El verdadero ESPIRITISMO no tiene nada que ver con echar cartas,amuletos,adivinar,ni rituales, ni se lee el futuro, ni astrologia,ni supersticciones,ni nada por el estilo. El verdadero ESPÍRITA tan solo busca su transformación moral y el trabajo interior, luchando por conseguir el despertar de la conciencia. El Espiritismo es la ciencia que trata de la naturaleza, origen y destino de los espíritus y de sus relaciones con el mundo corporal. El espiritismo nos ayuda a conocer el mundo invisible que nos rodea y en medio del cual vivimos, las leyes que lo gobiernan, sus relaciones con el mundo visible, la naturaleza y el estado de los seres que lo habitan y, en consecuencia, el destino del hombre después de la muerte, es una auténtica revelación en el sentido científico de la palabra. El espiritismo no es NINGUNA RELIGIÓN,es una ciencia puramente filosófica. El propósito máximo del Espiritismo es el de llevar un mensaje que provoque el Adelantamiento Espiritual a la humanidad, mediante la "Moralización".La mediumnidad ha existido desde los tiempos más remotos, no es lo mismo una mediumnidad equilibrada que una mediumnidad desequilibrada.
Blog de Espiritismo La Reencarnación.El Mundo de los Espíritus.La Filosofia Espirita. La Mediumnidad.Los Conocimientos de los Espíritus. Estudio de las Obras de Allan Kardec.La Inmortalidad del alma.El estudio de sí mismo.La transformación moral.El trabajo interior. Experiencias fuera del cuerpo físico en otros planos.
viernes, 20 de noviembre de 2015
La importancia de la reencarnación para la evolución del espíritu
domingo, 15 de noviembre de 2015
APRENDIENDO A SALIR DEL CUERPO
Por primera vez en su actual vida, Juan se vio inmerso en un trance inolvidable e imposible de arrinconar en su memoria. Instintivamente, miró hacia abajo y se contempló enderezado. Pudo ver sus pies sobre el suelo, sus piernas, observó sus manos girándolas y poniéndolas al revés como para cerciorarse de que eran realmente las suyas. Con sus manos palpó su cuerpo y le extrañó el tacto tan singular que advertía. Parecía la piel como algo más blanda, más transparente y sedosa y si apretaba mucho hasta llegaba a atravesarla aunque sin sentir ningún tipo de dolor. En efecto, era él, como silueta extraída del lecho donde descansaba tranquilamente su parte física. En esos momentos, una idea le vino al pensamiento. ¿Cómo era posible que estuviera razonando si su cerebro estaba a dos metros de distancia encajado en la cabeza? Nunca antes había experimentado con tal convicción toda la enseñanza mostrada por su mentor cuando le decía que era realmente el espíritu el que reflexionaba, el que guiaba al sujeto, aunque durante la vida material se valiera del cerebro para realizar dicha función. Pero claro, aquello no era una experiencia material, lo corpóreo se hallaba tendido al abrigo de una ligera manta y sin embargo... podía pensar, analizar, discurrir... Le vino al recuerdo aquel concepto del “doble etérico” tan frecuente en libros sobre viajes astrales y esoterismo pero rápidamente cayó en la cuenta, al recordar el adiestramiento de su ángel, que se trataba de su parte “periespiritual” la que ahora podía notar. Se había separado al fin de su cuerpo y seguía tan vivo como que cavilaba intensamente sobre tal cuestión. Se sentía muy ligero, como si su peso se hubiera reducido y tocándose otra vez, no halló el tacto habitual de la carne sino una sensación parecida a la de una energía en movimiento aunque sin poder precisar de qué se trataba ya que nunca antes había pasado por esta situación. Al levantar más sus ojos, su mirada tomó la dirección de su cama y allí pudo contemplar perfectamente la forma de su organismo, tan relajado, tan inmóvil salvo el leve movimiento que insuflaba la respiración en aquel pecho cubierto. Pretendió tocar los pies que asomaban por encima de la manta pero al intentar cogerlos se dio cuenta que los atravesaba, que no podía asirlos entre sus dedos. Sin pensarlo, dio un paso hacia atrás como intentando tomar distancia frente a aquella visión extraordinaria, advirtiéndose algo asustado, pero entonces y en medio de aquel desconcierto que no acababa de asimilar sintió una mano posarse sobre su hombro. Se giró y respiró profundamente al reconocer la figura de su espíritu protector.
lunes, 9 de noviembre de 2015
LA MENTIRA DE QUE LA TIERRA GIRA MAS RAPIDO
Las resonancias Schumann y el día de 16 horas
SEGÚN LOS AMANTES DE LAS EXPLICACIONES ALTERNATIVAS, "LA ELEVACIÓN DEL LATIDO O FRECUENCIA BASE DE LA TIERRA, LLAMADA RESONANCIA SCHUMANN ACORTO LA DURACIÓN DEL DÍA A 16 HORAS".
En internet uno se puede encontrar con todo tipo de teorías conspirativas e ideas descabelladas, pero una que hable sobre el acortamiento del día de 24 horas a tan sólo 16, parece superar nuestro umbral de asombro.
A usted ¿no le parece que el día ya no le alcanza para nada? ¿No se siente más ansioso y estresado? Antes, podíamos ir al trabajo, volver a casa, visitar a los amigos, ir un par de horas a ejercitar al gimnasio y hasta nos hacíamos tiempo para mirar una película. Ahora, cuando uno se concentra en alguna tarea... se le hizo de noche. ¡El día parece durar menos! Existe un mito obligado en cualquier página new age que afirma que las "ondas Schumann" han elevado la frecuencia de vibración de nuestro planeta, acortando el día de 24 a tan sólo 16 horas. ¿Será así?
Qué son las Ondas Schumann

Ninguna relación con las ondas alfa

En algunos sitios de internet y libros, realizan afirmaciones no científicas, asociando las ondas Schumann con las ondas alfa, y adjudicándoles un papel en los procesos biológicos. Entre los errores de estas publicaciones se encuentran los siguientes:
- Adjudican a las ondas Schumann una frecuencia exacta e invariable de 7,8Hz, cuando ésta es aproximada y variable. Incluso, ni siquiera están presentes constantemente.
- Adjudican a las ondas alpha una frecuencia exacta e invariable, también de 7,8Hz, cuando varían entre 8 y 12Hz. Ni siquiera son frecuentes en niños, lo que descartaría que sean imprescindibles.
- Consideran que las ondas alfa son ondas sincronizadoras, cuando en realidad, se considera que son producto de la sincronización de las neuronas. Es decir, que esas publicaciones pseudocientíficas invierten causa con efecto.
- No poseen citas ni referencias a artículos científicos con revisión por pares, ni a ensayos concluyentes.
- No poseen ninguna explicación del supuesto mecanismo, ni ensayos falsables que lo demuestren, sino que recurren a la falacia lógica cum hoc ergo propter hoc.
En realidad el día dura más de 24 horas
Sí. Por más loco que suene, lo cierto es que lejos de acortarse el día en realidad se está prolongando, contradiciendo (una vez más) las afirmaciones descabelladas de los amantes de las "explicaciones alternativas".

En el momento en que la Luna se formó, la Tierra giraba mucho más rápido y la duración del día no llegaba a las 3 horas, mientras que la Luna orbitaba la Tierra mucho más cerca y daba la vuelta en unas 5 horas. Este incremento en el período de rotación de la Tierra y el incremento progresivo de la distancia entre la Tierra y la Luna se debe a la enorme disipación de energía debida a la fricción del flujo y reflujo de las mareas con los lechos oceánicos. En el diagrama del sistema Tierra-Luna se muestra cómo el abultamiento de marea es empujado hacia delante por la rotación de la Tierra. Este abultamiento ejerce un torque neto sobre la Luna, llevándola continuamente a una órbita mayor, mientras produce la desaceleración de la rotación de la Tierra.
La velocidad de alejamiento de la Luna se midie mediante un rayo láser que se refleja en paneles reflectantes que fueron colocados allí por las misiones espaciales. Las mediciones dicen que en la actualidad la Luna se está alejando unos 38 milímetros por año.
Además, la rotación de la Tierra se está desacelerando a un ritmo lento, haciendo el día un poco más largo cada vez. Las mediciones arrojan que, cada cien años, la duración del día se incrementa en 2,3 milisegundos.
De esta manera, podemos estimar que hace 100 millones de años atrás, la duración del día era unos 2300 segundos más corta (38 minutos menos) de lo que es hoy y si nos vamos más lejos aún, hace 600 millones de años la duración del día se acorta a tan sólo 20 horas. A la inversa, yendo hacia adelante en la línea del tiempo, vemos que la duración del día se debe incrementar gradualmente. Tal como habíamos dicho, a medida que transcurre el tiempo, la Luna se aleja de la Tierra y la rotación terrestre se hace más lenta alaragando la duración del día. A este proceso le puede tomar miles de millones de años en detenerse, cosa que ocurrirá, según los cálculos, cuando la duración del día terrestre iguale la duración del mes lunar. Así, llegará un momento en que el la Luna tardará en orbitar la Tierra unas 1100 horas y a su vez, la Tierra rotará sobre su eje en ese mismo período de tiempo de 1100 horas. En ese entonces, la Tierra siempre le mostrará a la Luna la misma cara, tal como hoy lo hace la Luna.
