viernes, 10 de julio de 2015

ACERCA DE LA MEDIUMNIDAD Y LOS MEDIUMS

ACERCA DE LA MEDIUMNIDAD Y LOS MEDIUMS

MEDIUMNIDAD 

"Existen personas dotadas de facultades mediúmnicas: captan mensajes en el invisible, imágenes, corrientes de fuerzas. Muchos envidian este don, sin sospechar los riesgos que comporta si estas personas se contentan con transmitir lo que ellas han recibido sin preguntarse sobre la naturaleza de lo que han captado. ¿Son o no verídicos estos mensajes? ¿Vienen del mundo de la luz o del de las tinieblas?... Éstas son las preguntas que habría que plantearse.

El que posee facultades mediúmnicas debe, más que nadie, hacer un verdadero trabajo con el pensamiento. Sólo así, estas facultades llamadas extrasensoriales, serán útiles para él mismo y para los demás. Hasta que no haya hecho este trabajo, no será otra cosa que una especie de tubo que deja pasar indiscriminadamente agua limpia y agua sucia. Pero el día en que llegue a ser un médium consciente, será como la rama de un árbol que sabe transformar la savia que recibe para formar hojas, flores y frutos." Omraam Mikhaël Aïvanhov

ACERCA DE LA MEDIUMNIDAD Y LOS MEDIUMS

Cada día surgen más personas cuyas vidas están cambiando, hablan de visiones, gente invisible que les habla, manos que desean escribir solas ,objetos que se mueven solos….se preguntan qué les está pasando, muchas veces incluso llegan a plantearse si no estarán realmente volviéndose locos……..

No saben a quién acudir, no saben qué deben hacer, no entienden lo que les está sucediendo y mucho menos el porqué…… tantas veces hemos oído hablar de brujas, de locos, de chalados que creen contactan con el mundo de los espíritus que no nos atrevemos a contar lo que nos pasa a nadie por miedo a que nos etiqueten como otro perturbado mas……….

La palabra médium significa intermediario, alguien que media entre dos mundos, el visible y el invisible, el plano físico y el plano espiritual, es un puente, un canal que une dos mundos.

Aunque antes que nada, debemos ser sinceros con nosotros mismos. Evidentemente no todas las personas que ven u oyen a seres que los demás no ven u oyen son médiums, realmente hay veces que hay disfunciones físicas reales, ni todos los ruidos o movimientos que observamos a veces tienen consecuencia del plano espiritual………hay que saber descartar un movimiento o ruido producido por situaciones físicas reales como son asentamientos de la casa. Una vez estudiado cada caso y descartadas situaciones físicas debemos pasar al estudio de la mediumnidad.

LAS SIGUIENTES PREGUNTAS QUE NOS PODRÍAMOS HACER SON, PORQUÉ? ¿PARA QUÉ?

Si nos fijamos bien en el mundo que nos rodea, nos percataremos que a pesar de que cada uno de los que aquí estamos somos distintos de los demás, cada uno tiene su modo de ser, de actuar, de pensar, y a pesar de ser tan distintos unos de otros hay dos creencias que siempre han acompañado a la humanidad.

1.- LA PRIMERA QUE LA MUERTE ES EL FIN, DESPUÉS DE LA MUERTE TERMINA TODO.

2.- Y LA SEGUNDA, QUE SERÍA MUY INJUSTO QUE DESPUÉS DE LA MUERTE FÍSICA TERMINARA TODO.

“la gran mayoría de las civilizaciones creían en la reencarnación, en el karma, en intermediarios entre el mundo espiritual y el terrenal (sacerdotes en el antiguo Egipto, adivinos la civilización romana, y si buscamos en la historia veremos muchos más ejemplos, no los voy a exponer todos aquí…….no estoy escribiendo un libro……solo unas nociones básicas para las preguntas anteriores)

Porqué…….buena pregunta……evidentemente os voy a dar mí porque creo que existe o se nos da esa mediumnidad, pero tened en cuenta que es mi porqué, evidentemente después que cada uno saque sus propias conclusiones. 

Este planeta en el que habitamos tiene ya miles de millones de años, y necesita regenerarse…..nosotros pertenecemos a este planeta porque poseemos en estos momentos el mismo patrón vibratorio que él, por lo tanto…… debemos regenerarnos con el ……..si él sube de patrón vibratorio y nosotros no……no podremos volver a él ………pasaremos a un planeta inferior ...

He ahí el porqué de tantas mediumnidades que están despertando actualmente, la época del cambio está en pleno proceso, están despertando nuestras conciencias para que participemos en ese cambio en beneficio propio y de los demás. Si no mejoramos moralmente, nos quedaremos atrás. 

La mediumnidad, es una herramienta que pone a nuestro alcance nuestro creador, para avanzar más rápidamente en nuestra evolución espiritual. Viviendo entre los dos mundos, nos percatamos de que nada es lo que parece, que el cuerpo en el que vivimos no es más que un vestido para esta existencia actual, a la que vinimos a pasar unas pruebas, o expiar errores pasados, incluso algunos vienen en misión para ayudarnos a evolucionar más rápidamente. Cuando abandonamos el mundo terrenal (lo que conocemos como estado de la muerte) dejamos aquí nuestro vestido (cuerpo) y volvemos al mundo espiritual. 

Con ella ayudamos a otros espíritus que ya abandonaron este planeta y debido a su creencia de que todo termina con la muerte vagan perdidos sin saber que deben hacer o a donde deben ir…..y mientras les ayudamos, muchas veces sus propias experiencias nos abren los ojos a errores que ellos cometieron y nosotros también estamos cometiendo, sólo que es más fácil ver donde se equivocan los demás que donde nos equivocamos nosotros, pero en ese estado de trance, de apertura, de concentración cuando estamos con ellos se enciende esa luz en nuestro interior que nos dice……” hey, que yo también actúo como el “ et voilà acabamos de ver uno de nuestros tantos errores que seguimos cometiendo desde a saber cuándo! Identificado el error…….podemos corregirlo…..esa ayuda que estamos prestando, redunda en nuestro propio beneficio, hemos aprendido algo más de nosotros que está mal y podemos corregirlo.

Como podéis ver la mediumnidad es una herramienta muy importante para nosotros, nos ayuda a ver más allá de lo que seríamos capaces por nosotros mismos.

Hay quienes creen que la mediumnidad es un don……que sólo poseen unos cuantos. Eso no es cierto, todos, todos podemos ser médiums, otra cosa es que unos antes de reencarnar en esta vida se comprometieran a trabajar esa mediumnidad , esos son los llamados médiums obligatorios. Cuando llega el momento de trabajar esa mediumnidad , si no lo hacen empiezan a sufrir perturbaciones , descontroles de esa mediumnidad que despertó y no saben cómo dirigirla, y hasta que aprendan y empiecen a realizar el trabajo para el que se comprometieron van a sufrir perturbaciones y descontroles constantes.

Como podéis ver mis queridos amigos, ser médiums no significa que seamos mejores que los demás, sino más bien , que el padre en su divina misericordia nos ofrece de nuevo una ayuda extra, una ayuda para evolucionar más rápidamente al estar en contacto con ambos planos, porque llevamos existencias equivocándonos.

Si me pidieran que me identificara como persona religiosa, filósofa , científica ….. 

No me catalogaría dentro de una de esas identificaciones solo , me considero una persona pragmática, que se rige por la lógica, el conocimiento a través del estudio, capaz de valorar dentro de lo correcto y lo incorrecto, lo lógico y lo ilógico. pero también tengo unos conocimientos inherentes a mí desde que nací sobre el mundo espiritual, que me han acompañado a lo largo de mi vida y que son los que me llevaron a una búsqueda de conocimientos , a una búsqueda de mi misma , a querer trabajar mi mediumnidad, creo en un ser superior, nuestro creador, algunos le llaman dios, otros alá, otros buda ….qué más da su nombre …….lo importante es saber discernir……….si es nuestro padre……si nos dice que todos somos hermanos…..que debemos amarnos……..eso es lo importante………..su mensaje…….que muchos a lo largo de los años lo han tergiversado por intereses propios? el no es el culpable……….sino nosotros que en nuestra imperfección nos equivocamos….

No se puede matar en nombre de ningún dios, cuando ese dios dice que no matarás……..es incongruente.

No se puede atesorar tesoros mientras al lado tenemos a gente muriéndose de hambre, acaso no son nuestros hermanos?

Donde está nuestra caridad si no somos capaces ni de escuchar a aquel que a nuestro lado está y precisa hablar? donde está nuestra caridad si vemos que alguien se está equivocando y en lugar de mostrarle su error (sin ostentación) optamos por lo más fácil……criticarlo? donde está nuestra caridad si somos incapaces de comprender a los demás? Porque la caridad no es solo monetaria……. 

¿DONDE ESTÁ NUESTRA TOLERANCIA?

Cuando te percatas de que nada es lo que parece, interiorizas y comprendes que vivimos en un mundo material, pero lo que te llevas cuando vuelves al mundo espiritual es solo tu reforma íntima, los valores que te caracterizan como espíritu.

Médiums siempre ha habido y siempre los habrá, desde que el mundo es mundo así ha sido y así será….si echamos la vista atrás veremos cantidad de ejemplos de médiums, sólo que por aquel entonces a los primeros de los que tenemos recuerdo se les llamaba apóstoles o enviados de dios. ¿Jesús sin ir más lejos no predicaba la moral? no sanó a muchos enfermos mediante pases energéticos? después de sanarlos no usaba esas palabras “ vete y no peques más “ lo cual indicaba claramente que nuestros actos se reflejan en nuestros cuerpos mediante enfermedades?

También se nos habló siempre del padre, el hijo y el espíritu santo que había de venir a ayudarnos. Estos son los tiempos en que el espíritu ha venido a esclarecernos, a decirnos en que nos estamos equivocando para ayudarnos a evolucionar más rápidamente. y estas aclaraciones nos llegan a través de espíritus guías que nos ayudan con sus explicaciones y a veces regañinas cuando nos equivocamos, y por otro lado como ya os dije antes, por otros espíritus que acaban de abandonar nuestro plano físico , los cuales nos ayudan a identificar nuestros propios errores en sus actuaciones.

Hay muchos tipos de mediumnidades, para saber más sobre ellas podemos consultar el libro de los médiums de Allan kardec. También destacaría como importantes el libro de los espíritus, el evangelio espírita, el cielo y el infierno, el génesis ( todos de Allan kardec ) del siglo xviii

Es importante si se detecta una mediumnidad acudir a quienes nos puedan informar , ayudar, encaminar nuestros pasos , ya que una mediumnidad descontrolada , y sin apoyo puede ser peligrosa.

No se debe cobrar ni siquiera la voluntad por algo que nos han regalado, tenemos nuestras propias manos para seguir trabajando como todos los demás.

La experiencia y la elevación moral son imprescindibles para no caer en las redes de espíritus que se hacen pasar por espíritus de luz y no lo son( encarnamos para evolucionar tanto moral como intelectualmente, pero no olvidemos que no avanzamos en ambas cosas por igual, yo puedo avanzar mucho intelectualmente pero no moralmente) una vez he abandonado el plano físico al acercarme a un médium yo puedo convencerle con mi verborrea y mi inteligencia si éste no posee experiencia, puedo hacerme pasar por quien yo quiera , si le digo que soy un espíritu de luz el médium me creería, si le digo que soy Jesucristo quién me va a llevar la contraria? No debemos dejarnos embaucar por estos, ni por otros espíritus burlones. Espíritus que intentan llevarnos por el camino que ellos desean , unos con malas intenciones, otros por inconsciencia.

La inexperiencia podría hacernos caer en sus redes y el pago por ese error que se nos podría cobrar no os gustaría, os lo aseguro. (Suena muy amenazador). Esa frase en azul, la puso una amiga cuando le pasé el escrito para que le echara un vistazo, y reconozco que es verdad……..suena amenazador…..pero no voy a corregirlo…… porque a veces precisamos de mensajes amenazadores para reaccionar. Pido disculpas si a alguien no le gusta, pero cuando escribo algo que sale de mi corazón y que es precisamente para hacer reaccionar……no lo borro. ( A no ser que sea una bestialidad claro) 

EL VALOR PARA AFLIGIRSE Y LAMENTARSE

EL VALOR PARA AFLIGIRSE Y LAMENTARSE



¿DE QUÉ SE TRATA LA VIDA, SI NUESTRO DESTINO ES SIMPLEMENTE MORIR, SI LA VIDA ES UN DESPERDICIO? ¿ACASO LA VIDA DE QUIENES NOS PRECEDIERON VALIÓ LA PENA, TUVO SIGNIFICADO? ¿ES AHORA EL MUNDO UN LUGAR MEJOR GRACIAS A QUE VIVIERON O ACASO LOS DÍAS DE SU VIDA FUERON EN VANO?

Al buscar las respuestas a este misterio entendemos que este es el momento para afirmar algunas de las verdades esenciales del luto, de qué sucede cuando los que amamos mueren. Lo primero que tenemos que afirmar es que hace falta afligirse. Cuando nuestros seres queridos y amigos mueren, tenemos una necesidad natural de dejarlos ir, de expresar nuestro sentimiento de pérdida.

Hay demasiadas personas que buscan atajos en el proceso del luto o que lo ignoran por completo. Un maestro comentó, “Aunque tenga que caminar por un valle oscuro”, que uno tiene que caminar por el valle, no puede evitarlo ni siquiera tomar una desviación. Pues sí: es necesario caminar por el valle oscuro, no alrededor, no por encima ni por debajo. En otras palabras, existe una necesidad de confrontar a la muerte, de enfrentar nuestra tristeza.

Algunas personas intentan eliminar por completo el proceso de la pena. Con frecuencia tratan de explicarlo diciendo que no quieren molestar a nadie, de causar un inconveniente o ser una carga. Es cierto que es un comportamiento muy considerado de su parte, pero no están satisfaciendo sus necesidades. Están convencidos de que no tienen esa necesidad.

Segundo, tenemos derecho a afligirnos. Con frecuencia, nuestros amigos y parientes bien intencionados nos quitan este derecho. Actúan de buena fe, ni dudarlo, cuando le dicen a quien ha sufrido una pérdida que llorar es un comportamiento infantil. Intentan alejar al enlutado de la situación de pena y hacen las cosas que él debe hacer por sí mismo. Distraen al doliente, hablan de cualquier cosa y de todo, excepto de las cuestiones sobre las que el enlutado necesita hablar y tiene el derecho a hablar.

A LAS PERSONAS QUE HAN SUFRIDO LA PÉRDIDA DE UN SER QUERIDO SE LES DICE QUE “SEAN FUERTES”, COMO SI FUERAN PIEDRAS. LOS SERES HUMANOS TENEMOS QUE DARNOS EL PERMISO DE LLORAR Y ESA ES UNA DE LAS RAZONES POR LAS QUE TENEMOS CONDUCTOS LACRIMALES.

Y finalmente, necesitamos reconocer que el afligirse también requiere valor. El duelo es la última prueba de la vida. Porque el afligirse es un modelo para el crecimiento y para encontrar el sentido en nuestra vida.

Enfrentarse a la pena y pasar por todo el proceso de lo que ella representa significa enfrentarnos a nuestros sentimientos con honestidad, expresarlos y aceptarlos durante todo el tiempo que le tome a la herida sanar. Para la mayoría de nosotros, esto es algo bastante difícil. Por eso, afligirse requiere valor.

Hace falta tenerlo para sentir nuestro dolor y enfrentarnos a lo desconocido. También hace falta tener valor para afligirse en una sociedad que, erradamente, valora la reserva y donde nos arriesgamos a enfrentar el rechazo de los demás por ser abiertos o diferentes.

Tener valor para afligirse conduce a tener valor para vivir, amar, arriesgarse y disfrutar los frutos de la vida sin temor o inhibiciones.

Tener valor para enfrentarse a la pena, la frustración, las dificultades, invariablemente genera una vida de más recompensas.

Tener valor para confrontar la muerte con honestidad, significa que examinamos nuestra vida, valores, ideas, y lo que tiene significado para nosotros, con lo que eventualmente creamos una existencia satisfactoria y con un propósito.

Al aceptar a la muerte como un proceso natural de la vida, podemos vivir nuestra vida con más gusto y profundidad. Ahora, ¿qué es lo que tenemos para ayudarnos a desarrollar ese valor? No es algo que se encuentre en un catálogo y nos puedan entregar por mensajería; tampoco lo hallaremos en un aparador o lo conseguiremos por debajo de la mesa. Pero es accesible a todos nosotros.

Un profesional en apoyo emocional sugiere tres fuentes de ayuda. Lo único que hace falta es usarlas. Son el apoyo a uno mismo, el apoyo del ambiente y el apoyo de nuestro sistema de creencias o nuestra filosofía.

El primero, el apoyo a uno mismo, es importante. No podemos tener valor para afligirnos o para encarar a ninguna crisis hasta que nos enfrentemos a nosotros mismos, Y esto significa honrar a nuestros sentimientos y necesidades. Aunque de ninguna manera desprecio el hacer cosas por los demás, hay legitimidad en hacer cosas para uno mismo. Otra cosa que debemos estar dispuestos a aprovechar es el apoyo que hay en nuestro ambiente. Podemos obtener mucho de otras personas. Nuestros amigos, parientes, vecinos, colegas, médicos de familia, sicoterapeutas, clero, abogados, consejeros financieros, personas de negocios, todos pueden ayudarnos.

Además existen otros apoyos: cursos, cambio de profesión, trabajo voluntario, clubes, mascotas, viajes, arte, música, danza, grupos de duelo, deportes, meditación. No son un escape. Son ayudas que tenemos a nuestro alcance.

El tercero es nuestro sistema de creencias. Nuestra filosofía de vida afecta mucho la forma en que nos enfrentamos al dolor y a los problemas. El significado que le damos a la vida, al sufrimiento y a la muerte es fundamental. Vivir una vida con significado, cualquiera que sea, es más fácil que vivir sin nada. 

Vive, ama, arriesga y disfruta de los frutos de la vida sin temor ni inhibiciones. Permitamos que la vida sea, para ti y para mí, un tiempo así, un tiempo para que adquiramos el valor de afligirnos. En nuestra sociedad, con demasiada frecuencia, se nos enseña que la muerte es un tema que debe evitarse, ignorarse, incluso negarse. Sin importar cuál sea tu origen cultural o étnico, cada vez que permites que tus emociones salgan a la superficie, te sorprenderá notar el poco apoyo que recibirás para realmente desahogar tu pena o expresar tu dolor.

No obstante, debes permitirte lamentarte. Posponer la confrontación de tus sentimientos al llenar cada día con actividades sólo aumentará la reacción de la pena. Recuerda que cuando uno sufre una gran pérdida, expresar los sentimientos es una muestra de fuerza, no de debilidad.

NO HAY UNA FORMA CORRECTA PARA EXPERIMENTAR LA PÉRDIDA Y AJUSTARSE A UNA VIDA SIN EL QUE HA PARTIDO. PERDER A LA PAREJA, A UN HIJO, MADRE O PADRE, AMIGA O AMIGO, HERMANA O HERMANO, ES PERDER UNA PARTE DE TI. POR LO TANTO ES NATURAL LAMENTARSE POR ESTA PÉRDIDA.

QUIZÁ SUFRAS EMOCIONES DE UNA INTENSIDAD INIMAGINABLE. PERO AUNQUE ESTÉS EN AGONÍA, POR MÁS TERRIBLE QUE TODO PAREZCA SER, TU PENA ES SANA Y CORRECTA. Y DEBES DARTE PERMISO PARA LAMENTARTE.

DESDE EL OTRO LADO

DESDE EL OTRO LADO


DESDE EL OTRO LADO 

 No llores, ni te entristezca 
 Porque ya tus ojos 
No verán mi materia 
Alégrate con mi dicha 
 Porque ya termine 
Mi tarea. 

 Mira más allá 
De la envoltura 
 Y encontraras 
 Mi Esencia 
Que es Eterna. 

Como el agua de los ríos 
Como las estrellas del firmamento 
 Y a cada paso que des 
Mi amor seguirás teniendo. 

Soy viajero del infinito 
Y llegara un día 
Que nos encontraremos 
Al cabo del tiempo... 

No llores, ni te entristezca
 Que mi vida sigue 
 Aunque tú no me veas 
Aunque tú no me sientas... 

Cuando el recuerdo te emocione 
 Cuando las ganas te puedan 
Cuando el dolor se presente 
 Entonces solo entonces 
 Cierra los ojos y siente 
Que tu corazón te dirá 
Que no estoy ausente

CUÁNTO CUESTA DECIR ADIÓS

CUÁNTO CUESTA DECIR ADIÓS. (Compartiendo Experiencias)

NO SE ENCUENTRA EN NINGUNA BIBLIOTECA, DICCIONARIO, VOCABULARIO O LIBRO ALGUNO, LAS PALABRAS EXACTAS PARA DESCRIBIR EL DOLOR QUE NOS INVADE CUANDO PERDEMOS A UN SER AMADO. LA MUERTE DE ALGUIEN QUERIDOque es parte vital en nuestro diario vivir, que es el motivo principal en nuestra vida, detiene la historia y empieza una nueva etapa sin ese alguien. 

Entramos en un periodo indescriptible deDOLOR Y TRISTEZA, caminando por veredas y caminos que no hemos elegido, caminos que ninguno nos explicó y que han sido vedados de nuestra mente, “esto no puede pasarme a mí”, “¿Por qué a mí?”, “es una pesadilla”, “esto no puede ser cierto”.

Nos encontramos de pronto enfrentando etapas largas y dolorosas de aceptación, adaptación, impotencia, cólera que debemos, que tenemos que pasar para algún día poder aliviar el corazón, un proceso largo que incluso, podría durar toda la vida. 

LA MADRE QUE PERDIÓ UN HIJO, lo busca en la sonrisa de todo niño que ve en cualquier parte. Lo busca en los rayos de sol que no la entibian, lanza besos hacia el cielo, con la esperanza que uno de ellos le llegue al hijo amado que le fue arrebatado inmisericorde mente por los misterios que la muerte resbala.

QUIEN PERDIÓ A UN HERMANO/A lo busca en las historias de la niñez que quedaron suspendidas en el cometa de papel que nunca más se levantará con el viento, pero le envía mensajes en un hilo de esperanza porque sabe que algún día se encontrarán de nuevo en el fulgor de aquella estrella.

ES DURO LEVANTARSE CADA DÍA Y ENFRENTARLO SIN EL ESPOSO, el novio, o el ser querido. ¿Por qué si hasta ayer eran felices? Se encuentra de repente sin la sombra del esposo/a enfrentando la vida sola con sus hijos que nunca conocerán ese rostro tan amado que significaba todo en la vida. 

EL HIJO/A SE QUEDA SOLO/A, desgarradoramente sola/o, tratando de encontrar sentido a la vida, ya no estará la guía del padre o de la madre o de ninguno de los dos, porque se han escapado en brazos de una nueva dimensión donde ni el llanto ni el sufrimiento del hijo/a pueden alcanzarlos. 

Nos quedamos así, cargando con una dolorosa cruz, cuyas cuatro esquinas apuntan hacia los cuatro puntos cardinales buscando a aquellos a quien tanto hemos amado y que ya no están. Sin embargo y a pesar de todo,

EL PROCESO DE DUELO SIGUE, un largo y doloroso proceso que no se detiene, a pesar de tantos y tantos estudios al respecto, no existe garantía alguna que nos asegure un tiempo específico para el proceso de recuperación, pero sabremos que ha llegado cuando seamos capaces de imponernos nuevos proyectos vitales y podamos normalizar una convivencia con familiares, amigos y compañeros, en ese momento sabremos que hemos alcanzado la aceptación de que la persona querida ha muerto y no volverá.

ACEPTAR NO ES OLVIDAR, es encontrar el sentido a todo lo vivido, es traer a nuestra memoria las vivencias del pasado con el ser querido sin sentir ese dolor que no se puede controlar, recordarlo con ternura, perdonarnos y perdonar lo negativo que alguna vez pudo empañar una relación. 

Nos llega el momento de superarnos, de guardar dolor y lágrimas en un rincón de nuestra mente y corazón, para sacarlas en fechas importantes, aniversarios, cumpleaños y cualquier acontecimiento importante. 

Los recuerdos serán hermosos, tanto que probablemente nos harán llorar, pero será sin la ansiedad y dolor inicial y seguiremos adelante con nuestra vida hasta el feliz acontecimiento de encontrarnos de nuevo. 

EL AUTISMO


Vamos a tratar el tema del autismo haciéndonos dos preguntas. 1ª ¿Qué es el autismo? 2ª ¿Cómo actúan los autistas? E intentar exponer las causas del autismo desde el enfoque espírita.
El autismo es un desorden del desarrollo del funcionamiento cerebral relativamente frecuente, afectando a dos o cinco individuos de cada diez mil. Según la ciencia, el cuadro clínico está marcado por una relación grave de la interacción social y del lenguaje verbal y no verbal. Además hay que resaltar que, la mayoría de los autistas se van revelando como tales, antes de los tres años. El retraso mental no se da en todos, pues hay autistas que revelan capacidades prodigiosas, como la música, las matemáticas y la memorización. La ciencia nos dice que “Algunos casos de autismo son consecuencia de infecciones en el periodo intra-uterino, de dolencias genéticas o malformaciones”. Sin embargo la mayoría tienen una causa desconocida. El autismo presenta el extraño síndrome de comportamiento que compone un complicado cuadro de aislamiento y soledad. El autismo nos hace imaginar una pirámide solitaria, inexpugnable, cerrada sobre sí misma. Bruno Betterheim la veía como una “fortaleza vacía”. Alrededor de ella se concentran una pequeña multitud inquietante de personas queriendo entrar para convencer a la persona que vive dentro a aceptar el mundo en que vivimos aquí fuera. El Dr. Darold Treffer, sumergiéndose en el enigma paralelo de los idiot-savants o sabios autistas, dio con los pasajes ignorados que lo llevaron al entendimiento, aún imperfecto, limitado, pero revelador del extraño síndrome de aquellas geniales personas cuyos Q.I.s. se revelan paradójicamente tan bajos. En Vida de un autista, uno de los pocos libros brasileños sobre el tema, Nilton Salvador narra “una saga real y victoriosa contra lo desconocido”, vivido por él y su esposa para luchar milímetro a milímetro en conseguir llegar al áspero camino que los llevase al interior de su hijo Germano, autista.
Barry Neil Kaufman (A miracle to Believe in – Milagro para creer), recuerda que el autismo ha sido “tradicionalmente considerado una subcategoría de la esquizofrenia infantil, a despecho de que más recientemente han sido vistos como una situación de avería cerebral”. También Temple Grandin nos dice al caracterizar el autismo (Thinking in Picture – Pensando en Imágenes), como “desorden neurológico que revela claras anormalidades cerebrales”, añadiendo después que “a despecho del hecho de que la mayoría de los casos de autismo tengan una fuerte base genética no se descubrió ningún gen específicamente responsable por la disfunción. Hay por una parte un desorden cognitivo y en otro un desorden en el procesamiento sensorial”. Vamos viendo como la ciencia enfrenta el autismo. Ahora vamos a ver cómo actúan los autistas. Hay mucha información al respecto de este asunto, pero vamos a intentar resaltar lo más importante. 
Los autistas se manifiestan, del lado de aquí con algunas actitudes como; movimientos repetitivos, automatizados, aparentemente inconscientes, como dar vueltas a sí mismos, agitar las manos, hacer girar indefinidamente una rueda de un juguete, accionar repetidamente un interruptor de la luz y cosas parecidas, como si quisiera mantener la mente ocupada con rutinas sin importancia que los distraiga para no aprender cosas nuevas. Para no salir de su auto encarcelamiento. La ciencia está de acuerdo en catalogar estás manifestaciones como típicas del autista. En determinados casos el autista puede agredir y auto-agredirse, como rechazo a ese cuerpo que no acepta, aunque le sirve de refugio. Es doloroso ver como estas criaturas se encierran en sí mismas, cuando otras, la mayoría, se muestran encantadoras, divertidas y manifestando su deseo de expresión lingüística, que en el autista no se da de forma normal, pues es el lenguaje una de las incapacidades de ellos.
El autista no muestra interés por nada, nada de lo que traspase su frontera del lado de aquí. Él necesita sentirse en su territorio personal. No permite invasiones, ni se muestra a través de las grietas de su fortaleza. Es como si nos quisiera decir “dejadme en paz”, sin poder utilizar la expresión verbalmente. Entre los pocos casos de autistas que traspusieron la fortaleza, está Dona Williams que, sin llegar a estar totalmente curada o recuperada, ella  consideraría más tarde, con mejor nivel de lucidez, “mí mundo” y el otro lado, donde quedaba “el mundo”. Barry Neil Kaufman habla sobre la necesidad de “construir un puente si es que pretendemos llegar al segregado mundo de los autistas”. Ellos no se muestran nada interesados en venir a nuestro mundo, a nuestro encuentro. Parece que el autista no tenga conocimiento de lo que ocurre a su alrededor. Hay pues en la mente del autista, una nítida distinción, aunque inconsciente, entre mí mundo y el de los otros. Cualquier esfuerzo, cualquier lucha por alcanzarlos, penetrar la fortaleza, obtener alguna reacción, es recibido con una estudiada indiferencia, a veces hasta hostilidad. El autista huye de cualquier relación con los demás e incluso la negación de un simple contacto visual, se agarra a lo que le es familiar, su rutina, a los objetos que mueve indefinidamente. El no quiere innovaciones; cuanto menos contactos con la vida en el mundo, mejor.
A los científicos, aunque no a todos, les falta algo importantísimo para comprender el comportamiento autista: el componente espiritual. Para la Dr. Helen Wambach PhD en psicología, “la actitud de no envolvimiento asumida por el autista podría ser atribuida a un rechazo de su propia reencarnación”. Ella no pudo dedicarse más a fondo en esta hipótesis de la reencarnación, no consiguió éxito en este terreno. Parece resultar de una actitud consciente, deliberada, bien planeada y cuidadosamente ejecutada, lo que nos hace suponer una lúcida inteligencia actuando entre bastidores. Quien no acepta el componente espiritual, cree que las deficiencias mentales derivan de insuficiencia cerebral. La persona es autista no porque tiene el cerebro dañado, sino tiene el cerebro dañado porque no quiso o no consiguió transmitirle a el, en el 

periodo crítico de la formación, los comandos mentales necesarios para su correcto desarrollo, pero tales comandos no son generados por el cerebro, ellos sólo transitan por sus circuitos. Los impulsos que los provocan vienen del espíritu acoplado a ese cuerpo. Hay en los bastidores una voluntad específica, de la cual el cuerpo no es más que el instrumento ejecutador. Y hablando del tema espiritual, de la voluntad y realidad espiritual, ¿existiría detrás de todos esos aspectos éticos o para hablar más claro de aquella realidad, implicaciones Kármicas? Por desgracia aún está lejos el día que la ciencia admita la realidad espiritual, que es el eslabón que les falta para comprender todos los problemas mentales y físicos. El autista puede ser un espíritu que no acepta vivir en un cuerpo físico, o que se esconde en el por varias razones, como el sentimiento de culpa. Se refugia en su fortaleza y no quiere salir de ella, o no quiere admitir responsabilidades y compromisos a cumplir. Sólo si tuviésemos acceso a su ficha cármica, podríamos comprender las causas ya que los efectos los estamos viendo. Lo cierto es que tanto el autista, como todos los que tienen trastornos mentales, están basados en vidas anteriores. En dramas tremendos.  No olvidemos la Ley de Causa y Efecto, que se ejecuta inexorablemente para nuestra evolución. Muchos espíritus que reencarnan no están dispuestos a admitir errores cometidos, muchos llegaron a un grado tal de maldad, de rebeldía, que al reencarnar, los efectos de esos conflictos, tarde o temprano aparecen, y aparecen muchas veces en trastornos graves de la mente. El autista es un ser preexistente, por lo tanto acogido a la ley de Acción y Reacción. Ya vivió muchas vidas y trae un bagaje riquísimo de experiencias. No es una hoja en blanco, sin pasado. No desea reencarnar o al menos, no en el momento en que se programa su reencarnación que puede ser de forma compulsiva, por las necesidades que él tenga para progresar. Si se les dejase a su libre albedrío muchos espíritus no querrían volver a nacer nunca más, entre ellos muchos autistas, pues tienen registrado en su disco duro “espíritu”, los traumas de vidas anteriores, los dolores que provocó y se provocó, la reminiscencia de actos que lo avergüenzan y, viéndose en un cuerpo material, se niega a admitir vivir del lado de aquí, de ahí que se refugia en su fortaleza, y de ella muy pocos salen, y aún saliendo, nunca se mostraran como personas “normales”, pues tienen los registros cármicos de su pasado que los 
perturban. Incluso muchos tienen alucinaciones terribles, que no son otra cosa que una mediumnidad sin definir ni educar, dado el desinterés del autista y la dificultad de trabajar con ellos. No les interesan las personas con las que van a convivir, no les interesa ningún tipo de relacionamiento con los demás, de ahí su incapacidad de lenguaje, de comunicación. Su rechazo a cumplir sus compromisos kármicos serán tenidos en cuenta, en una nueva reencarnación, donde posiblemente él si quiera relacionarse con el mundo de aquí fuera, y no le sea posible conseguirlo, con lo cual vivirá en su fortaleza, sin poder hacer nada para salir de ella. Dios nos ama y nos educa, pese a nuestra rebeldía.  


Articulo de:
                    Isabel Porras

jueves, 9 de julio de 2015

¿Por qué olvidamos nuestras vidas pasadas?


¿Por qué olvidamos nuestras vidas pasadas?

Antes de analizar el por qué olvidamos las vidas pasadas al reencarnar, comenzaremos analizando cómo funciona la memoria. Primeramente la dividiremos en dos apartados: “La memoria ordinaria o cerebral” y “La memoria profunda o subconsciente”
La primera son los recuerdos de cuando estamos encarnados o en estado de vigilia (despiertos), los cuales desarrollamos en el día a día y en los que prácticamente la totalidad de la población, exceptuando algún caso extraordinario, no recuerda sus vidas anteriores. Esto no nos tendría que resultar tan extraño, ya que ni siquiera recordamos cuando estábamos en el vientre de nuestra madre, ni los primeros años de nuestra infancia. Esta memoria está adaptada a las necesidades de nuestra encarnación, la podemos cultivar con nuestro esfuerzo y voluntad diaria, pero, mucho más importante que esta resulta la segunda división “La memoria profunda” el YO profundo o subconsciente en el que están gravadas todas las existencias anteriores y todas las facultades que hemos desarrollado y aprendido anteriormente. Todo queda registrado en el libro del alma, más concretamente en el periespíritu, en los pliegues más profundos del ser.
Cada espíritu tiene una vibración particular y aquellos que lo hacen al unísono se atraen. En la encarnación, esta vibración se reduce, porque la carne mucho más densa y pesada que el alma, comprime las funciones y capacidades de esta. Durante el sueño dicha vibración aumenta al aflojarse los lazos que unen el espíritu al cuerpo y llega a su esplendor tras la muerte quedando libre el alma. Aquí encontramos la clave de la imposibilidad de adquirir información y recuerdos de la memoria profunda y pasarla a la memoria cerebral. En conclusión, cuando encarnamos quedan sepultados nuestros recuerdos eclipsados por la carne.
Si Dios, es tan inmensamente justo y bueno, ¿Por qué no permite ese recuerdo? ¿Por qué nos coloca una venda en los ojos del recuerdo, aquí en la Tierra? Esto tiene una explicación muy lógica y al analizarla engrandece más a Dios y a su sabiduría. Si tenemos en cuenta que todo evoluciona a mejor y que nos mejoramos moralmente en cada encarnación, llegamos a la conclusión de que en las vidas anteriores fuimos peores de lo que somos en la actual. La historia nos lo demuestra, ya que salimos recientemente de la barbarie. Si de por sí la vida es dura, con el recuerdo de los sufrimientos y venganzas pasadas sería insoportable. Hay que comprender que estamos en un mundo de expiación y pruebas donde venimos a corregir antiguos errores del pasado; de no ser por el olvido del pretérito, los enemigos de otras vidas se perpetuarían por los siglos, las rivalidades, el odio y la discordia se avivarían de vida en vida. Con ese recuerdo de otras encarnaciones nuestros enemigos y víctimas nos reconocerían y nos perseguirían. Vemos a nuestra misma sociedad, que no admite ni perdona a los culpables, pese haber pagado sus deudas con la justicia humana, siguen siendo rechazados. Sin ese olvido los grandes criminales estarían marcados para toda la eternidad y no tendrían la oportunidad de rectificar sus crímenes.
El alma culpable, al renacer en una nueva condición, encuentra el auxilio y la ternura necesaria para su rehabilitación. Dios, sabiamente, quiere que bajo esa ternura que despiertan las criaturas en temprana edad, puedan alimentar sus almas con el amor necesario para modificar su sensibilidad interior, para emprender una nueva etapa con energías renovadas, bajo el escenario de la vida que mejor se le acopla a sus necesidades, ya que esta nueva existencia que comienza, con sus penas y luchas, se acopla a sus características como un guante a una mano, con la finalidad de poder saldar antiguas deudas y conseguir otros logros. Estos nuevos lazos familiares, bajo el olvido del pasado, son una oportunidad perfecta para poder acercar estos enemigos de otras vidas y conseguir sustituir los sentimientos que albergan de odio, rencor y resentimiento por amor, cariño y fraternidad. Ya nos dijo Jesús “Reconcíliate con tu enemigo mientras estas en el camino”.
Dios bajo el olvido de las vidas pasadas y las relaciones de parentesco nos ofrece una de las llaves más importantes que tenemos para nuestra evolución y progreso en la actual encarnación, sin esto la humanidad caminaría mucho más lenta.
Si analizamos la cuestión y somos sinceros con nosotros mismos: ¿Cuántas cosas quisiéramos todos borrar de nuestra vida actual que son otros tantos obstáculos para nuestra paz interior? Por un momento imaginemos que se multiplican todos esos tormentos. Pues eso sería el recuerdo del pasado. Demos gracias por poder empezar de cero en esta vida, de no ser así sería un suplicio para la gran mayoría de la población. Aunque esto no será eternamente así, pues a medida que el ser humano progrese moralmente, su campo psíquico se dilatará y las facultades del espíritu irán ganando terreno en la Tierra.
Día llegará en que el recuerdo del pasado sea normal, claro que para llegar a esto tendremos que haber depurado la conciencia y no puede albergar el alma ningún resentimiento hacia ninguna persona, ya seamos agresores o víctimas.
Realmente dicho olvido del pasado no se produce totalmente, ya que tenemos un faro que nos guía llamado intuición en el fondo de nuestra conciencia, para rescatar conocimientos profundos y llevarlos a la conciencia cerebral. Esto es lo que nos interesa recordar del pasado, las adquisiciones, logros y capacidades adquiridas, de aquí vienen nuestras habilidades, vocaciones y predisposiciones. Ahora citaremos un ejemplo: Dos personas en igualdad de inteligencia, estudian un mismo asunto, uno lo asimila muy rápido mientras que al otro le cuesta mucho trabajo comprenderlo. Esto es porque uno sólo tiene que recordarlo, entrando en acción la intuición y el otro es la primera vez que se enfrenta ante esa materia.
Llegados a este punto analizaremos en qué circunstancias se puede dar el recuerdo de las vidas pasadas, cómo bajo una modificación de la vibración es posible llegar a esa memoria profunda.
En primer lugar examinaremos los individuos que se acuerdan de otras vidas de una manera natural: de ciertos lugares, objetos, personas, etc. Esto se suele dar en países donde el conocimiento de la ley de la reencarnación está extendido y hay menos barreras psíquicas para que se de esta circunstancia, aunque es poco usual, ya que esto suele ocurrir si ese recuerdo es útil para su actual encarnación. En Oriente se han podido comprobar y certificar algunos casos de este tipo.
Continuamos estudiando algunos sueños de vidas pasadas. Al dormir tenemos un desprendimiento del alma, esta más libre, puede acceder al archivo del pasado aunque se encuentra con el bloqueo vibratorio de hacer llegar esa visión del alma al cerebro del cuerpo físico (para más información del sueño ver el artículo publicado en El Ángel del Bien nº 2 del mes Octubre 2007 “El Maravilloso Mundo de los Sueños).
A continuación citaremos algunos casos de niños pequeños que dicen acordarse de cosas ya vividas. Esto tiene una explicación y es porque hasta los siete años aproximadamente el alma no se encuentra totalmente imbuida por la materia y ese pequeño desprendimiento los hace más partícipes del plano espiritual, más perceptibles y más accesibles a recuerdos de otras vidas. Los hay que narran con exactitud vidas anteriores, siendo comprobadas algunas (existen varios ejemplos en el libro El problema del Ser y del Destino de León Denis pág. 212 a 214 de ed. Kier). Según va creciendo el niño el engranaje espiritual se completa con el cuerpo, quedando el espíritu totalmente absorbido por la materia, siendo ya el recuerdo de las vidas anteriores imposible.
A los niños no se les debe forzar la percepción espiritual, si la tuvieran hay que tratarlo como algo natural, sin darle importancia, lo habitual es que esto cese con la edad.
Seguidamente nos centraremos en la sugestión. Con esta puede llegar a producirse un desprendimiento parcial del alma con la consiguiente modificación vibratoria que restablece la relación cerebral y la conciencia profunda; hay distintas fases, a más amplio desprendimiento, más profundo y amplio es el recuerdo. Con el regreso a la carne quedan eclipsados los recuerdos, esto es lo que comúnmente conocemos como “Regresiones”. Desde mi punto de vista sólo lo recomendaría para poder acceder al foco de alguna patología, nunca como medio de curiosidad, ya que tiene sus riesgos. Si analizamos y pasamos por el filtro de la razón, la gran mayoría de regresiones que realizan los profesionales y estudiosos del mundo psíquico, suelen tener por resultado el recuerdo de vidas en las que la inmensa mayoría han sido Reyes y personalidades muy conocidas, en la actualidad conozco cinco personas que dicen haber sido Cleopatra, cuando la lógica nos dice que eso es imposible. La ciencia psíquica no es como las matemáticas donde dos más dos son cuatro, cada persona es diferente y si por ley natural no se produce este recuerdo, forzándolo sólo obtendremos resultados positivos si buscamos algún fin noble.
Finalmente llegamos al desprendimiento total con la muerte del cuerpo físico, esto es la libertad para el espíritu. Aquí se producirá el recuerdo completo de todas las vidas, pero recuerde, querido lector, que la primera condición para recordar es querer recordar. Por eso nos encontramos con comunicaciones de espíritus que continúan, como en la Tierra, sin el recuerdo del pasado; ciertos dogmas religiosos son un gran impedimento a la hora de producirse este recuerdo gradual del pásado. Al comprimir nuestra mente bajo ciertas teorías que resultan ser una venda oscura para nuestras percepciones espirituales, una vez que pasamos el sepulcro. Para las personas que creen en la reencarnación y los que han alimentado el espíritu con conocimientos del más allá, les cuesta menos trabajo adaptarse y despertar las facultades espirituales después de la muerte. Vista, oído, tacto, etc., se unen y se multiplican, lo bello es mil veces más bello y lo penoso es mil veces más penoso.
Aquí llegamos a un punto culminante del ser, ya que con la memoria acariciando las existencias anteriores encuentra el sentido de esta última encarnación que acaba de completar al encontrar en los crímenes y dolores del pasado la causa de los logros y expiaciones sufridas junto con la razón de su situación actual. Ve la correlación de sus vidas pasar, el pasado explica lo presente y deja prever el porvenir, por desgarrador que sea este examen es justo y necesario, pues puede ser el punto de partida de las resoluciones saludables y de la redención. Acaba de conocer sus aciertos y sus errores y se convierte en su propio juez. Has leído bien, no hay ningún verdugo de la inquisición, sino que para el espíritu que ya se le ha despertado su conciencia será el mismo el que tenga que enfrentar su balance. Comienza un periodo de examen y recogimiento, será dichoso por los logros obtenidos y sufrirá por los errores y las oportunidades perdidas. La conciencia del hombre recto y honesto goza de un equilibrio y una unión con las leyes de Dios, la del criminal no deja minuto de reposo. Constantemente reproduce los males causados creando una situación continua de amargura, dolor y vergüenza, siendo dominado y absorbido por esa vibración, por ese sentimiento que es peor que cualquier mal físico al no encontrarle fin.
Tras esto llegará una nueva encarnación y así hasta que nos hayamos depurado bastante para ascender a planos mejores. El principio de afinidad lo rige todo en el plano espiritual y asigna a cada uno su lugar.
Cuando nos centramos en una sola existencia, marcando un principio y un final, todo carece de sentido, caminamos en un laberinto con los ojos cubiertos dejándonos llevar por la fuerza de las pasiones, perdiendo oportunidades maravillosas de crecimiento espiritual. Así tan sólo tenemos una visión parcial de nuestra existencia, pero cuando subimos la montaña de la conciencia y observamos desde la cumbre la inmensidad de las existencias, la justicia divina resplandece; vemos lo que fuimos e imaginamos lo que seremos y desde esta perspectiva es desde donde tenemos que enfrentar con fuerza y valor las pruebas de esta encarnación que nos ayudarán a conocernos y a dominar nuestras pasiones.
¿Quién puede saber más de la muerte, sino los propios muertos? Pues bien, la voz de ellos es la que nos desvela todos estos misterios de la vida diciéndonos que no tengamos miedo a la muerte, ella nos reunirá a todos un día: “Aprovechad vuestra encarnación, trabajar y amaos, dedicad cada minuto en el bien, en sed mejores cada día ya que nada se pierde. Cada nuevo amigo sincero, cada lazo de amistad que afianzáis en la Tierra perdura en la eternidad e incrementa vuestra familia espiritual. Abrid el corazón a todos vuestro hermanos”.


miércoles, 6 de mayo de 2015

UN OBSESOR EN EL CENTRO ESPÍRITA

                                     
                                    UN OBSESOR EN EL CENTRO ESPÍRITA
En un centro espírita famoso y muy frecuentado, Raimundo estaba iniciando los trabajos de desobsesión. Raimundo, como buen adoctrinador espírita desde hace más de 30 años, hizo una oración de apertura y pidió a Jesús que ayudase a liberar a todos los hermanos que viniesen a la sala de desobsesión del sufrimiento que atravesaban.
Raimundo vio al médium incorporar a un espíritu que decía estar en el umbral, sufriendo mucho por culpa de la rabia y resentimiento que sentía de un adversario. Raimundo inició entonces los procedimientos de la desobsesión clásica y dijo que el espíritu debería perdonar al adversario, pues la ley del amor es nuestra salvación.
El espíritu incorporado, con mirada penetrante, dijo:
– ¿Y por qué debo confiar en ti?
– Mira hermano – dijo Raimundo – Estamos aquí en un centro espírita, donde las enseñanzas de Jesús se practican. Nosotros aquí ayudamos a todos los espíritus sufrientes y necesitados.
– ¿Y también te ayudas a ti mismo, o sólo piensas en ayudar a los demás? Preguntó el espíritu. Raimundo quedó sorprendido con la pregunta, pero como adoctrinador experimentado sabía que no podía caer en las artimañas de los obsesores, y dijo:
– Hermano… no estamos aquí para hablar de mí. Tú estás en el umbral y necesitas ayuda. ¿No quieres salir del umbral?
– Sí, quiero. – dijo el obsesor – Sólo me pregunto cómo existen tantas personas viviendo en el nivel o en el estado umbralino y no lo perciben, incluso estando encarnados. Pues a fin de cuentas, como tú mismo enseñas en tus charlas aquí en el centro, el umbral es un estado de conciencia y no un lugar o espacio físico. Algunos espíritus viven en el umbral porque no consiguen desprenderse de la rabia y resentimiento que sienten de un enemigo. Pero tú, Raimundo, ¿perdonas a todas las personas? ¿No sientes también rabia y resentimiento de alguien?

Raimundo se estaba irritando con el obsesor. Estaba pensando en una respuesta, pero el espíritu completó:
– ¿No es verdad que también sientes rabia y resentimiento de tu ex-mujer, que te traicionó con uno de tus amigos hace aproximadamente 10 años? ¿No es verdad que hasta hoy no consigues perdonarlos?
Raimundo se asustó con aquellas palabras. “¿Cómo podía el espíritu saber eso?” pensó. Comenzó a sentir rabia del obsesor, y no muy confiado, dijo:
– No voy a entrar en tu encerrona. Tú como obsesor experimentado debes atacar a las personas en sus puntos débiles. Por lo tanto, que sepas que…
– ¿Yo soy un obsesor, Raimundo? – preguntó el espíritu interrumpiendo a Raimundo. – Yo me pregunto si todos nosotros no somos un poco obsesores de las personas que decimos amar, pero que en el fondo las intentamos controlar y ganar su afecto a la fuerza. ¿No es verdad que tú has sido casi un obsesor de tu hija adolescente? ¿Cuántas veces al día la llamas preguntando dónde está? ¿Cuántas veces le prohibiste que saliera con chicos? ¿Cuántas veces interrumpiste la libertad de tu pequeña por culpa de los propios miedos e incertezas que guardas dentro de ti? Puedes estar siendo un gran obsesor encarnado de ella y ni percibirlo…
Raimundo quedó atónito con aquellas revelaciones. Aquel espíritu parecía saberlo todo sobre él, y estaba allí desnudando sus defectos uno a uno. Raimundo todavía no quería dar el brazo a torcer y se quedó con más rabia. Decidió hacer una oración, diciendo:
– Señor Jesús, pido que tu equipo conduzca a este hermano perturbado a un lugar de tratamiento en el plano espiritual. El espíritu dijo:
– ¿Por qué me llamas hermano, si en este momento quieres, en verdad, apretarme el cuello? ¿De qué vale hacer una oración a Jesús con toda esa rabia que casi sobresale de ti? No, Jesús no te va a atender en este momento… Necesitas, Raimundo, parar de huir de tus problemas y emociones, mirar hacia las impurezas de tu ser, y parar de creer que es el otro siempre el sufridor y que tu eres el “salvador”. En verdad, todos nosotros necesitamos ayuda, todos somos sufrientes en mayor o menor grado. Y orientar a otro a practicar aquello que nosotros mismos no realizamos en nuestra vida es, nada más y nada menos, que hipocresía. Es de la hipocresía que el ser humano necesita liberarse… Enseñar aquello que practica, o apenas practicar, sin necesitar orientar a los demás a hacer aquello que nosotros mismos no hacemos. Cuando se vive a vida espiritual, no necesitamos estar enseñándola a otros, nuestros actos ya demuestran los principios que deseamos transmitir…
Raimundo sintió unas inmensas ganas de llorar y se desmoronó llorando… El espíritu incorporado se le acercó. Colocó las manos en su hombro y dijo:
– Calma mi hermano. Necesitabas esta terapia de choque para poder verte a ti mismo y parar de ver los defectos solamente en los demás. Necesitabas también parar de verte como el “salvador” y a los demás como “sufrientes”, pues ello no es nada más que una forma de orgullo y soberbia; es una forma de sentirse superior y de ver a los demás como inferiores. Llora, saca todo esto que sientes hacia fuera, haz una revisión de esos puntos que yo te presenté, y a partir de ahora podrás convertirte en un verdadero ser humano, renovado, y listo para ayudar al prójimo, realizando la verdadera caridad… Y esa vez, sin hipocresía.
Raimundo, después de algunos minutos de lloro intenso, miró hacia el espíritu y preguntó:
– ¿Quién eres?
El espíritu miró hacia Raimundo con todo el amor y cariño y dijo:
– Hijo mío, ¿no pediste a Jesús, en tu oración de apertura de los trabajos, que liberase a los espíritus de esta sala del sufrimiento? Entonces hijo mío, Jesús me pidió que viniese aquí y te mostrara todo esto a ti, para que pudieses verte a ti mismo, salir del “umbral” de tu mente, y liberarte de todo aquello que te causa sufrimiento. Soy un enviado de Jesús, y a partir de ahora, tú serás un nuevo hombre…
Raimundo lloró todavía más. Agradeció inmensamente a Dios y a Jesús aquella sagrada lección de autoconocimiento… Después de ese episodio, se tornó una persona mucho mejor…
Autor: Hugo Lapa

domingo, 26 de abril de 2015

LA DOCTRINA ESPIRITA


“Se reconoce al verdadero espiritista por su transformación moral y por los esfuerzos que hace para dominar sus malas inclinaciones”. (Evangelio Según el Espiritismo, Cap. XVII Sed Perfectos, Los Buenos Espiritistas.) Esta frase de Kardec implica el propósito que debe asumir todo estudiante de la doctrina espiritista. El estudio de la doctrina no es solamente para “saber más”, para aumentar los conocimientos, sino para aplicar sus principios a nuestra vida diaria y convertirnos en mejores seres humanos.
Las enseñanzas que han traído todos los profetas en todos los tiempos han tenido el mismo propósito: ayudar a la humanidad en su trayectoria hacia la perfección.
Desde hace cerca de 2,500 años, cuando Allan Kardec se desempeñaba como un sacerdote druida, él recogía de las enseñanzas de los celtas, revividas por Jesús y que en esta época dieron base sólida a la doctrina espiritista, ese sentido de pertenencia universal, esa necesidad de fe en la vida futura y su indudable existencia, y el progreso que puede alcanzar el alma.
Es lamentable que las enseñanzas del Maestro Jesús, al caer en manos de seres humanos con poca comprensión de las mismas, hayan sido tan diversificadas conforme a los intereses de cada grupo en cada época. Esto siempre ha ocurrido con los conocimientos que nos llegan, y la doctrina espiritista no está ajena a esta situación ya que todavía hay hermanos envueltos en prácticas sincréticas a las que, por ignorancia, les llaman espiritismo.
El conocimiento y la comprobación que nos da la doctrina espírita en relación a la vida futura debe tener como resultado el que podamos comprender la necesidad que tenemos de desapegarnos de las cosas materiales, el darles el uso que les corresponde dentro de la necesidad que tenemos de ellas. Cuando entendemos que todo lo material es pasajero, pero que tenemos que utilizarlo para desarrollar nuestras aptitudes y nuestra inteligencia así como las virtudes de nuestro espíritu, el desapego adecuado de la materia, ya no representa un sacrificio, todo lo contrario, la certeza de obrar bien.
El espiritista compenetrado de las enseñanzas de la doctrina entiende que, tanto su cuerpo físico como el mundo material, le son necesarios para adquirir conocimientos, experiencias y trabajar en su adelanto moral y espiritual. Es nuestro estado moral el que determina el grado de felicidad que podemos disfrutar.
Todas las situaciones que se nos presentan en nuestra vida material están íntimamente ligadas a nuestra necesidad de aprender y no se trata de castigos, sino de nuevas lecciones y la repetición de aquellas no aprendidas.
El verdadero espiritista entiende que la verdadera vida es la del espíritu, la normal en el mundo espiritual, que nuestra estancia en el mundo material es temporal para aprender y practicar lo aprendido. Esto hace que cada día trate de ser mejor que el día anterior y trate de encontrar en cada enseñanza, en cada conocimiento adquirido, la luz para ver el camino correcto, el camino del bien.
La vida del espiritista practicante no es fácil en términos de que enfrenta un materialismo rampante en la sociedad en que vive, algo que tiene que esforzarse por superar. No puede dejarse arrastrar por la fuerza dominante de la materia. Esto es más fácil decirlo que hacerlo, lo entendemos, pero ahí radica el gran reto que enfrentamos y del cual tenemos que salir triunfantes.
Podemos considerarnos triunfantes cuando logramos establecer un equilibrio, un balance entre los aspectos materiales y espirituales en nuestra vida. No podemos abandonar la materia hasta el día en que nos corresponda, de modo que tampoco podemos abandonar la lucha que esa materia nos presenta. Todo lo contrario, sabemos que esa lucha es pasajera y en la medida que logremos el objetivo que representa, la estaremos superando.
El esfuerzo diario que hacemos para mantenernos en el camino del bien es el que nos lleva a esa transformación moral de la que nos habla el Maestro Kardec.
No nos podemos aislar de la sociedad para que no nos alcance el mal, sino fortalecernos moralmente para no caer en el mal. Según nos vamos mejorando, perfeccionándonos día a día, también estamos contribuyendo al mejoramiento de los hermanos que nos rodean ya que al igual que el mal es contagioso, el bien aunque con mayor dificultad, también lo es.
La práctica diaria de la caridad caracteriza al verdadero espiritista. Su pensamiento dirigido al bien lo lleva a hacer la caridad por razón de ese mismo bien, sacrificando su interés personal sin esperar recompensa alguna y sin discriminar por razas o creencias. Su fe en el porvenir le permite colocar los bienes espirituales sobre los materiales.
El verdadero espiritista, aquel que entiende y pone en práctica los principios de la doctrina, tiene un gran compromiso con esta humanidad. Está en el deber de extender su conciencia del bien a la conciencia de la humanidad terrestre.