.
Gestos de ese tipo hacen nacer en el alma el sentimiento de superación, de etapa vencida.
Es un momento único, maravilloso.
¡Pensemos en eso!

YESTERDAYS CHILDREN




Desde su infancia, Jenny tiene extraños sueños que evocan otra vida transcurrida a principios de siglo en un pueblecito de Irlanda. Ella, que nunca estuvo en tal lugar, decide viajar hasta allí para seguir la pista de la mujer que ve en sus sueños…
Por primera vez en la historia, una película retrata, con fidelidad, lógica y respecto, la reencarnación, tema de interes para millones de personas en todo el mundo. Basada en hechos reales del libro autobiográfico de Jenny Cockell, “Los Hijos del Ayer” cuenta la historia de Jenny, una mujer del interior de los Estados Unidos, que tiene visiones, sueños y recuerdos de su ultima reencarnación, como Mary, una mujer irlandesa que murió en la década de los 30.
Intrigada, Jenny sale a buscar a sus hijos de su vida anterior. Tiene entonces inicio un viaje emocionante. Jenny es magníficamente interpretada por la actriz Jane Seymour. Basado en hechos reales.
El DVD incluye extras con declaraciones de científicos y estudiosos de la reencarnación: la Dra. Marlene Nobre y el Dr. Décio Landoli de AME (Asociación de Médicos Espiritas; Dr. Nestor Masotti de la FEB – Federación Espírita Brasileña; y el Dr. Hercio Marcos de IDE – Instituto de Difusión Espirita.
El titulo en inglés es “Yesterday’s Children”, que fue traducido al portugués como “Minha vida em outra vida”, y en español el título de esta película es “Los hijos del Ayer”

BEZERRA DE MENEZES

 
Detalle de un retrato pintado al óleo de Bezerra de Menezes, por Augusto Rodrigues Duarte. 

               En 29 de agosto de 1831 nacía en Riacho do Sangue, Ceará, Adolfo Bezerra de Menezes Cavalcanti, un Espíritu que vino al Brasil realizar una de las mayores misiones espirituales de que se tiene noticia.
               Con diecinueve años trasladó al Río de Janeiro, donde empezó los estudios de medicina en la Facultad de Medicina del Río de Janeiro. Mismo con muchas dificultades financieras no dejó matar y se graduó en Medicina en 1856.
               En 1858 fue nombrado como ayudante del Cuerpo de Salud del Ejército, con el cargo de Cirujano Teniente. A 06 de noviembre se casó con María Cándida de Lacerda, que iba a morir de una enfermedad repentina en 24 de marzo de 1863, dejando dos hijos pequeños.
               En 1865 se casó con Cándida Augusta de Lacerda Machado, hermana por parte de madre de la primera esposa, con quien tuvo más siete hijos. Trabajó como concejal y diputado de 1861 hasta 1885, cuando decidió poner fin a su carrera política, quedando marcada en su trayectoria la presentación de proyecto de ley para regular el trabajo doméstico y también denunció los peligros de la polución que, en aquella época, ya molestaba el Río de Janeiro.
               Bezerra de Menezes trabajó en favor de la abolición de la esclavitud teniendo publicado un ensayo, en 1869, titulado "La esclavitud en el Brasil y las medidas que conviene adoptar para extinguirla sin daño para la Nación". Escribió varios libros: la Casa Embrujada, La Locura bajo nuevo Prisma, La Doctrina Espírita como Filosofía Teogonía, Casamiento y Muerte, Perla Negra, Lázaro, el Leproso, Historia de un Sueño, Evangelio del Futuro, Los carneros de Panúrgio. Hablaba con fluidez, además del Portugués, Latín, Español y Francés.
               Conoció el Espiritismo cuando recibió un ejemplar de "El Libro de los Espíritus" de las manos del médico D. Joaquim Carlos Travassos en 1875. Dr. Bezerra vivía en Tijuca, a una hora de viaje de tranvía y decidió abrir el libro y leer, pero no encontraba nada de nuevo en el libro, pero todo era nuevo para él, que ya había leído o escuchado lo que el libro retrataba. Pensó entonces que era Espírita inconsciente, o como se dice, "de nacimiento".
               Empezó a colaborar con "El Reformador", órgano de la Federación Espírita Brasileña y, en 1895, fue llamado a asumir la presidencia de la Federación para reunir sus partidarios que estaban divididos entre los "Místicos" que defendían la doctrina como religión y los "Científicos" que defendían la doctrina como una filosofía y ciencia.
               Dr. Bezerra actuó no sólo como presidente de la Federación, sino como trabajador incansable de la Casa en las reuniones públicas de los viernes, como doctrinador en las sesiones de desobsesión y editor del Reformador.
               Ayudaba a todos indiscriminadamente y llegó a decir sobre el procedimiento del verdadero médico:
               - "El médico verdadero no tiene derecho a poner fin a la comida, de elegir la hora, de preguntar si es lejos o cerca. El que no cumple su deber por tener visitas, por haber trabajado mucho y encontrarse fatigado, o por ser alta noche, mala la carretera o el tiempo, quedar lejos, o en la colina; lo qué principalmente le pide un coche a quien no tiene con qué pagar la receta, o decir a quien llora en la puerta que busque otro - esto no es médico, es comerciante de medicina, que trabaja para reunir capital e interés de los gastos de la graduación".
               Por ayudar a todos y sólo cobrar consulta de los que podían pagar el Dr. Bezerra siempre tuvo dificultades financieras.
               Desencarnó en la mañana de 11 de abril de 1.900, víctima de un derrame cerebral.
               Nos dicen los libros de la espiritualidad que, al despertar, después del desencarne, el Dr. Bezerra estaba flanqueado en su cama por el Espíritu de una joven luminar llamada Celina. Ella es la mensajera de María de Nazaret en la espiritualidad. Abriendo los ojos el Dr. Bezerra olló gritos de saludos que venían del lado de fuera del dormitorio donde estaba recogido.
               Con la ayuda de Celina él dejó su cama y se dirigió hasta al balcón de donde vio a la muchedumbre que animaba sin cesar. Emocionado, el médico de los pobres preguntó a Celina quien era aquel pueblo y ella le respondió que eran las personas que él había ayudado mientras en la carne y que allí estaban para rendir la justa homenaje al gran apóstol de la caridad.
               Un amigo, sabiendo que 29 de agosto de 2012 marcaban 181 años de nacimiento de Bezerra de Menezes, me dijo: - "Estoy en el Espiritismo hace cinco años y todavía estoy luchando mucho contra las fuerzas negativas que quieren meterme en el camino del mal. ¿Cuánto tiempo necesito para deshacerme de estas persecuciones? "¿Cuándo podré ser igual al Dr. Bezerra?
               Respondí que el Dr. Bezerra alcanzó el nivel espiritual que le es coherente por haber trabajado mientras encarnado y después de desencarnado por 181 años, más los siglos de experiencia antes del nacimiento en 1831.
               ¿Lo qué es que alguien con sólo cinco años de experiencias espirituales puede desear y, más aún,  compararse al gran apóstol de Jesús, llamado de "El Kardec brasileño"?
               Recuerdo de una historia que el Dr. Bezerra narró en que un Espíritu inferior, lleno de oscuridad, preguntó la diferencia que había entre ellos y el médico de los pobres respondió:
               - "Entre nosotros sólo hay una diferencia: Mientras  que usted busca la oscuridad yo busco la luz".

domingo, 26 de mayo de 2013

LA VIDENTE DE PREVORST


El magnetismo fue el primero que vino a suministrar un medio de penetrar en este dominio inaccesible del mañana de la muerte. El sonambulismo, descubierto por M. de Puységur, fue el instrumento de investigación de este mundo nuevo. Los sonámbulos, sometidos a este estado nervioso, han podido entrar en relación con las almas desencarnadas, describirlas minuciosamente, para convencer a los asistentes de que hablaban verdaderamente con los espíritus.
El Dr. Kerner, tan reputado por su saber como por su perfecta honradez, ha escrito la biografía de la señora Hauffe, más conocida bajo el nombre de La vidente de Prévorst (3) Dicha Sra. no tenía necesidad de estar dormida para ver a los espíritus; su naturaleza, delicada y refinada por la enfermedad, le permitía percibir formas, invisibles para las otras personas presentes. Su primera visión tuvo lugar en una cocina del castillo de Lowenstein. Era un fantasma de mujer que volvió a ver algunos años más tarde.
La Sra. Hauffe contaba, pero sólo cuando se le preguntaba mucho, jamás espontáneamente, tener siempre a su lado, como han tenido Sócrates, Platón y otros, un ángel o daimon advirtiéndole de los peligros que debía evitar, no solamente los de ella, sino también los de otras personas. Era el espíritu de su abuela, la señora Schmidt Gall. Estaba vestido, como todos los espíritus femeninos que se le aparecían, con una saya blanca, cinturón y un gran velo igualmente blanco.
La vidente de Prévorst decía que después de la muerte, el alma conserva un espíritu nérvico, que es su forma. Esta envoltura era la que ella tenía la facultad de ver sin estar dormida, y mucho mejor a la claridad del sol o de la luna que en la oscuridad. “Las almas —decía—, no tienen sombra. Su forma es grisácea; sus vestidos, los que han llevado en el mundo, pero grisáceos también. Los mejores tienen solamente amplios trajes blancos y parecen suspendidas respecto al suelo, mientras que los malos andan penosamente. Los ojos son muy resplandecientes. Pueden no solamente hablar, sino también producir sonidos semejantes a suspiros, roces de seda o de papel, golpes sobre las paredes o muebles, ruidos de arena o guijarros o de calzados arrastrados sobre el suelo. Son también capaces de mover los objetos más pesados y de abrir o cerrar las puertas.” ¿Eran objetivas estas visiones? Es decir, ¿tenían lugar en otra parte más que en el cerebro de la señora Hauffe?
El Dr. Kerner hizo varias encuestas para asegurarse de la realidad de esos espíritus, perceptibles sólo por la vidente. “En Oberstenfald, una de esas almas, la del Conde Weiler, que había asesinado a su hermano, se presentó en casa de la señora Hauffe, hasta siete veces. Únicamente la señora Hauffe le veía; pero varios de sus parientes oyeron una explosión; vieron romperse cristales; y muebles y candeleros cambiar de sitio, sin que nadie los tocara, cada vez que el fantasma volvió. “Otra alma de asesino, vistiendo hábito, persiguió a la vidente todo un año, pidiéndole, como lo había hecho el conde Weiler, oraciones y lecciones de catecismo. Esta alma abría y cerraba violentamente las puertas, removía la vajilla, derribaba las pilas de leña, daba grandes golpes en las paredes, y parecía complacerse en cambiar de sitio a cada momento. Veinte personas respetables le han oído, sea en la casa, sea en la calle, y certificarían el hecho si fuese necesario.
“Un fantasma de mujer, llevando en sus brazos un niño, se mostró a la señora Hauffe varias veces. Como esto ocurría casi siempre en la cocina y la señora Hauffe vio levantarse algunas losas; se buscó y se encontró, a bastante profundidad, el cadáver de un niño. “En Weinsperg, el alma de un tenedor de libros, que había cometido algunas infidelidades durante su vida, fue a rogarle, llevando una levita negra bastante raída, que dijese a su viuda que no ocultase más los libros en los cuales constaban sus falsedades, y le indicaba el sitio donde estaban para que los denunciase a la justicia. Ella obedeció. Con ayuda de aquellos libros, fueron reparados algunos daños del muerto.
“En Lenach, el alma de un burgomaestre llamado Bellon, muerto en 1740 a los setenta y nueve años de edad, vino a pedirle consejos para escapar a la persecución de dos huérfanos. Ella se los dio, y después de seis meses el alma no volvió más. “Se menciona esta muerte en los registros de la parroquia de Lenach, con una nota que consigna que el burgomaestre había ocasionado perjuicios a varios niños de los que era tutor.” El Dr. Kerner añade que podría citar aún una veintena de apariciones cuya autenticidad ha sido comprobada posteriormente. Siendo perfectamente fundada la honorabilidad de este doctor y la de la señora Hauffe, casi siempre en cama sin poder moverse y rodeada de numerosa familia, no cabe la posibilidad de superchería alguna. Los hechos, pues, son reales, y aunque se hayan producido mucho tiempo antes que se hablara de Espiritismo, tienen con los observados en nuestros días las más gran des analogías.

LA BANDERA DEL ESPIRITISMO




Hermanos míos: La Verdad que conocéis es difícil sostenerla, pero
más difícil es practicarla. Como Jesús, por doquiera que os
manifestáis sois rechazados; al igual que cuando vino el Maestro, se
quiere desvirtuar la Verdad, pero olvidan que la Verdad, como la luz del sol, sólo Dios puede apagarla. Allí donde no os acogen es porque aquella tierra no está aún preparada para la fructificación. No os importe, sembradores de la Verdad, no desmayéis, que el
sembrador que pone su fe y su conciencia en sus actos, el que pone
toda su voluntad en difundir la Verdad que necesita la humanidad
para su regeneración, si allí no es escuchado, sentada queda su
actuación como propagador y practicante de la Ley de Dios. Seguir,
pues, hermanos míos, siempre adelante. ¡Qué importa que no seáis
comprendidos, si Dios Todopoderoso os comprende y os guía! Esos
hermanos que rechazan y ridiculizan la nueva revelación, día
llegará, hermanos míos,que recurran a vosotros implorando la luz
que se les brindó y que la rechazarón sin tratar de estudiarla y analizarla;
día llegará, no muy lejano, que la antorcha esplendente de esta
Verdad, entre triunfal lo mismo en las humildes chozas como en los
suntuosos palacios, hermanando e igualando a todos los hijos de
Dios. Vosotros, que habéis empuñado el báculo que conduce hacia lo verdadero, seguir adelante, sustentándoos siempre en la fe y
adornándoos con la virtud. ¡Adelante, obreros de la Verdad! El surco es la humanidad. Seguir sembrando, que vuestras manos esparzan las semillas que fructificaran algún día y serán la luz de la humanidad.

VUESTRO HERMANO QUE SIEMPRE OS ACOMPAÑA

EL PROGRESO DEL ESPIRITU ES ETERNO

                      

                 

                          COMUNICACIÓN MEDIUMNICA

—La Luz del Todopoderoso nos acompañe, hermanos.
-¿Podrías, hermano, aclararnos una duda que tenemos en relación
con destino del espíritu?
—No tengo inconveniente, si está a mi alcance poderos complacer.
—Se trata de lo siguiente: Llegado el espíritu a la cúspide de su
progreso, ¿se funde con la Divinidad?
—Es una pregunta incontestable completamente. Os diremos lo que
sabemos y lo que nos han adelantado entidades de rango mucho
más elevado: El espíritu es la parte infinitesimal e indivisible de luz
y de inteligencia de Dios. Tiene su desarrollo y proyección en
vuestro plano, pasando por todos los reinos (mineral, vegetal y
animal). Una vez superados estos períodos de evolución
constante, de progresión en progresión y ya con un acervo de
conocimientos latentes, adquiere la personalidad de espíritu
pensante con raciocinio, encarnando en la forma humana más
rudimentaria. En este período de adaptación y formación y después
de varias encarnaciones, elige ya encarnación en lugar donde la
vida, costumbres y clima esté en relación con las pruebas precisas a
desarrollar para acelerar su progreso. Sucesivamente, sigue
animando nuevos cuerpos en armonía con el progreso alcanzado, y
lo mismo que el maestro va enseñando por etapas al alumno, Dios
pone a su alcance las diferentes etapas que precisa para su progreso.
Alcanzada la elevación que corresponde a este planeta, pasa a
encarnar en otro, en el que tiene que aprender, estudiar y
comprender nuevas ciencias, formaciones, coloridos, floraciones,
etc., etc., así como examinar nuevas constelaciones, nuevos mundos
y nuevos cielos, y así, para abreviar la contestación, de mundos en
mundos, conquista nuevos grados de elevación. Dios le confía
menesteres y ocupaciones de alta potestad. Llega a conocer cómo se
constituyen las galaxias y los mundos, así como las humanidades
que después los habitan. De su conocimiento pasa a dirigirlos
(siempre cumpliendo las órdenes del Padre). Cuando ha dirigido
con positivo acierto tan elevados cometidos, de proyecciones
infinitas e incomprensibles para nosotros, pasa a otras escalas y con
ellas a otros mundos de mayor progreso, con otras luces, otros
estudios, y así, infinitamente sabio, en una carrera vertiginosa, ha
alcanzado alturas inconcebibles para nosotros y vosotros y, como
consecuencia, recibe más directamente las órdenes del
Todopoderoso, pero aún, hermanos, no ha terminado de andar por
el camino que tiene que recorrer. Luego el espíritu, que es ETERNO,
eterno es también su trajín en busca de la sabiduría y del progreso.
Jamás puede conocer a DIOS.
Esta sucinta contestación se os podría dar en otros términos, para
vosotros muy difíciles de comprender todavía. En sucesivas sesiones
os iremos aclarando algunos puntos y os daréis cuenta del por qué
de muchas cosas y lo mucho que somos, mejor dicho, que sois,
cuando traéis arrastradas las muchas encarnaciones desde el
principio del espíritu hasta el estado actual en que os halláis. Es un
salto que comparativamente podemos poner el ejemplo de una flor
que pincha, no huele, no tiene colores, belleza ni tiene néctar en sus
pétalos; una flor casi sin vida en comparación a la humilde violeta, a
la bella rosa o al perfumado clavel, que diafanamente presentan sus
bellezas, sus coloridos y sus aromas. Así es el estado de progreso en
que os encontráis la mayoría en este planeta, aun cuando es de
expiación.
Quedaos con Dios.—Vuestro hermano: FLAMMARION.

miércoles, 8 de mayo de 2013

"Sí, hay vida después de la muerte, lo he comprobado"


UN NEUROCIRUJANO DE HARVARD AVIVA EL DEBATE

"Sí, hay vida después de la muerte, lo he comprobado"



“He estado sumido en un profundo coma durante una semana en el que viajé a otra dimensión del universo; una dimensión que nunca antes pude llegar a soñar que existiese”. Así arranca el neurocirujano de la Universidad de Harvard, Eben Alexander, su relato en primera persona sobre la vida después de la muerte, una experiencia que le ha hecho creer en la vida eterna y que recogerá próximamente en un libro titulado Proof of Heaven: A Neurosurgeon’s Journey into the Afterlife (La prueba del cielo: el viaje de un neurocirujano a la vida después de la muerte).
A pesar de que el libro no saldrá a la luz hasta el próximo martes 23 de octubre, las tesis de Alexander han generado una intensa polémica en Estados Unidos después de que la revista Newsweek publicase varios extractos del texto. El neurocirujano asegura que antes de vivir esta experiencia había estado bastante alejado de la Iglesia y no creía en la vida más allá de la muerte, pero ahora dice contar con la prueba irrefutable de que estaba equivocado. Precisamente, el debate abierto en torno al relato del médico norteamericano se centra en si una experiencia personal puede ser una prueba científica o no. Para el mayor experto mundial en estos temas, el psiquiatra y filósofo Raymond Moody, no hay duda: “El doctor Eben Alexander es la prueba viviente de que existe vida después de la muerte. Es el caso más asombroso sobre experiencias cercanas a la muerte que he escuchado desde hace más de cuatro décadas estudiando estos fenómenos”.



Newsweek dedica la portada de su último número al neurólogo Eben Alexander.
Se reaviva el debate sobre la vida eterna en la comunidad científica
La discusión sobre este tema está adquiriendo un creciente auge en el país norteamericano, sobre todo, después de que la prestigiosa fundación John Templeton donase cinco millones de dólares al profesor de filosofía de la Universidad de Riverside John Martin Fischer para que estudiase en profundidad las experiencias al borde de la muerte. Es lo que se ha dado en llamar el Proyecto Inmortalidad. Muchas investigaciones de diferentes ámbitos han intentando con anterioridad abordar este tema. Uno de los estudios previos más importantes se recoge en el ensayo Experiencias cercanas a la muerte entre la ciencia y prejuicio, en el que sus autores, dos profesores italianos de la Universidad de Padua, señalan que cualquier interpretación reduccionista de este tipo de fenómenos suele encontrarse equivocada, ya que las sucesivas investigaciones han demostrado hechos muy diferentes entre sí.
Los ecos de este debate ya han llegado a Europa de la mano del cardiólogo Pim van Lommel, quien se dedica a investigar experiencias cercanas a la muerte (ECM). “Las han vivido miles de personas, pero no todas las explican por temor a ser tachadas de lunáticas o porque creen que las causan la medicación o la enfermedad. No todos experimentan lo mismo, pero sí citan algunas experiencias recurrentes que coinciden en un cruce espacio-temporal”, explicaba el médico en una entrevista concedida recientemente. El cirujano norteamericano sí es de los que cuentan su “visita al cielo” con todo lujo de detalles,“una aventura que comenzó en un lugar espacial, más alto que las nubes. Allí había criaturas muy diferentes a las que hay en la tierra, pájaros y ángeles que, sencillamente, eran formas superiores”.
Alexander compara los fuertes sonidos que emitían estas criaturas con “unos cantos gloriosos, que más tarde entendí como gritos de alegría”. Su viaje se produjo rodeado de millones de mariposas y una mujer, al modo de un ángel de la guarda, que le repitió tres mensajes concretos en un idioma desconocido pero entendible para el neurocirujano en aquellos momentos: “Sois amados y respetados, os querremos para siempre”, “no tienes nada que temer” y “no hay nada por lo que puedas hacer el mal”. Esta mujer también le prometió que le enseñaría muchas cosas de ese nuevo mundo, pero que inevitablemente debía volver a la tierra.
Del esoterismo a la física cuántica
“Sé que esto es tan extraordinario como increíble. Otros médicos me dicen que todo es cosa de mi mente, pero está lejos de ser una alucinación porque fue tan real o más que cualquier otro acontecimiento vital anterior”, asegura Alexander. La ortodoxia médica suele explicar estos casos como meras alucinaciones causadas por la anoxia (carencia de oxígeno). Una tesis que el experto en EDM, Pim van Lommel, pone en entredicho porque “si la causa fuera la anoxia, todos los que vuelven a la vida tras estar cerca de la muerte tendrían ECM porque todos la sufren, pero en cambio, sólo el 18% tiene esas experiencias”.
Unas experiencias que suelen cambiar por completo la filosofía de vida de sus protagonistas. “Antes de mi experiencia era muy escéptico con las experiencias cercanas a la muerte. Hoy en día sé que son una realidad. Durante toda mi carrera de más de 30 años fui defensor, al igual que la mayoría de mis compañeros, de que el cerebro genera conciencia y de que vivimos en un universo desprovisto de cualquier tipo de emoción. Sin embargo, lo que me ha ocurrido cambió todas mis creencias y teorías, por lo que tengo la intención de pasar el resto de mi vida investigando la verdadera naturaleza de la conciencia”, añade el neurocirujano. Una postura que cada vez adoptan más investigadores médicos.
Van Lommel ha llegado a la conclusión, después de analizar a cientos de pacientes con ECM, de que la conciencia “no es más que un retransmisor para esta dimensión de nuestro ser en varias. Es como una radio que, mientras vivimos aquí, sintoniza con este universo”. Nuestra muerte, añade el investigador sólo es un cambio de conciencia, una transición porque “morimos en una dimensión para pasar a otras”. Una teoría alejada del misticismo que el cardiólogo “no creyente” defiende en términos de física cuántica. El caso del médico Eben Alexander no es un hecho aislado. Cada vez son más los científicos que apoyan las teorías sobre las experiencias cercanas a la muerte basadas en el acceso del ser a otro tipo de dimensiones, además de los testimonios de miles de personas con ECM. El debate no ha hecho más que empezar.

sábado, 13 de abril de 2013

MUNDOS PARALELOS


 Por primera vez científicos logran un estado de superposición cuántica a un nivel observable por el ojo humano, abriendo un campo de posibilidades para aplicar la mecánica cuántica al mundo macroscópico.

Por primera vez científicos lograron llevar los bizarros efectos de la mecánica cuántica a escalas macroscópicas, observables por el ojo humano. A escala subatómica las partículas pueden estar en estados de superposición -ser ondas y a la vez partículas-, pueden comunicarse instantáneamente (entrelazamiento cuántico) o moverse de forma completamente impredecible. Este tipo de estados cuánticos podrían tener enormes aplicaciones tecnológicas si son logrados llevar a una escala macro.
El logro, reconocido por la revista Science como el más significativo del año, fue realizado por los físcos Andrew Cleland y John Martinis de la Universidad de California en Santa Barbara.Los científicos diseñaron una máquina que consiste de una pequeña placa de metal hecha de material semiconductor apenas visible para el ojo desnuda; al super enfríar el aparato justo encima del cero absoluto (menos 273C) y luego subiendo la energía por un “solo quantum”, hicieron que vibrara al hacerse más gruesa y más esbelta a una frecuencia de 6 mil millones de veces el segundo, produciendo una corriente eléctrica detectable. Lograron, también, que vibrara en dos estados energéticos al mismo tiempo, mucho y poco -un fenómeno sólo permitido por las leyes de la mecánica cuántica. Una especie de fusión de la dualidad, en la que un objeto podría tener mucha energía y a la vez poca, ser grande y pequeño o estar aquí y allá (o en el ejemplo clásico de Schrödinger: un gato que está vivo y muerto al mismo tiempo).
El físico Andre Cleland dijo sobre su resonador cuántico en estado de superposición: “el sistema está excitado y no excitado al mismo tiempo”, esto es, moviéndose y estacionario. “Esto no es lo mismo que la mitad de una excitación, ya que las excitaciones son indivisibles”.
Este aparato abre la puerta para llevar la moción cuántica a escalas superiores y explorar la pregunta fundamental de por qué los objetos de nuestra realidad cotidiana, como las monedas o las personas no se comportan de una forma cuántica observable. Muchos físicos creen que en teoría objetos muchos más grandes podrían ser colocados en estados cuánticos si pueden ser protegidos de perturbaciones del ambiente; otros creen que existe una ley aún no descubierta que impide que este comportamiento cuasi-mágico de la materia subatómica se refleje en los objetos de mayor tamaño. Sin embargo, la utilización de la mecánica cuántica en la computación y en las comunicaciones es altamente factible a escala de nanotecnología, lo que podría posibilitar estados de encriptación que no puedan ser hackeados, velocidad de procesamiento inmensamente superior al actual -donde una computadora puede estar tanto apagada como encendida- y posiblemente teleportar información a través del entrelazamiento cuántico.

Según explicó Andrew Cleland, director del equipo investigador, uno de los postulados básicos de la mecánica cuántica es la posibilidad de colocar un objeto en un “estado de superposición cuántica”.
“Se trata de estados en los que un mismo objeto está al mismo tiempo en dos lugares distintos, en dos configuraciones diferentes o, como en el famoso ejemplo del llamado gato de Schrödinger, a la vez muerto y vivo”, agregó el físico.
Todo eso es muy extraño y no se corresponde con la experiencia cotidiana, pero las pruebas experimentales efectuadas indican que es un fenómeno real tanto a escala subatómica como en los átomos e incluso en algunas moléculas de mayor tamaño como la molécula en forma de pelota C60 (carbono 60).
Según Cleland, hacía tiempo que se perseguía el objetivo de demostrar ese “efecto de superposición cuántica” en objetos de mayor tamaño con especial atención a los objetos mecánicos, en contraposición con los eléctricos.
Uno de los principales retos que se han encontrado los científicos es el de eliminar las vibraciones térmicas, que podrían ocultar o destruir el efecto cuántico.
El equipo de la universidad californiana logró su objetivo de llegar a la energía del punto cero, es decir a la energía más baja del sistema, que corresponde a su estado fundamental o estacionario.
Cleland y sus colegas demostraron “un estado de superposición cuántica” en un objeto que contiene billones de átomos, es decir en el mayor objeto mecánico en que ha podido observarse ese fenómeno hasta el momento.
El sistema mecánico utilizado es un disco finísimo capaz de vibrar mediante expansiones y contracciones en todas las direcciones y que han bautizado “tambor cuántico”.
La forma más fácil y clara de observar los efectos cuánticos es desembarazarse totalmente de las vibraciones térmicas, que podrían camuflar o destruir justamente el efecto que se trata de observar.
A temperatura ambiente, esas vibraciones térmicas pueden ser mil veces mayores que esos efectos cuánticos, por lo que hay que refrigerar el disco hasta temperaturas bajísimas: de dos centésimas de grado por encima del cero absoluto.
La temperatura necesaria está relacionada con la frecuencia de vibraciones del objeto que se trata de estudiar, y así un diapasón tendría que refrigerarse aún mucho más para llegar a la energía del punto cero (es decir el estado estacionario del sistema) o mínimo nivel de vibración posible.
Como eso es muy difícil, los científicos optaron por un “tambor cuántico” con una frecuencia vibratoria un millón de veces superior a la de un diapasón y con el que es posible llegar al estado estacionario rebajando la temperatura con los instrumentos actualmente disponibles en el mercado.
Cleland y sus colegas demostraron el estado fundamental del resonador mecánico utilizando un sistema electrónico conocido como “qubit” (bit cuántico), que permite medir el resonador sin destruir de paso los efectos cuánticos.
Así lograron verificar la ausencia de la mínima vibración, luego excitaron el resonador con un único fonón de energía vibratoria y finalmente crearon en él un “estado de superposición” de forma que en el resonador había simultáneamente una excitación y su ausencia y ése podía elegir entre uno u otro estado, algo parecido a escala mecánica al fenómeno del gato de Schrödinger.